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Inteligencia Artificial en los coches, el siguiente paso evolutivo del aprendizaje

6 febrero, 2019

La Inteligencia Artificial, por los beneficios que ofrece en el día a día, es una herramienta que irá llegado diferentes segmentos del mercado -más allá de los smartphones-. Su evolución está siendo cada vez más rápida, como bien demuestra el trabajo que realiza Huawei en sus dispositivos móviles, donde su aplicación permite hacer la vida más cómoda a los usuarios y, además, aprovechar al máximo el hardware que integra en modelos como el Mate 20 Pro.

El punto de inflexión para que la evolución de la Inteligencia Artificial sea tan rápida en los últimos tiempos es que los procesadores incluyen opciones específicas para la aplicación sea lo más efectiva posible. Un claro ejemplo de lo que decimos son los Kirin 970 y 980, ambos con unidades específicas de proceso para esta tareas (denominadas NPU y que en el segundo caso se integran dos). Con su uso, se mejoran las prestaciones al hacer fotos y se optimiza el consumo de energía. E, incluso, existe la posibilidad de reconocer objetos… y, esto, permite exportar su uso a otros mercados como por ejemplo el de la automoción.

Inteligencia Artificial, el Huawei Mate 20 Pro frente al test de Turing

La automoción, otra de las fronteras para la Inteligencia Artificial

El claro objetivo que se busca con el uso de la IA es el lograr unos coches autónomos más efectivos y eficientes, y tanto los fabricantes como las compañías tecnológicas tiene claro que su implementación es positiva -ya que de forma constante se van conociendo acuerdos de colaboración- y donde el aprendizaje es clave para conseguir los vehículos del futuro seguros. Para ello, estos incluirán procesadores potentes y sistemas de sensores que permitirán una aplicación completa de la inteligencia Artificial.

Uso de la IA en un procesador

Incluso, Huawei ya ha realizado pruebas de aplicación real de la IA en los coches utilizando para ello un terminal Mate 10 Pro. Este ejerció un control de funcionamiento real gracias a su alta potencia de proceso y, también, al trabajo posterior con los datos que se adquieren (como, por ejemplo, la adquisición de hasta 2.000 imágenes por segundo que se gestionan, reconocen y se toman decisiones de comportamiento al detectar objetos como animales o personas). Incluso, fue posible hacer girar los vehículos o indicar que se parasen. Es decir, unos primeros pasos que dejan claro que la Inteligencia Artificial es útil en este segmento del mercado.

La seguridad, elemento clave

En este apartado es en el que se centran muchos de los avances que permitirá el uso de la Inteligencia Artificial en el mundo de la automoción. Así, por ejemplo, se podrán detectar acciones de los conductores y, de esta forma, prevenir que estos se distraigan o duerman al volante. Además, también el esquivar lo que hay en la carretera será posible gracias al aprendizaje, lo que evitará colisiones gracias a la toma de decisiones automática e independientes.

Interior coche del futuro

Por lo tanto, está muy claro que la IA es un elemento que tiene un gran potencial para ser parte integral de lo vehículos del futuro y, además, gracias a ella los coches autónomos están mucho más cerca de ser una realidad. Compañías que están bien posicionadas, como Huawei, tendrán mucho que decir mediante la colaboración con los fabricantes que decidan utilizar sus avances técnicos, como por ejemplo en los procesadores y la gestión de datos.

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