
Los regalos de tecnología suelen ser un acierto seguro… siempre que tengas a alguien que te de unas buenas recomendaciones y se adapten en función de la persona y no solo del precio: el reloj que cuida de tu padre, la tablet que acompaña los estudios de tu hermana, el portátil que libera a alguien de un equipo que ya no da más de sí. Esa es la diferencia entre un “cacharro” más o el regalo de un gadget que se recuerda cada día que se usa.







