Comprar un televisor nuevo en 2024 será un error si no tienes esto en cuenta

Comprar un televisor nuevo en 2024 será un error si no tienes esto en cuenta

Carol Álvarez

Cuando nos planteamos comprar un televisor nuevo, normalmente nos dejamos llevar por la fecha de venta y por el precio. Sin embargo, adquirir el modelo más reciente en 2024 puede ser un completo error. Te contamos todo lo necesario antes de que gastes tus ahorros.

Si estás buscando una Smart TV nueva (seguramente para reemplazar una más antigua), es importante tener en cuenta la relación calidad precio. Si quieres lo último y lo mejor del mercado, probablemente quieras optar por uno de 2023. Los televisores mejoran cada año y añaden funciones nuevas, pero… ¿realmente merecen tanto la pena? ¿No sería mejor elegir uno de 2022?

Son más caros

Es evidente que los modelos anteriores suelen rebajar su precio para dar lugar a los nuevos televisores. Normalmente, las marcas lanzan las nuevas Smart TV en el primer trimestre del año para que los más ansiosos puedan disfrutar de las mejoras desde principio de año. Sin embargo, esto quiere decir que a final de ese mismo año estarán mucho más baratos.

¿Te compensa comprarlo en enero? Lo cierto es que no. Las fechas clave como Prime Day, Black Friday o Cyber Monday pueden hacerte ahorrar en grande en modelos que apenas tienen seis meses en el mercado. Incluso, puedes aventurarte a comprar un modelo del año anterior (2021 o 2022) para conseguirlo aún más barato. Las mejoras tecnológicas no varias mucho si es de gama media, así que dependerá de ti si quieres gastar más o menos dinero.

Lo mejor de todo es que puedes encontrar ofertas de modelos anteriores durante todo el año. No importa si no quieres esperar a las rebajas, puesto que algunas tiendas prefieren liquidar el stock que tienen en los almacenes para dar paso a las nuevas Smart TVs.

comprar tele año anterior

No faltan muchas novedades

Lo más normal es que un televisor de 2023 tenga un tamaño y unas características similares a las de uno de 2024. Será complicado determinar la diferencia entre uno y otro si los pones cerca, así que aparentemente no estarás arriesgándote mucho. Sobre todo, si te decides por modelos más baratos o asequibles.

Es cierto que siempre hay algo nuevo, pero los cambios de un año para otro suelen ser casi insignificantes. Si eres de los que sufre por no tener la última tecnología, puedes estar tranquilo de saber que si hay algo nuevo, su precio será muy elevado. Es decir, si estás valorando una tele que no supere los 500 euros, no tendrás nada en lo que preocuparte.

Un punto a favor de los modelos de 2023 es que hay una amplia variedad de tamaños que no se encontraban en 2022. Por ejemplo, LG tiene un modelo de 42 pulgadas que es muy interesante para espacios más pequeños. Sin embargo, no se esperan cambios de tamaño durante este año.

En cuanto a los sistemas operativos, lo normal es que se incluyan ciertas mejoras de la interfaz para hacerla más fácil de manejar. Sin embargo, no es una diferencia abismal con el del año anterior. Tan solo pulen los desperfectos, que incluso se pueden conseguir con las actualizaciones habituales de la marca. Así que comprarte el último modelo del mercado pensando en que estás consiguiendo el mejor televisor, es un error.

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