La guía completa de los portátiles gaming: prestaciones y modelos

El mundo de los portátiles gaming ha ido evolucionando exponencialmente con el paso de los años, hasta el punto de que este tipo de dispositivos nada tiene que envidiar con los ordenadores de sobremesa de tipo gaming. El público, en busca de jugar con una sola premisa, la portabilidad, ha ido demostrando a las marcas su interés por este tipo de aparatos, pudiendo encontrar auténticas bestias capaces de disipar el calor y ofrecer incluso un mejor rendimiento que muchos ordenadores.

Sin embargo, hay que tener mucho ojo con el producto que compramos, porque un error hará que nos arrepintamos por haber gastado un auténtico dineral. Has de saber que la oferta es amplia, pero cada persona tienes unas necesidades y unos títulos a los que prefiere dedicar el tiempo, o incluso utilizarlo como una opción para editar vídeo o incluso software de ingeniería.

Y es que no solo hay que buscar la movilidad, sino también otras cuestiones como la potencia de la tarjeta gráfica, el tamaño de la pantalla… Y la refrigeración, que es uno de los puntos más importantes, sino el más, a la hora de comprar un portátil. Todo dependerá del dinero que se quiera gastar, como todo, pero si una premisa básica tiene que tener, es que cuente con buena refrigeración, ahora veremos el motivo de tan importante decisión.

Antes de saltar a esa cuestión, primero hay que tener una idea general del producto que vamos a comprar y de los requisitos, parámetros o características que existen y que debemos tener en cuenta antes de lanzarlos a darle al botón de comprar.

Auriculares Xiaomi Mi Gaming Headsets con un portátil

Parámetros a tener en cuenta

Es de vital importancia que no te saltes este punto, ya que hay unos cuantos parámetros o requisitos básicos que has de valorar:

