Aunque la función de tensiómetro de los Galaxy Watch lleva mucho tiempo estando disponible en gran cantidad de países, los estadounidenses acaban de recibirla al fin en sus relojes.
Samsung acaba de activar la función de monitor de presión arterial finalmente para sus Galaxy Watch en EE. UU. tras seis largos años de espera. Mientras vecinos tan próximos a los estadounidenses como el propio Canadá ya disfrutaban de ella, no ha sido hasta ahora que Samsung ha activado esta función.
Disponible para todos los Galaxy Watch 4 y posteriores
La función ha sido al fin activada en los relojes Galaxy Watch 4 y los modelos posteriores siempre que cuenten con sistema operativo Watch OS 4.0 y se hayan emparejado con un smartphone Galaxy con al menos Android 12.
Cumplidos estos requisitos, necesitarás también un tensiómetro de brazo con el que poder realizar una calibración adecuada a tu reloj cada 28 días. Gracias a esta calibración regular, el Galaxy Watch contará con la información suficiente para poder saber nuestra presión tanto sistólica como diastólica, además de, como siempre, la frecuencia cardíaca y otros datos habituales.
Evidentemente, esto no sustituye en ningún caso al diagnóstico de un médico, pero este tipo de funciones pueden ser muy útiles para detectar cuanto antes siempre que algo no va como debe.
Samsung se ha pronunciado además acerca de la monitorización pasiva de la presión arterial, una función esperada que no necesitaría de mediciones manuales y que, según la marca coreana, pasará a estar disponible a finales de año.
Una espera muy larga
Los estadounidenses han tenido que esperar nada menos que seis años, desde la llegada de la función a los Galaxy Watch por primera vez, para poder disfrutar ellos mismos del tensiómetro. Se trata sin duda de algo a lo que están poco acostumbrados: los lanzamientos y nuevas funciones tecnológicas suelen llegar antes a ellos casi siempre, al menos en el mundo occidental.
El primer reloj de Samsung en ofrecer esto fue el Galaxy Watch Active 2, allá en el lejano y truculento 2020, y desde entonces se ha expandido a más de 70 países, entre los que hoy se encuentra al fin EE. UU.
No eran pocos los usuarios estadounidenses frustrados por ello, pues muchos compraron uno de estos relojes precisamente por esta función solo para encontrarse con que no estaba disponible, como ha quedado patente en numerosos casos de los foros de la comunidad de Samsung. Y es que se trata de algo especialmente importante en su territorio: el país tiene más de 120 millones de adultos hipertensos según los CDC.
No sabemos si ha sido un problema de desinterés por parte de Samsung o de lentitud de la FDA a la hora de validar la función, pero el resultado han sido seis años de silencio hasta ahora.
Una función que ya estaba disponible en Apple, pero diferente
El Apple Watch era capaz de detectar la hipertensión con una función aprobada por la FDA desde septiembre de 2025, aunque no funciona exactamente igual.
El reloj de Apple trabaja de forma pasiva, monitorizando los patrones en los vasos sanguíneos en patrones de 30 días y alertando si detecta signos de hipertensión en ese tiempo: no hace una lectura verdadera en tiempo real.
La de Samsung sí hace lecturas reales cuando queramos, proporcionando datos válidos que compartir con el médico en caso de necesidad, algo que marca la diferencia de forma notable. A cambio, eso sí, tenemos esa necesidad de calibración del reloj con un brazalete cada cuatro semanas, aunque realmente es algo tan esporádico que difícilmente molestará a los usuarios que quieran seguir su tensión de cerca.
