Hace ya cuatro años que nos enteramos de que Google (ahora Alphabet) había puesto en marcha un ambicioso plan para llevar internet a los lugares más remotos del planeta, gracias a un curioso sistema de globos que podrían ofrecer la cobertura necesaria para que, al viajar a un territorio ignoto de la Tierra, tuviéramos cobertura para navegar sin problemas. Ahora, sus responsables han anunciado que el proyecto va viento en popa y con mejoras considerables.

Un gran salto para Loon

Así las cosas, en los últimos días han salido a los medios los responsables de este Project Loon de Alphabet para contarnos lo bien que va la cosa, tanto que consideran que el proceso ha dado un salto tan importante que estamos “mucho más cerca” de que se convierta en realidad el acceso a internet “para la gente [que vive] en las regiones rurales y remotas del mundo”.

Parece que a ese anuncio han contribuido dos hechos importantes. El primero de ellos es el perfeccionamiento de la inteligencia artificial que guía a los globos y que les permite luchar contra las corrientes de aire y demás inclemencias atmosféricas para estar situados en el mismo sitio durante meses. Algo que es esencial para que la cobertura que ofrecen se mantenga operativa. Aun así, parece que los ingenieros de Project Loon no se conforman y buscan perfeccionar todavía más esa IA de los globos. Concretamente, hablan de conseguir un control más preciso tanto de la propia navegación como de la altitud.

Project Loon de Google

El segundo hecho importante es que los costes parecen haberse reducido, al menos sobre la mesa, ya que Alphabet ha conseguido cubrir zonas enteras de territorio con una décima parte de los globos previstos. Según el jefe de este proyecto, “ahora podemos realizar un experimento y tratar de dar servicios en determinados lugares del mundo con 10 ó 20 ó 30 globos, no con 200 ó 300 ó 400”.

Todo lo anterior junto ha hecho que los ingenieros de Project Loon crean ciegamente en que el sistema podrá estar listo mucho antes de lo esperado. Según uno de esos miembros del equipo de Alphabet, “Realmente hemos progresado mucho […] creemos que nuestra línea de tiempo para cuando podamos proporcionar un servicio de Internet útil a la gente será mucho, mucho antes”.

Un lento viaje por la estratosfera

Debéis tener en cuenta que los globos del Proyecto Loon viajan por la estratosfera por lo que se aprovechan de que en esa zona los vientos son bastante estables y tiene velocidades de (solo) entre 8 y 32 km/h. Para mantenerse en el mismo sitio, estos globos se sirven de algoritmos que determinan el lugar al que deben dirigirse y para ello miden las corrientes que tienen a su alrededor y se suben a ellas para alcanzar el punto en el que deben quedarse estáticos. Además, el sistema cuenta con una ventaja ya que gracias a esa movilidad es posible cubrir zonas distintas dependiendo de las necesidades del servicio.