Una de las cosas que más desencantaron de la realidad virtual cuando llegó al mercado el año pasado fueron sus precios. Algo más de 700 euros del ala más luego los accesorios que quisiéramos añadir al carrito de la compra. Ahora, Oculus, la empresa que lidera esta revolución de la realidad virtual, ha dado un nuevo paso para desmarcarse de su principal competidor.

Ha sido en los últimos días cuando hemos podido ver un recorte bastante sensible en el precio de las gafas de realidad virtual. En las Oculus Rift que han venido costando 699 euros en la tienda oficial del fabricante. Ahora, como podéis ver en la imagen inferior, esa cantidad se ha reducido hasta los 589. Decir que la rebaja ha sido todavía mayor en otras tiendas, como la norteamericana, donde se ha situado en los 499 dólares, pero ya sabéis cuál es esa curiosa conversión que hacen algunas marcas cuando traducen los precios a nuestra moneda.

El caso es que si os vais a comprar el pack básico para tener una experiencia VR de verdad, es decir, las Oculus Rift más los Oculus Touch, ahora os costará unos 710 euros. Hace pocas semanas, ese mismo conjunto nos hubiera salido por un precio superior a los 825 euros. No es que sea un recorte escandaloso, pero poco a poco se va ubicando en esa franja que lo hace accesible a una buena parte de los gamers.

Oculus Rift

¿Novedades en el horizonte?

Aunque no han trascendido informaciones que vengan a decir que estamos a las puertas de esperar un cambio en las Oculus Rift, esta bajada de precios solo puede tener dos lecturas: o no está funcionando en ventas como esperaban sus responsables, o hay novedades en el horizonte con forma de un nuevo casco de realidad virtual.

En lo que a cifras se refiere, la única alegría que tienen en Oculus viene por su alianza con Samsung y sus Gear VR que a día de hoy llevan vendidas cinco millones de unidades. Un 19 por ciento de la cuota de mercado de los dispositivos dedicados a la realidad virtual. Oculus Rift, sin embargo, está muy alejada de esos porcentajes al tener solo un 1 por ciento, el mismo que las HTC Vive.

Ese empate técnico, y que la tecnología no termine de llegar a un público masivo, está siendo el mayor obstáculo para que los PC se conviertan en el centro neurálgico de esta revolución que muchos han vaticinado que triunfará. Y aunque no sea mucho, esta rebaja podría animar a más gamers a probar qué tal es eso de sumergirse en mundos virtuales.