La idea de Hyperloop fue de Elon Musk (en el año 2013 fue cuando dio a conocer el libro blanco inicial de esta tecnología) y, como el visionario sudafricano la lanzó en código abierto, algunas compañías tomaron buena nota y ya están dando pasos definitivos para que este tipo de transporte sea una realidad. Pues bien, ahora Musk ha decido entrar de lleno para tener su desarrollo.

La razón que ha llevado a Elon Musk a dar este paso es, por lo que se ha indicado, el acelerar la implementación y desarrollo de Hyperloop y, por ello, tendrá su propio servicio para lo que utilizará una de sus compañías (concretamente, la elegida es Boring Company), según se ha podido conocer en Bloomberg. Por lo tanto, todos los actores implicados en el desarrollo de esta forma de transporte por tubos magnéticos deben estar muy preocupados, ya que sabemos cómo se las gasta el magnate cuando se lanza a un proyecto –sólo hay que ver a Tesla y SpaceX-.

Evidentemente, Elon Musk y su compañía parten con ligera desventaja frente a otras, como por ejemplo Arrivo, TransPod o Hyperloop One que ya tiene avanzados sus proyectos e, incluso, algunas ya han comenzado las pruebas reales de sus productos. Pero no es menos cierto que el músculo financiero que tiene Musk le pone en una muy buena posición -y, además, seguro que no le cuesta mucho encontrar inversores para su nueva andadura-. Aunque, lo correcto, hubiera sido implicarse desde el minuto cero, la verdad.

Ya tiene la primera línea Hyperloop en mente

Pues sí, tan claro tiene todo Elon Musk, que ya ha fijado un objetivo para unir dos ciudades, y evidentemente son de las más grandes de EEUU (ya que, de esta forma, se da un servicio necesario y se conseguirá amortizar la inversión lo antes posible). Su idea es unir, mediante tecnología magnética implementada en los tubos de Hyperloop New York y Washington. Por cierto, que se ha indicado en el comunicado en la fuente de la información que Musk seguirá dando apoyo y animando a que otras compañías comiencen a apostar por esta forma de transporte -aunque está por ver si con las mismas ganas que antes, ya que ahora se va a jugar el dinero aquí-.


El caso es que Elon Musk busca tener su propio Hyperloop, y lo que no se ha comunicado es la razón por la que ha decido justo en este momento dar el paso, y no antes. Incluso, se puede correr el riesgo de que el uso del propio nombre Hyperloop sea retirado de las empresas ya implicadas en el desarrollo de esta forma de transporte. Lo que sí es seguro que las cosas se acelerarán mucho con la llegada del magnate y que, quizá, se recorten los tiempos para ver las vainas viajando de un lugar a otro con velocidades de vértigo.