¿Te estás planteando comprarte un Kindle? Una de sus grandes ventajas, como ya sabrás, es que es compatible con muchos formatos. Pero también hay algunos que son cruciales y que no se encuentran en su lista de compatibilidades directas. Sigue leyendo, porque hoy te vamos a contar todo lo que debes saber sobre qué formatos puedes leer en tu Kindle.
A la hora de comprar un eBook, es imprescindible saber con qué formatos es compatible para leer. Porque eso es lo que marcará por completo tu experiencia de lectura, y te permitirá leer un tipo de archivos u otros.
¿Es importante pese a que solo vayas a comprar archivos a través de la tienda de Amazon? Sí, sin duda. Porque puede que empieces usando solo esta tienda, pero poco a poco irás descubriendo que hay muchas más tiendas en el mercado. ¡Y algunas de ellas tienen precios muy top, incluso más que Amazon! U ofertas temporales que no te querrás perder. De este modo, sabrás si ese libro que tanto te gusta y que tan barato está es compatible con tu eBook o no.
No solo eso, sino que puede que empieces a estudiar en tu eBook y, en ese caso, este empezará a llenarse de archivos PDF. Y lo cierto es que Kindle sí es compatible con estos, pero entre comillas, como te explicaremos a continuación.
Con qué formatos es compatible Kindle
Comencemos, cómo no, hablando de los archivos con los que Kindle es compatible. Algunos de ellos, como AZW3 o AZW son propios de Amazon, creados únicamente para sus eBook. El primero es compatible con todos los Kindle más allá de la séptima generación, mientras que el primero es compatible con las generaciones anteriores.
Asimismo, debes saber que hay formatos que son generales. Los más conocidos son: PDF, DOC, DOCX o BMP. Pese a que el formato PDF es uno de los más conocidos, y cuenta con la particularidad de no ser un formato de libro como tal, pese a que Kindle sí que pueda leerlo sin problema. Lo que notarás es que, en ocasiones, no detecta el texto, y no te permite subrayar o tomar notas, por ejemplo. Eso hace que no sea el mejor en este sentido.
Retomando el tema de los apuntes, te recomendaríamos convertir los archivos que sean PDF a otro formato que tu Kindle sí que pueda reconocer como texto. De esta manera, te resultará mucho más fácil hacer anotaciones o subrayar. Sobre todo en caso de que hablemos de un Kindle Scribe, por ejemplo.
Subrayar en PDF te será prácticamente imposible, puesto que no detectará que es texto, sino una especie de imagen completa. Pero, en caso de que lo pases a los archivos propios de Kindle, verás que te permite seleccionar incluso palabra por palabra. De esta manera, sí que podrás hacer todas tus anotaciones de forma mucho más cómoda.
Por último, debes saber que es compatible con TXT, JPEG, PNG o GIF, pero ninguno de estos se suele usar demasiado en el ámbito de libros electrónicos. Puede que sí que le saques algo más de partido en el tema de apuntes de clase, aunque tampoco te resultará cómodo subrayar en este tipo de archivos. O que, en caso de que te hayas comprado el Kindle Colorsoft, quieras ver imágenes o leer algún cómic que esté en este formato.
¿Se pueden leer archivos ePub en un Kindle?
Este es un error común de muchos usuarios, pensar que ePub continúa sin ser compatible. Desde mediados de 2022, el servicio de Send to Kindle (que es el oficial de Amazon) sí que admite ePub de forma directa. Es decir: no puedes leerlo de forma nativa, pero sí que podrás conseguir que se convierta de ePub a un archivo que tu Kindle puede leer de forma automática. Sin esfuerzo, de manera cómoda y sin que te suponga un problema.
No obstante, es cierto que no puedes arrastrar un archivo ePub de forma directa a tu Kindle mediante cable USB. Porque en ese caso tu Kindle no lo reconocerá. Para todo tipo de transferencias directas, es imprescindible que uses o bien AZW3 o bien KFX.
¿Se pueden leer archivos MOBI en un Kindle?
No, desde 2022 ya no es compatible ni con MOBI ni con PCR mediante Send to Kindle. El objetivo es sencillo: actualizar su ecosistema a estándares modernos, y ofrecer una mejor experiencia de lectura. Hay ciertas razones que justifican este cambio:
- Es un formato obsoleto, puesto que hablamos de una tecnología que fue desarrollada a finales de los años 90 y que no tiene las capacidades técnicas necesarias para las funciones actuales de un Kindle. Y que, por ende, es contraproducente para cualquier usuario que quiera leer de forma más o menos cómoda en su eBook.
- Poco a poco se ha ido adoptando ePub como estándar. Al permitir el envío de estos archivos, Amazon hace que sus usuarios puedan realizar envíos de forma más cómoda.
- Había limitaciones de maquetación, puesto que los archivos MOBI no admiten todo tipo de fuentes tipográficas, dejando fuera habitualmente las más complejas. No permiten tablas bien estructuradas, ni maquetación adaptativa, por ejemplo. Y eso ha hecho que cada vez sean más las empresas que deciden no usarla siquiera para maquetar sus archivos.
