A todos nos ha pasado: salimos a la calle, intentamos ver una notificación del móvil y no podemos. Porque el sol nos ciega por completo, y la pantalla no tiene brillo suficiente. Y, al subir el brillo al máximo, la batería se resiente automáticamente. Si estás harto de sufrirlo, un equipo de investigadores coreanos podría tener la solución.
Es una pelea constante. Las pantallas OLED, o AMOLED en el caso de los móviles, es cierto que tienen una gran calidad. Colores vives, negros profundos y la capacidad de hacerte apreciar todos los detalles. Pero no es oro todo lo que reluce, porque no toda la luz que produce acaba por llegar a tus ojos. Es más: el 80 % de esta se queda dentro de las capas de la pantalla, y deja de ser luz para convertirse en calor. Es precisamente esto lo que hace que el móvil se caliente y aumente el gasto de batería.
Por suerte, un grupo del KAIST, en Corea del Sur, está trabajando para acabar con este problema. Este grupo está liderado por el profesor Seunghyup Yoo, y acaba de publicar sus resultados en el medio Nature Communications. Han descubierto cómo hacer que las pantallas OLED sean más brillantes, sin sacrificar diseño.
Un rediseño completo de la estructura de la pantalla
La idea de estos investigadores era apostar por una solución distinta a la habitual. Porque la forma clásica de resolver este problema era colocar lentes sobre los píxeles para, de este modo, ayudar a que la luz escapara y acabase llegando a nuestros ojos. Y si bien es cierto que funcionaba, tenía inconvenientes: hacía que la pantalla fuese demasiado gruesa o estropeaba la calidad.
Era necesario rediseñar la estructura de la pantalla, determinaron estos científicos. Crearon una nueva, casi totalmente plana, que es capaz de actuar como las lentes que hemos señalado antes. Pero con el plus de mantener un tamaño mucho más delgado. De esta manera, consigue dirigir la luz, pero sin que aumente la pantalla y, además, sin que se disperse. Es decir: sin estropear la imagen.
¿Qué significa esto en la práctica para los usuarios?, te preguntarás. Pues bien: implica que los móviles podrán ser hasta el doble de brillantes. Pero sin necesidad de subir en exceso el brillo, con lo cual podría consumir mucha menos energía a largo plazo. Y eso haría que, por ejemplo, un móvil ofreciera un día entero de autonomía y permitiéndote verlo todo con buena calidad incluso a plena luz del sol.
Además, nos encontraríamos con una ventaja añadida. Como hemos explicado, la luz que se queda atrapada en las pantallas se convierte en calor, uno de los grandes enemigos de la tecnología. Gracias a esta implementación, las pantallas deberían durar bastante más tiempo sin degradarse.
Cuándo podremos ver esto en la vida real
Los investigadores aseveran que esta tecnología no es algo que se podrá implementar únicamente en las pantallas OLED tal y como las conocemos, sino que lo veremos también en futuras tecnologías. Incluso en las más novedosas, que trabajan con puntos cuánticos.
Por desgracia, están aún investigando, como han explicado, y aún tendremos que esperar unos años para que esta tecnología se implemente en la vida real. Mientras tanto, tendremos que continuar eligiendo entre tener un nivel de brillo alto o que nuestra batería dure un poquito más.
