Parece que se trate de una de esas características que los fabricantes usan simplemente para competir entre sí y que, aparentemente, apenas tiene peso sobre la decisión de los usuarios. Es lanzarse un televisor nuevo, y siempre aparece el dichoso numerito: los «nits».
Son la unidad con que se mide el nivel de brillo de los televisores actuales y, aunque no lo creas, pueden llegar a ser mucho más importantes que las pulgadas de diagonal del televisor o el tipo de panel. En muchas circunstancias, el nivel de brillo de tu nuevo televisor es la más importante de sus características y deberías tenerlo muy en cuenta siempre que tengas que elegir modelo.
Los nits cuentan
Cada año vemos cómo las cifras de brillo de los televisores, especialmente en la gama alta, siguen superándose con las grandes marcas luchando por llevar la delantera. Esto ha llegado prácticamente a cualquier dispositivo que tenga pantalla, con los móviles y tablets igual de metidos en el asunto. A día de hoy, los fabricantes tienen claro que los nits cuentan.
¿Pero por qué son tan importantes? Muchas personas ni siquiera tienen el televisor configurado con su brillo máximo de forma habitual, ¿significa eso que no aprovecharían un modelo de brillo superior? Veamos cómo funciona el brillo del televisor y para qué influye.
El nit nos dice cuántas candelas de luz emite una pantalla por metro cuadrado. A más nits, más brillo posible en el televisor, lo que sirve no solo para deslumbrarte cuando pones la tele a medianoche en el salón a oscuras… sino para que sigas viendo una imagen igual de vívida cuando sean las 11 de la mañana y entre toda la luz del sol por la ventana.
Si el contraste acompaña, un brillo alto permite ver más detalles y una imagen de colores más vívidos, lo que resulta en una experiencia claramente superior. Además, hasta hace algunos años solo teníamos contenido SDR, el rango dinámico estándar, donde el brillo máximo era de 100 nits, pero ahora tenemos contenido HDR que aumenta la escala básica hasta los 1.000 o 10.000 nits según el estándar que usemos.
Si tu televisor no llega a estos niveles de brillo e intentas reproducir estos contenidos, simplemente se adaptará como pueda y sufrirás de recortes en la calidad de imagen, algo que ocurre consistentemente en los modelos económicos y en muchos de gama media.
Tanto si ves la tele habitualmente en una habitación brillante como si consumes material HDR (videojuegos, cine o series de alta calidad) un brillo de al menos 1.000 nits reales será clave.
También hay que tener en cuenta que no es lo mismo el brillo en toda la pantalla, que muestra niveles mucho más bajos, del que se consigue en un 10 % o en un 1 % del panel, pues en zonas más pequeñas se pueden alcanzar valores mucho más altos.
El televisor OLED más brillante
Sabiendo esto, ¿cuál es el mejor televisor ahora mismo, en 2026? Sabemos que la tecnología OLED es la que proporciona mayor calidad de imagen gracias a su contraste infinito y negros puros, pero tradicionalmente estos paneles sufrían a la hora de dar altos niveles de brillo.
Claro que es un problema que a estas alturas está más que superado, con auténticas bestias como la reciente S95H de Samsung, un televisor OLED que acaba de encumbrarse como el más brillante de la historia en la última review de AVForums.
Sus expertos han analizado el modelo de 77 pulgadas, ya espectacular por su diagonal en este tipo de paneles, que ha llegado a entregar un brillo pico de 2618 nits al 10 % de ventana y en el modo Filmmaker, que son las condiciones que se utilizan para poner a prueba los televisores.
Se trata de un valor impresionante, que supera de largo los 2310 nits que entregó la LG OLED G6, anterior dueña del puesto, y que según Samsung compartió en el CES, es capaz de alcanzar hasta más de 4000 nits en un 1 % de la pantalla.
Una auténtica bestia QD-OLED a la que no le falta de nada, y que tiene todo lo necesario para presentarse como firme aspirante al trono de mejor televisor en 2026.