  • Tamaño de la pantalla (o pulgadas). En la actualidad, los portátiles gaming han democratizado su tamaño de pantalla entre las 15.6 y las 17 pulgadas. Sin embargo, otras marcas como HP han sacado modelos con 16,1 pulgadas. Lo ideal es que, para ver suficientemente bien los juegos y no te dejes los ojos, cuenten, como mínimo, con 15 pulgadas, siendo 15.6 el tamaño más adecuado. Si queremos imitar a un ordenador sobremesa, 17 pulgadas estarán bien.
  • Tipo de pantalla. Una vez tengamos claro el tamaño que queremos, deberemos profundizar en el tipo de pantalla ante el que nos encontramos. El estándar por el que optaremos serán pantallas IPS, es decir, cristal líquido. Destacan por ser una variación en el plano que permite gran visibilidad desde todos los ángulos y un buen soporte para todo tipo de resoluciones, incluso la 4K. También hay que fijarse en que tenga soporte con HDR para mejorar la calidad de la imagen, así como que implementen las tecnologías G-Sync de NVIDIA y FreeSync de AMD. En pantallas de menos de 17 pulgadas serán viables modelos con resolución HD, mientras que en las 17 pulgadas tengan al menos FHD y 4K, ya que, al tener más tamaño, necesitaremos más potencia.
  • Herzios. Los Herzios de la pantalla es el número a través del cual mediremos la tasa de refresco de la pantalla, o las veces que se actualiza. Cuanto mayor sea el número, mejor estabilidad tendremos en la imagen. El mínimo son 60 Hz, que incluyen todas las pantallas que encontraremos en los portátiles gaming de la actualidad. Sin embargo, si buscamos un nivel superior, deberemos optar por los 144.
  • Tarjeta gráfica. Sumando el resto de prestaciones, la tarjeta gráfica es indispensable. Sin una buena, nuestro ordenador no será capaz de mover cierto tipo de juegos. Es la encargada de cargar las textura, renderizar imágenes… Por ello tiene que ir muy bien conjugada con el procesador. En los portátiles de 2022, NVIDIA sigue siendo la marca dominante en tarjetas gráficas para portátiles. Si queremos lo mejor de lo mejor, la RTX 3000 en adelante será la gráfica a elegir, pero a partir de ahí y hacia abajo, encontramos muy buenas opciones como la RTX 2060, presente en dispositivos de cerca de mil euros. Las de anterior generación también son excelentes, como las GTX 1050 en adelante. En su mayoría, a partir de la 1550, son capaces de jugar a 60 FPS estables en la mayoría de títulos, y las mejores, a 4K y con ray tracing activado. El punto intermedio está en la RTX 2060. Otras gráficas del resto de marcas como la Radeon RX 6000 integrada son opciones también válidas.
  • Memoria RAM. La evolución constante ha pasado de pequeños portátiles con 1, 2, 3 o 4GB de RAM con hasta más de 32GB. La memoria RAM es la que efectúa las operaciones de lectura y escritura, así que, cuanto mayor número, mayor velocidad, que es lo que nos interesa. El mínimo más absoluto admisible para un portátil gaming han de ser 8GB de RAM, pero lo ideal es que incluyan, al menos, si tenemos un poco más de presupuesto, 16GB de RAM. En el caso de que busquemos algo con mayor autonomía, los 32GB nos vendrán ideales para tener una velocidad absoluta y sin retraso en todo tipo de procesos más allá de los juegos.
  • Procesador. El talón de Aquiles de todo dispositivo, y por supuesto, de los portátiles. Dependiendo del fin o de los títulos que queramos jugar, nos será suficiente con algún procesador que no sea tope de gama, porque no todos los juegos aprovechan la potencia (o hilos de ejecución ni núcleos) de la CPU. En este aspecto, nos encontraremos con dos marcas principales: AMD e Intel. Si nos encontramos con un portátil con procesador AMD, que sean al menos de la serie Ryzen 4000, con buena latencia y buena frecuencia. Ejemplo de ello son los Ryzen 5 o Ryzen 7 5000. Si elegimos Intel, que sean Core i5 o i7 de undécima generación será más que suficiente y nos dará buenos resultados.
  • Almacenamiento: ¿SSD o HDD? En los últimos años, con la evolución de los discos duros de estado sólido (o SSD), los discos duros rígidos (HDD), la balanza se ha inclinado a favor de los primeros. Aunque son algo más caros, su velocidad, peso y durabilidad marcan una diferencia abismal. Los tiempos de arranque, así como la velocidad a la hora de jugar es mucho mayor con los SSD, sin embargo, al ser más caros, suelen ofrecer menos almacenamiento. Por la cara contraria, los HDD son más lentos, pero al ser más baratos, incluyen mucha más capacidad, ideal para almacenar juegos o archivos, pero no para jugar. Por ello, lo ideal es que incluyan al menos una parte de almacenamiento con SSD y otra con HDD. Hablamos de al menos 250GB de SSD y otros 500GB de HDD para tener almacenamiento suficiente. Cuanta más SSD, mejor.

Disipación del calor: fundamental

Como te explicábamos anteriormente, la disipación del calor es fundamental. Tengamos en cuenta, primero, que tenemos todos los componentes similares a los de un ordenador gaming grande, pero en tamaño muy reducido. Eso hará que el calor de los componentes acabe dañándolos, por lo que es vital que cuente con buen sistema de refrigeración.

Habitualmente estos dispositivos cuentan con un doble sistema de ventilación en la carcasa trasera. Deberemos fijarnos en que la tapa cuente con buenas rejillas para dejar escapar el calor, por una parte, y que cuente con dos ventiladores, por otra. Con un doble ventilador uno de ellos estará destinado a refrigerar el procesador o CPU, mientras que el otro estará destinado a refrigerar la tarjeta gráfica o GPU.

