Hace muy pocos meses Apple presentaba en sociedad y ponía a la venta sus nuevos MacBook Pro, esos que tienen una divertida touch bar entre el teclado y la pantalla y en la que podemos leer notificaciones o controlar rápidamente algunas aplicaciones que tenemos en segundo plano mientras trabajamos con otras más importantes. Pues bien, parece que esos cambios no han sido suficientes y ya tenemos en camino una actualización de esos modelos.

Un procesador más

Apple lleva ya muchos años fabricando sus propios chips para dispositivos móviles. Los iPhone o los iPad cuentan en sus tripas con procesadores de la familia A, los más potentes, los Watch albergan a la serie S e incluso los AirPods (sus auriculares inalámbricos que llegaron a las tiendas en diciembre) llevan en su interior un SoC diseñado por los de Cupertino: la serie W.

Ahora la idea que manejan los californianos es muy sencilla: quieren añadir un chip ARM a los MacBook Pro para que se encarguen de las tareas más sencillas, las que menos recursos necesitan y así dejar el Intel que llevan los ordenadores para cargas de trabajo más importantes y pesadas. A esta funcionalidad parece que le han puesto el nombre de Power Nap.

Procesador ARM

Esa lista de tareas que debería encargarse de completar ese procesador pasa por leer el correo electrónico, navegar por internet, controlar las instalaciones de aplicaciones en el ordenador o actualizarlas en segundo plano cuando recibamos una notificación. Trabajos en los que no se necesita un Intel Core i7 que podrá ofrecer mejores resultados si se centra en procesar, por ejemplo, los efectos que queremos meterle a una imagen con cientos de megas en Photoshop, o en rendir a tope de resolución y a máxima calidad gráfica en el siempre adictivo Overwatch.

A finales de año

De momento la noticia ha sido publicada por Bloomberg y añaden que Apple está analizando en este momento el añadir este chip con las miras puestas en poner a la venta estos nuevos MacBook Pro a finales de año. De hacerlo, la gama variará sensiblemente para ir evolucionando hacia un dispositivo capaz de seleccionar qué procesador usar en función de la carga de trabajo. Un concepto que no es nuevo y que hemos visto en otras ocasiones pero que, en manos de Apple, puede marcar el futuro del mercado.

La creación de este primer chip ARM por parte de Apple (con el nombre interno de T310) para sus Mac es un movimiento que podría poner en alerta a Intel ya que, tras dejar atrás aquellos PowerPC, los de Cupertino aceptaron como buena la tecnología que estaba usando su competencia, Windows. Con la llegada de Intel al entorno Mac el rendimiento mejoró (mucho) y hay quien ve en la creación de esta nueva familia de chips para portátiles el comienzo de un camino que llevará a los de Tim Cook a dejar a un lado a los padres de los Core i5 y Core i7 y colonizar por completo el hardware de sus ordenadores.

  • Apple no fabrica sus procesadores para iPhone, los diseña. Quien los fabrica suele ser TSMC o Samsung.