A día de hoy, la gran mayoría de teléfonos móviles cuentan con un puerto USB tipo C como punto de carga. Lo mismo está pasando con los ordenadores portátiles. Y es que, esta conexión ha llegado al mercado de la tecnología para quedarse. Pero, ¿cuáles son sus principales ventajas? ¿Vale la pena apostar por un producto que cuente con esta nueva generación USB? La respuesta, es un rotundo sí.

Y es que, las ventajas que ofrece esta tecnología son lo suficientemente útiles para que valga la pena apostar por que tu próxima generación de dispositivos, sea un teléfono móvil, tablet u ordenador portátil, cuenten con USB tipo C como sistema de carga. ¿Las razones? Su gran usabilidad y posibilidades que ofrece este estándar.

 USB tipo C en un teléfono

Las principales ventajas del USB tipo C : es reversible, más rápido y funciona como DisplayPort

Uno de los grandes problemas de los microUSB es que solo hay una forma de ponerlos correctamente. Y, si eres muy bruto podías llegar a romper la entrada de tu terminal. Y aquí es donde entra una de las grandes ventajas del USB tipo C. Sí, este puerto es reversible, por lo que independientemente de cómo lo conectes, siempre estará bien.

Por otro lado, este estándar ofrece unas velocidades mucho más rápidas que el microUSB tradicional. Una de las grandes novedades del Huawei Mate3 30 Pro es su carga rápida de 40W, todo un legro en un teléfono móvil, y que se traduce en unos tiempos de carga realmente reducidos. Y esto es gracias al USB tipo C.

Además, en un ordenador portátil la cosa mejora aún más. Aquí, hay que decir que nos encontramos con diferentes versiones del USB tipo C; podemos tener USB 3.0/ 3.1 o Thunderbolt. Y esto se traduce en unas velocidades de transmisión de hasta 10 GB por segundo para la versión más vitaminada, una cifra que quita el hipo.

USB tipo C en un Macbook Air

Una velocidad de transferencia endiablada y que marca la diferencia respecto a estándares anteriores

Y no nos podemos olvidar del hecho de que un puerto USB tipo C es capaz de ofrecer resoluciones 4K (2096 x 2160) e incluso 5K, lo que los hace una de las mejores opciones a tener en cuenta. Para finalizar con todas las ventajas que ofrece este estándar USB, vamos a hablar del DisplayPort. Gracias a esta característica, es mucho más fácil conectar nuestro ordenador portátil a una pantalla compatible.

¿El motivo? Para empezar, los monitores que cuentan con esta tecnología solo necesitan un cable para funcionar. Sí, la entrada USB tipo C servirá tanto para permitir que la pantalla esté encendida, como para conectarla a nuestro ordenador portátil. Evidentemente hace falta que sea compatible con esta tecnología, pero es un gran detalle a tener en cuenta.

En resumen, el USB tipo C es el estándar de futuro. A día de hoy no hay una solución que ofrezca más ventajas, por lo que si te estás planteando comprar un nuevo ordenador portátil, un monitor o incluso un teléfono móvil, vale mucho la pena que tenga una salida de este tipo. A lo mejor ahora no le sacas el máximo partido, pero antes de lo que piensas te darás cuenta que es una compra más que acertada.