Samsung ofrece en sus nuevos Smart TV dos tipos, principalmente, de tecnologías: OLED y Neo QLED (o también denominada Mini LED). Los principales representantes, respectivamente, son el nuevo S95F, un televisor OLED desde 55 hasta 83 pulgadas y el QN90F que va de las 43 a las 115 pulgadas. Ambos cuentan con el procesador con Inteligencia Artificial, así como una resolución 4K para las imágenes.
Sin embargo, y aunque estas características les otorgan unos grandes números en las reviews, lo que hace que brillen en las diferentes comparativas es una característica única de los televisores Samsung que no tienen en la competencia: sus pantallas sin reflejos que en 2025 comparten sus dos gamas principales además de The Frame, con su nuevo modelo Pro, y The Serif.
Cuál es el secreto: te lo enseñamos
Y es que mientras otras marcas utilizan diferentes tecnologías, similares a las que puede haber en un móvil o tablet, de control del brillo para adaptarse a la luminosidad de la estancia o, directamente, meter más lúmens de potencia, Samsung hace todo eso y algo que es exclusivo.
Físicamente han colocado una lámina final en sus nuevos paneles OLED y Neo QLED que las dota de esa capacidad de evitar los reflejos, pero sin perder un ápice de calidad o una reproducción de color exacta y precisa. Curiosamente, esta combinación de capas los hace más “sanos” ya que un menor brillo de la pantalla y el control preciso del espectro azul equivale a un menor desgaste o cansancio de la vista y la razón por la que los televisores de Samsung tienen triple certificación en este aspecto.
Samsung ha utilizado su experiencia en la tecnología sin reflejos aprendida con sus icónicos The Frame – con el nuevo The Frame Pro como el máximo exponente actual no sólo de la marca, sino del mercado en este sentido -, en los que desaparece cualquier brillo tanto con el televisor encendido como apagado, convirtiéndolos en una forma de disfrutar la cultura, ya sea multimedia o pictórica, de manera única.
Especialmente los The Frame y The Serif con su modo Arte convierten cualquier salón en una galería y, además, para los amantes de la decoración, cuentan con marcos intercambiables y una ausencia total de cables gracias al One Connect inalámbrico.
No son solo es jerga técnica: el resultado se nota a simple vista
Ahora bien, como una imagen vale más que mil palabras, no queremos terminar este repaso a tan interesante añadido en los nuevos Smart TV de la marca coreana sin mostraros – y, la verdad, las fotos – que están sin editar y tomadas con un móvil tal y cual las podéis ver – como trabaja la combinación de la IA de los televisores Samsung con esta tecnología mate para sus pantallas, empezando por el modelo OLED.
Una habitación plenamente iluminada y con ventanas cerca de la pantalla, con una imagen de tonos oscuros que se ve perfectamente. Podríamos entrar en muchos tecnicismos, pero si esta imagen la hemos tomado con un móvil a plena luz del día, creemos que habla por sí sola, como también lo hace esta, en este caso de un modelo Neo QLED, tomada en un espacio con decenas de focos y las ventanas abiertas.
Como sabemos que aún habrá algún escéptico, aquí tenéis un primerísimo plano del panel y su capacidad de ofrecer una imagen a resolución 4K, nítida y que casi parece que la podemos tocar.
Esto, unido al Modo Arte, que permite configurar el televisor para que aparezcan en pantalla obras de grandes colecciones de todo el mundo y que, como podéis ver, parece que tenemos los óleos frente a nosotros.
Si bien todos los años andaba la cosa bastante reñida entre las principales marcas, principalmente LG presumiendo de los “negros” que conseguía en sus OLED – algo que ya, como poco, está en empate porque los de Samsung tienen ya también la certificación de “negro real” -, creemos sin temor a equivocarnos que Samsung ha cogido la delantera este año, y podríamos decir que le ha sacado algún cuerpo de ventaja al llevar una tecnología madurada a fuego lento en las The Frame, que pasó por las OLED y ahora tiene en las Neo QLED para ofrecer uno de los catálogos más potentes de los últimos años.
