Lo hemos venido repitiendo desde que pudimos probar el Google Pixel, y es que estamos ante uno de los smartphones con mejor cámara del mercado y la demostración de que Google ha puesto de su parte todo lo imaginable para conseguir un terminal que no flaquee en ninguno de sus aspectos. Así que con esa excusa, ¿cómo no dedicarle un vídeo solo a analizar en profundidad cómo es esa cámara?

Cámara del Google Pixel

La cámara principal

Este terminal viene con un sensor de 12MP de Sony (Exmor RS 378) y apertura f/2.0. Y es curioso, porque estamos hablando de una cámara con pocos megapixels si lo comparamos con aquella tendencia del mercado (hace algunos años) cuando se anunciaban terminales con 21MP o más, como aquellos Nokia con superaban los 40. Las marcas parece que se han decidido por capturar menos pixels pero, a cambio, ofrecer una mayor calidad y precisión para conseguir resultados completamente reales bajo cualquier condición lumínicas.

Hemos probado este Google Pixel bajo distintas condiciones de luz y siempre se comporta de una manera realmente extraordinaria. Y mucha culpa de ese nivel es el tratamiento HDR plus automático que realiza el terminal cada vez que pulsamos el botón de hacer una fotografía y que, queramos o no, tendremos que usarlo de manera obligatoria. Este HDR permite conseguir fotos con un extraordinario rango dinámico: no hay cielos quemados ni zonas oscuras donde apenas se vea nada.

La cámara de este smartphone cuenta con un tamaño de pixel mayor y, por desgracia, no tiene estabilizador óptico de imagen por lo que podríamos pensar que es un handicap a la hora de obtener instantáneas nítidas por la noche o en interiores. Pero nada más lejos de la realidad: los resultados son muy buenos, con gran detalle y sin apenas ruido aunque, eso sí, hemos percibido que el balance de blancos que realiza en esas circunstancias no es el más adecuado. Se percibe de manera constante un tono amarillento.

La aplicación debe mejorar

Aquí Google ha pecado de ser demasiado simplista, reduciendo a la mínima expresión cualquier posibilidad de jugar con presets u otro tipo de configuraciones. Así que no podemos sino tirar de las orejas a los de Mountain View y pedirles que miren lo que hacen otras marcas que también cuidan el apartado fotográfico de sus smartphones, como Samsung y sus Galaxy S7 edge.

Cámara del Google Pixel

De todas formas, aunque sea poco, podremos hacer algunas cosas como una exposición manual para aumentar o reducir el brillo de la imagen que queremos tomar, modo panorama, el ya conocido photo sphere (para obtener instantáneas con una especie de 360º), una especie de opción retrato que emula las imágenes que sacan las cámaras réflex, o el iPhone 7 Plus que aprovecha su doble sensor para conseguir este efecto.

La grabación de vídeo

El Google Pixel permite grabar vídeo en 4K y a 30 fotogramas por segundo, lo que empieza a ser algo habitual en los terminales de gama media-alta. Lo que sí es diferenciador y funciona de maravilla en este smartphone es la grabación slow-mo, con hasta 240 fps a resolución 720p y que permite jugar y conseguir piezas realmente divertidas.

Pero si hay algo que sorprende, sobre todo conociendo que este Google Pixel no cuenta con un estabilizador óptico de imagen, es precisamente la suavidad que conseguimos al grabar los vídeos: no se mueven ni hay vibraciones ni saltos molestos aunque llevemos el teléfono a pulso. Muy, muy bueno.

Y por último, los selfies

En este punto no iba a flaquear Google y la cámara frontal, con sus 8MP ofrece unos resultados que están a la altura del resto del terminal. Muy buenas fotos podréis sacar, tanto en detalle, como en representación de los colores o el rango dinámico y la luminosidad de las fotografías. Y eso que lo hemos probado bajo todas las circunstancias posibles de luz.