Todos conocemos las estafas clásicas de WhatsApp: «mamá, ayúdame, este es mi nuevo móvil»; «se ha realizado un pago y en este enlace podrás solucionarlo»… Pero los hackers se reinventan, y ahora apuestan por una técnica totalmente nueva y en la que seguramente caerás: «Vota por mi hijo en este concurso».
Pese a que estamos acostumbrados a ver muchas estafas online, esta nos ha sorprendido incluso a nosotros por cómo los atacantes son capaces de jugar con la ingeniería social. Porque van más allá de hacerte creer que tu hijo está en apuros, o que son tu banco y necesitan que les repitas tus datos; ahora, lo que hacen es jugar con tus sentimientos. ¿Cómo? Haciéndose pasar por un conocido tuyo y pidiéndote que votes a su hijo en algún tipo de concurso.
Es, por desgracia, una estafa en la que es bastante fácil caer. Porque ¿quién no votaría al hijo de un amigo suyo en caso de que lo necesite? Es una táctica que lo que busca es manipularte para, de este modo, obtener tu información confidencial a cambio. El problema es que juega directamente con la psicología humana y que, además, saben cómo hacerlo. Los ciberatacantes son, por desgracia, cada vez más expertos en nuestra psique.
Una estafa en la que es fácil caer
Esta nueva estafa ya se está propagando por los países europeos, y se está comenzando a hablar de ella. Y, por desgracia, es más fácil caer de lo que hubieras podido imaginar a priori. Tanto es así que desde Bitdefender Labs han realizado una investigación completa, como especialistas en ciberseguridad que son. Y es un hallazgo preocupante: ya han encontrado casi 200 dominios fraudulentos y más de 550 URLs únicas que se dedican a esta estafa, sobre todo en países como España, Polonia y Rumanía.
¿En qué consiste? Es aparentemente sencilla, y está diseñada para que incluso aquellos usuarios que sean cuidadosos caigan. Porque usan como gancho al hijo de tus amigos o familiares. Todo comienza con un supuesto concurso en el que un hijo ha participado, y su padre (amigo, conocido, compañero de trabajo…) te pide que lo votes para ganar una beca, o un premio concreto. ¿Quién no tiene dos minutos para ayudar a un niño inocente a que gane un concurso, o que obtenga un premio? Es una forma bastante ruin de estafar pero, por desgracia, es eficiente.
Cambia el nombre, cambia el contexto y cambia el precio, pero coincide el objetivo: hacerte creer que, con un simple clic, conseguirás ayudar a un niño a ganar algo que desea. ¿Qué te cuesta?, pensarás. Nada, apenas unos segundos. Pero, en realidad, te costará mucho más que eso: tu información, tus datos privados y tu seguridad.
Si hicieras clic, te redirigiría a una web falsa con niños o niñas en los que tendrás que elegir el que te ha dicho y pulsar la opción de «Votar». Casi parece realista, que es lo preocupante. Pero, para votar, tendrás que introducir tu teléfono. Y posteriormente te pedirá un código de verificación por SMS. Ya parece sospechoso, y es porque lo es.
Pese a que a ti te hagan creer que ese código es para hacer que ese voto sea válido, este es una verificación de WhatsApp. Y desde ese momento tendrán acceso completo a tu cuenta: fotografías, vídeos, mensajes… No solo aprovecharán tu cuenta para enviar esos mensajes a tus contactos, sino que, además, empezarán a enviar mensajes pidiendo dinero urgente. El problema de esto es que recibirán el mensaje desde tu cuenta real, con lo cual serán muchos los que caerán. Los importes serán bajos, aportando así esa credibilidad extra. Esto hace que la estafa aumente de forma exponencial: cuanta más gente caiga, más contactos a los que estafar acabarán teniendo los atacantes.
Cómo evitar caer en cualquier intento de timo
Para evitar caer en este tipo de estafas, la clave es saber cómo actúan, cuáles son sus pasos y sus objetivos, y así poder adelantarnos. Y para eso es clave tener en cuenta lo que es la ingeniería social que antes hemos mencionado. Esta lo que busca es suplantar tu identidad, normalmente haciéndose pasar por alguien de tu confianza. Una vez hecho, se aprovecha de las emociones humanas más básicas: miedo, curiosidad, empatía, urgencia…
La idea es sencilla: se ganan tu confianza, te generan esa sensación de que sí o sí tienes que hacer algo para ayudarles o para evitar que algo malo suceda, y es ahí cuando acceden a todos tus datos. En realidad, si sabes cómo funciona, detectar un intento de estafa de este estilo es mucho más fácil.
Hay cuatro tips que te recomendamos de cara a saber si debes confiar o no en un mensaje que recibas y que te pida que hagas clic en un enlace:
- Desconfía siempre de todos esos mensajes que provengan de fuentes desconocidas. ¿Un premio? ¿Una persona que no está en tus contactos pidiéndote que hagas clic en un enlace para votar a su hijo? No hagas clic.
- Verifica siempre la información y la identidad con la persona o entidad que diga llamarte. Si es tu hijo, llámale a su número personal. Si es tu banco, haz una llamada a la oficina. No uses el mismo canal, sino el oficial, el que ya conoces.
- No des jamás tu información a la ligera. Es más, ni siquiera deberías facilitar contraseñas por correo, por SMS o por WhatsApp, ni aunque conozcas a la persona.
- Ten palabras de seguridad con tus familiares más cercanos. Una palabra que confirme tu identidad en caso de que solicites dinero, por ejemplo. Así podrán detectar este tipo de estafas rápidamente. Eso sí: no pautes tu palabra de seguridad por WhatsApp, ni por SMS, ni siquiera por llamada. Hazlo siempre en persona, para que nadie tenga acceso a ella.