- La conversión interna es ahora mucho más eficiente con otro tipo de formatos y, por ende, esta queda totalmente obsoleta.
Es cierto que, mediante cable USB sí que podrás enviarte estos archivos. Pero no se recomienda, puesto que no trae consigo las mejoras visuales de los formatos modernos. Notarás que los libros pierden cierta versatilidad y calidad, algo que podría perjudicarte a largo plazo porque mermaría tu experiencia de usuario.
Ventajas de conocer bien los formatos Kindle
Conocer los formatos compatibles con Kindle no es solo útil para evitar frustraciones a la hora de abrir un archivo: también te da la libertad de ampliar muchísimo tus fuentes de lectura. Una de las mayores ventajas del ecosistema Kindle es su compatibilidad con el envío de archivos desde el propio email. Esto significa que puedes aprovechar ofertas, bibliotecas virtuales, archivos académicos o incluso creaciones propias sin depender exclusivamente de la tienda de Amazon.
Además, familiarizarte con los formatos y los convertidores te permite ahorrar dinero a largo plazo. Muchos clásicos de la literatura, papers, manuales o ebooks autoeditados están disponibles gratis o a precios reducidos en formato ePub, y con una conversión rápida podrás disfrutarlos sin limitaciones. No olvides que, si usas Kindle para estudiar, convertir PDFs mal optimizados mejorará muchísimo tu experiencia de lectura: podrás subrayar, tomar notas e incluso hacer búsquedas dentro del texto.
Otro punto importante es la calidad visual. Al convertir archivos a un formato Kindle nativo (como AZW o MOBI), el texto suele adaptarse mejor al tamaño y resolución del dispositivo, lo que facilita una lectura más cómoda y fluida. Y si tienes un Kindle con lápiz o pantalla grande, como el Scribe, convertir los documentos mejora aún más su funcionalidad.
Cómo convertir archivos PDF a Kindle
Como ya hemos señalado, Kindle ya sí es compatible con archivos ePub de forma nativa. Y es que Amazon busca combatir la piratería de libros, descartando este formato por ser uno de los más usados en este sentido. Si bien es cierto que sí que es compatible con PDF, nosotros te recomendamos que lo conviertas para conseguir que la calidad de la lectura sea mucho mejor.
¿Cómo lo convertimos? Debes saber que hay dos alternativas. Las dos son bastante sencillas, por suerte:
1. Send to Kindle
Puedes enviar un archivo ePub a tu correo electrónico Kindle, y este se encargará de convertirlo automáticamente. Es lo que se conoce como Send to Kindle, y sirve como una especie de intermediario que se encarga de convertir el formato ePub en AZW3, normalmente.
Es rápido y cómodo, así que no te generará ningún esfuerzo añadido. Hay ocasiones en las que no sale tan bien como pudiéramos esperar: la conversión no es buena, se ven márgenes en blanco de más, vemos saltos de páginas… No obstante, más adelante te dejaremos otro método.
En caso de que quieras enviarte archivos así, solo tendrás que seguir 4 pasos:
- Accede a tu cuenta de Amazon y busca la opción de Gestionar contenido y dispositivos. Una vez dentro, busca «Dispositivos».
- Cuando te aparezcan todos tus dispositivos, podrás ver tu Kindle y el correo asociado que este tiene, que será al que tendrás que hacer los envíos.
- Una vez consultado el correo, ve a Preferencias y a Configuración de datos personales. Ahí tendrás que añadir tu email personal para poder recibir correos, autorizando así la recepción. Es un método pensado para que jamás recibas ni spam ni libros que no te interesen.
- Y, por último, envía el archivo desde tu email hacia tu dirección Kindle.
2. Convertirlo manualmente
En caso de que quieras convertirlo manualmente, o que hablemos de un PDF, lo mejor es apostar por algún convertidor online. Vas a hallar muchas herramientas diferentes en la web, y todas ellas son sencillas: subes tu archivo, señalas a qué formato lo quieres convertir (normalmente, AZW3 o AZW) y, en apenas unos segundos, todo listo.
Para conversiones gratuitas, la mejor opción es Calibre. Esta app se encargará de procesar todos tus archivos de forma local, protegiendo así tu privacidad. Y, además, te permite convertir por lotes, haciendo que sea incluso más cómodo.
El proceso es sencillo, así que no te preocupes si tienes muchos libros en otro formato, porque no tardarás nada en transformarlos. Únicamente tendrás que subir los archivos que tengas ya en tu ordenador y seleccionar cuál es el formato de salida que deseas. Si son muy pesados, puede que tarden un poco en convertirse y que requieran algo de paciencia. Pero en caso de ser archivos normales, lo más habitual es que en apenas 2 – 3 minutos tengas todo listo para enviártelos a tu eBook.
Y podrás enviártelos cómodamente a tu Kindle, ya sea mediante correo electrónico o ayudándote de tu ordenador y de un cable. Nosotros te recomendamos apostar siempre por la versión de correo electrónico, o bien por subir el archivo a la aplicación Kindle del móvil o del PC. No tardará nada en sincronizarse, y así podrás tener el archivo de forma muy cómoda.
