Hace unas semanas nuestros compañeros de MovilZona publicaron una noticia sobre los problemas de privacidad relacionados con Face ID en el iPhone X. Y es que el sistema de reconocimiento facial de Apple cuenta con un gran problema: la información que tienen los desarrolladores de aplicaciones sobre los gestos de los usuarios.

El sistema de mapeo facial que integra la cámara TrueDepth del iPhone X almacena de forma segura en el teléfono toda la información sin enviarla a ningún servidor, algo parecido a lo que sucede en el lector de huellas dactilares Touch ID que integra el iPhone 8 y iPhone 8 Plus. El problema es que los desarrolladores de aplicaciones tienen acceso a mucha información sobre los datos faciales de los usuarios, y eso es muy peligroso.

Cámara del iPhone X

Apple actualiza su política de privacidad con el uso de Face ID en el iPhone X

El problema es que, aunque en la política de Apple se prohibía la venta de esta información, la tentación por parte de los desarrolladores es muy grande. Hay que tener en cuenta que estos datos sobre nuestros gestos se podrían utilizar con fines de marketing, por poner un ejemplo, y muchas compañías estarían muy interesadas en comprar esta información.

Un investigador ha creado una app que muestra la cantidad de información sobre los datos faciales que se pueden obtener a través del iPhone X y que están a disposición de los desarrolladores. Tanta es la información que fue capaz de recrear un modelo en 3D de su propia cara.

“Hay una representación de su cara y una lectura real de 52 micro movimientos únicos en los párpados, la boca y otras características. Las aplicaciones pueden almacenar esos datos en sus propios servidores”.  Con estas declaraciones dejó claro que Face ID del iPhone X es una bomba de relojería en cuanto a privacidad.

La compañía con sede en Cupertino ha reaccionado muy rápido emitiendo un comunicado en el que han anunciado un cambio en sus políticas de privacidad sobre la recopilación de datos entorno al sistema de reconocimiento facial del iPhone X.

iPhone X por detrás

Nuestras expresiones faciales se pueden utilizar con fines comerciales

El problema es que la nueva política de privacidad requiere que los desarrolladores no solo deben solicitar permiso a un usuario para acceder a la cámara, sino que tienen que explicar cómo y dónde utilizarán estos datos. Eso está muy bien pero cualquier persona sin escrúpulos puede vender nuestros datos a terceros y sacar un gran beneficio con ello.

Veremos cómo evoluciona este tema porque queda claro que nuestra privacidad al utilizar Face ID en el iPhone X está en entredicho. Y todos sabemos que el marketing es un mercado demasiado tentador como para asegurar que ningún desarrollador venderá nuestros datos faciales que serán utilizados con fines comerciales.