Es la característica más notable y destacada de la serie de Smart TV de Samsung para 2025: su pantalla mate anti reflejos. Primero las incorporó la serie The Frame, que este año estrena The Frame Pro. Ya en 2024 llegó a las OLED y en 2025 esta tecnología ha calado hasta las NeoQLED de la marca coreana. Y nos hemos propuesto ver cómo, cada una de estas gamas, es capaz de gestionar los brillos.
Y empezamos por una Samsung Smart TV OLED de 65” S95F 4K a la que hemos puesto a prueba tanto de día como de noche para ver sus resultados. Las imágenes, hablan por sí solas. Un detalle antes de avanzar: las imágenes no han sido editadas de ninguna manera y han sido tomadas sin ayuda alguna con un móvil – por lo que no hay ninguna lente o filtro especial -.
En primer lugar, de día, con un entorno que tiene 2 ventanas cerca del televisor podemos ver como ya, apagada, se nota que no es ese “black mirror” que dicen los ingleses. Eso es por la capa especial que llevan los paneles de Samsung que, físicamente, ya difumina los brillos.
Sin embargo, una Smart Tv está para usarla, este es el resultado al encender el televisor y poner un contenido en pantalla.
Como se puede ver, no hay ni un solo brillo o reflejo en la pantalla, todo se ve perfectamente nítido y sin problemas, incluso si ponemos una imagen oscura o contrastada, las que más sufren en este sentido.
Por la noche, vemos que, con la lámpara encendida justo a su lado, ocurre el mismo efecto en el que el brillo sobre la pantalla, aunque ya se presenta, es más diluido. Y lo cierto que como se puede ver, la distancia a la pantalla es muy corta.
Sin embargo, en cuanto encendemos el televisor – y notamos el trabajo que también hace la IA para adaptar el color y el brillo de la pantalla a la situación lumínica de la estancia – se consigue un resultado tan espectacular como esto.
Desaparición total de los brillos, e incluso, en visión directa de la pantalla, que al final, es como todos estamos frente a la pantalla tirados en el sofá por la noche.
Como se puede ver, incluso con zonas totalmente oscuras como la de la izquierda, no se ve ni un solo reflejo de la potente luz que tiene el televisor a su lado.
La misma tecnología la tenemos en las Neo QLED y The Frame Pro
Si bien no hemos podido tener las otras dos gamas en el mismo espacio para hacer exactamente la misma prueba, si que hemos podido acceder a ellas en un espacio que también era un reto para estos televisores.
Empezando por los que son el origen de esta tecnología, los The Frame (con el The Frame Pro como principal exponente).
Aquí podemos ver como da igual el ángulo en el que tomemos la imagen, la superficie es totalmente anti-reflejos, dando casi la sensación de ser una pintura.
Por su parte, aunque la prueba principal la hemos hecho con un OLED, los Neo QLED tienen, exactamente, la misma tecnología por lo que los resultados son similares, como podemos ver en el Samsung Smart TV Neo QLED QN90F.
No hay luz, directa o indirecta, que haga mella en la visualización de los contenidos, como se puede ver en la siguiente instantánea en la que un rayo de luz, en teoría, debería cruzar la pantalla de lado a lado (como se puede ver en la mesa e incluso impacta en el marco del propio televisor)
Y si nos acercamos a la pantalla, lo cierto es que es impresionante el que podemos notar la textura de la imagen, casi, como si fuera real.
En resumen, los resultados de estas pruebas “anti-brillos” nos han dejado con una idea clara: este año Samsung se ha superado porque todos los usuarios, ya sean los que buscan un televisor premium como el The Frame Pro, aquellos que apuestan por el OLED o los que buscan una relación calidad-precio optima con los Neo QLED (que también se denominan Mini LED) pueden disfrutar de los únicos televisores que, 100% y sin “trucos” de software, acaban con los brillos en pantalla.
