Las freidoras de aire están de moda y no por pocas razones. Permiten cocinar de forma saludable, rápida y preparar nuevas recetas. Por eso mismo, me decidí a comprar una. En esos momentos la verdad es que no tenía demasiada idea de este tema y lo que sucedió es que me equivoqué. No porque haya elegido una mala marca ni porque no haga bien la comida ni porque no tenga todas las bondades prometidas. Sencillamente lo que sucedió es que compré una freidora demasiado pequeña.
Aunque las freidoras de aire de poca capacidad están muy bien, ocupan poco espacio en la cocina y además están pensadas para dos personas, no terminaba de adaptarse a lo que quería porque no permiten preparar muchos más platos a la vez o no se pueden hacer ciertas comidas en ellas. Son más limitadas a nivel de espacio, y si son dos personas que comen mucho es necesario dedicar más tiempo a preparar la comida.
Comprar una freidora de aire pequeña puede ser tu peor error
Aunque un modelo de 1,6 o hasta 3 litros puede ser interesante para muchas personas, e incluso tenga muchas comodidades, funciones y se limpia fácilmente, en muchas familias incluso pequeñas se queda corta. Está bien para freír algunas cosas, hacer unos Nuggets deliciosos o para otras preparaciones, pero hay muchos otros usos en los que se queda corto.
Hay varias cosas en las que no pensé y por las que me arrepiento de no hacer comprado una freidora más grande:
- En ella puedes preparar más comida que en una más pequeña, y así lo tienes listo antes, no tienes por qué cocinar de varias veces si hay más de dos personas o coméis mucho
- Puedes incluso cocinar varios alimentos juntos, incluso aunque sean diferentes o a temperaturas distintas
- Proporciona un crujiente más uniforme y mejor distribución del calor porque es más amplia, incluso en pequeñas cantidades se nota la diferencia
- Es más versátil para cocinar otros alimentos que no caben en una freidora pequeña
- Muchas freidoras de mayor capacidad suelen contar con mejores tecnologías y más funciones
Al comprar la freidora de aire que elegí lo que pensé es que tenía capacidad para dos personas, por lo que parecía suficiente, que ocupaba poco espacio en una cocina que tampoco es que sea enorme y además que era más barata que otra más grande y me daba bien ‘para empezar’. Al final, al comprar una freidora de aire tan pequeña y que no cuenta con todas las capacidades de una grande lo que pasó es que me desmotivé y al final no la uso.
No todo el mundo necesita una freidora grande
Si fuera más grande probablemente la utilizaría para una gran cantidad de preparaciones y aprovecharía las recetas de internet, así que si estás pensando en comprar una freidora de aire no repitas los mismos errores que yo. Si vas a usarla para calentar unos nuggets, piezas pequeñas, algunos complementos para tu comida o poco más, y no quieres que ocupe poco espacio, puede que te valga una pequeña. Pero en caso contrario es mejor invertir en una de mayor capacidad.
Sabiendo todo lo que implica el comprar una freidora de 1,6 litros, o incluso de 3 litros, tú eres quien más sabe si esta se adapta a tus necesidades o no. Si finalmente te sirve para el uso que le vas a dar no tiene sentido pagar más por algo que no vas a usar. Sin embargo, si piensas que se te puede quedar limitada intentar ahorrar unos euros te puede salir caro.