Evidentemente, a mayor precio tendrás mejores prestaciones técnicas. Pero cualquiera de los portátiles gaming que encontrarás en este recopilatorio podrán ejecutar cualquier juego sin mayores problemas. La única diferencia es que en función del modelo podrás seleccionar una mayor calidad gráfica.

Refrigeración portátil

El sonido del ventilador es también importante. Si disipan demasiado calor y hacen demasiado ruido y jugamos sin cascos, tendremos un problema, porque nos acabará molestando. Sin embargo, no podemos comprobar el ruido que haga hasta que no lo probemos con su respectivo modo turbo. Sí podremos leer las reseñas y críticas al respecto, y tenerlo en cuenta.

A pesar de fijarnos en este tipo de detalles, te recomendamos encarecidamente que utilices una base refrigeradora, o que al menos, proporciones al dispositivo una pequeña elevación al mismo para que el aire de los ventiladores no acabe encerrado en la propia carcasa al apoyarlo sobre la mesa.

Los modelos más asequibles

No es ningún misterio que este tipo de portátiles tienen un precio habitualmente elevado. Sin embargo, empezando nuestra selección, te traemos los modelos más asequibles, empezando por encima de los 650 euros.

HP Victus 16 E0053NS

Calidad y buen precio son lo que HP nos trae bajo esta gama gaming de Victus. Este en concreto pertenece a la gama más asequible de ellos, pero no desmerece nada en su relación calidad-precio. Primero por su procesador AMD Ryzen 5-5600H, el estándar más básico de los procesadores gaming, acompañado por unos suficientes 16GB de RAM y 512GB de RAM. No echamos de menos los 144Hz porque con 60 y su precio, son más que suficientes. La gráfica no es NVIDIA, pero sí es una AMD Radeon RX 5500M que también equipan los modelos más básicos.HP Victus 16B

Sin embargo, tendremos garantizado un buen rendimiento generalizado y todo por un precio de unos 670 euros aproximadamente.

Lenovo IdeaPad Gaming 3 Gen 6

Esta serie es la más económica de Lenovo, que nos presenta portátiles de lo más gaming, al mejor precio y con especificaciones de lo más rompedoras. Ejemplo de ello es este IdeaPad Gaming 3 Gen 6, con una pantalla de 15.6 pulgadas y resolución Full HD con 120 Hz de tasa de refresco para disfrutar de la mejor acción.

Acompaña un AMD Ryzen 7 5800H, del que hablaremos mucho en esta selección al ser una gama de acceso gaming, mas 16GB de RAM y, lo que más sorprende por su precio, 1TB completo de SSD ultra rápido. La GeForce GTX 3050 de 4GB es de última generación, lo que es de valorar también por este precio de lo más asequible. Hablamos de unos 850-900 euros.

Lenovo IdeaPad Gaming

HP Pavilion Gaming 15

Si buscas algo en precio, con este podrás jugar a la mayoría de títulos que no sean demasiado exigentes (podrás jugar a los triple A pero no en calidad máxima). Modelo de 15.6 pulgadas, con la resolución mínima pero más que suficiente FullHD y 60Hz de tasa de refresco, un procesador AMD Ryzen 7-5800H que equipan estos dispositivos de gama media-alta, acompañado de 15GB de RAM y 512GB de SSD.

HP Pavilion Gaming 15

El buen precio viene de la gráfica, en parte, ya que tiene una NVIDIA GTX 1650 de 4GB de RAM que, no siendo de la última generación, nos permitirá jugar con muy buenas especificaciones. En definitiva, por los cerca de 700 euros que cuesta, es una de las mejores opciones para jugar a calidad alta.

Gama alta

Llegó el momento de los verdaderos topes de gama. Muy atento a estos modelos que son de lo mejor a lo que podemos optar:

HP Victus 16 D0018NS

Los HP Victus no llevan demasiado tiempo en el mercado, pero ya son de lo más vendidos. Este portátil de 16.1 pulgadas tiene un panel IPS con micro bordes, antirreflejante, con 144 Hz y una cámara con resolución a 720p, lo que es de valorar. Los gráficos de la RTX 3050 y sus 6GB de RAM nos darán para jugar a lo que queramos y más, hacer multitareas, editar vídeo sin un solo cuelgue… Y acompañado del procesador Intel Core i7 de última generación 11800H iremos más que sobrados.

HP Victus 16A

Si diseño es sobrio, pero con ese toque gaming tan espectacular. Es de agradecer también, el almacenamiento del dispositivo, con 1TB de SSD, siendo de los más completos en este aspecto. Además, su precio no es nada desorbitado: cerca de los 1.000 euros.

Lenovo Legion 5

Lenovo se sacó un as de la manga con este portátil de lo más vendido al ser uno de los modelos más completos en la actualidad. Este de 15.6 pulgadas, que ya te hemos dicho, un tamaño intermedio genial para cualquier usuario. Este incorpora un panel IPS FullHD con 144 Hz, procesador AMD Ryzen 7 4800H, acompañado de 16GB de RAM y otros 512GB de SSD. En cuanto a la gráfica, contaremos con la última generación (sin ser la más potente), con una RTX 2060 de 6GB de RAM.

Lenovo Legion 15 gaming

Por su precio viene preinstalado con Windows 10, buena base de ventilación trasera, como en la mayoría de modelos Lenovo y un teclado retroiluminado. Su diseño también nos gusta bastante, y su precio ronda los 1.400 euros en el siguiente link:

DeepGaming Silex Pro

Es uno de los ordenadores gaming más potentes que podemos encontrar en todo el mercado. Su tamaño es de 16.1 pulgadas, una de las rarezas que tiene una pantalla intermedia, y que no te podemos más que recomendar. Cuenta con una resolución FHD y 144 Herzios de tasa de refresco, por lo que es una elección de lo más completa en este aspecto. Aunque un poco corto, tiene 500 GB de SSD, y la mejor gráfica por la que podemos optar en la fecha en la que se escribe este artículo: una NVIDIA GeForce RTX 3050 Ti de 4GB de RAM.

Deep Gaming Silex

El procesador es un Intel Core i711700 de 11ª generación, y es de valorar las tantas rejillas para la ventilación con las que cuenta. El modelo tiene un precio habitual de unos 1.600 euros aproximadamente, aquí tienes el link al mismo:

Gigabyte Aero 15

Mención especial merece este portátil de la más alta gama posible. Gigabyte es una marca de lo más top del mercado, y este portátil Aero de 15 pulgadas es de lo más completo, empezando por su particular pantalla OLED de 15.6 pulgadas. No está a la altura de ningún otro de esta selección, al contrario, pues es un nivel superior. Tiene una resolución 4K, acompañado de un Intel Core i7 11800H, 16GB de RAM y 1TB de SSD, la más alta capacidad a la que podemos optar. Eso sin mencionar la gráfica, una RTX 3060 de 6GB de RAM, lo mejor en el mercado de los portátiles gaming.

Gigabyte 15

Asimismo, tendremos garantizadas largas horas de juego gracias al sistema de ventilación. En el precio incluye el Windows 10 Pro, es de unos 3.400 euros aproximadamente.

Nuestra recomendación

El momento óptimo: el de elegir. Pero, ¿cuál? No es nada fácil decantarse por algunos de los modelos que te hemos propuesto, lo reconocemos. Sin embargo, debemos primar dos cuestiones: por un lado, el precio, y por otro, que nos ofrezca un buen rendimiento, como es natural. Bajo estas dos premisas, el mejor en calidad-precio que nos podemos llevar es el HP Victus de 16.1 pulgadas. Un ordenador completísimo, con un panel que nos garantizará una estabilidad sin igual, y una potencia gráfica y de procesador sin igual. Además, su precio no es nada descabellado, por lo que es nuestra elección.

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