Poco a poco se reposan los datos e informaciones que se han ido conociendo de los productos que ha presentado Apple esta misma semana. Hay alguno que no son muy esperanzadores, como la autonomía del Watch Series 3 (y sus restricciones de compatibilidad de la conexión LTE), pero hay otros, como el procesador A11 de los iPhone X, que resulta de lo más interesante. Os contamos la razón.

Lo cierto es que según se van conociendo informaciones del SoC del que hablamos, un modelo compatible con arquitectura de 64 bits y que en su interior incluye seis núcleos (dos de máxima potencia y cuatro más eficientes, pero que es posible utilizar todos a la vez), las perspectivas que se tienen respecto al iPhone X y los posibles usos de este componente son tan llamativas como importantes. Y, por lo tanto, hay que reconocerle el buen trabajo a la compañía de Cupertino.

Rendimiento, muy importante en el iPhone X

Un ejemplo de lo que decimos tiene que ver con la potencia que ofrece el Apple A11 del iPhone X, que según se ha podido ver en algunas pruebas de rendimiento -imágenes tras este párrafo- se indica que este supera, incluso, al que ofrecen los procesadores de Intel que se utilizan en los MacBook Pro. Cierto es que parece que el IPC (instrucciones por ciclo de reloj) no es equiparables, por lo que hay que valorar esto con prudencia, pero parece bastante claro que se ha dado un paso importante en capacidad, lo que hace ser muy optimistas de cara al futuro de terminales móviles de Apple -y otros productos que lo hereden como es habitual en la firma-. Y, quien sabe, quizá el A12 se pueda utilizar en una variante de ordenadores portátilesotras compañías apuntan a este camino y el software no sería precisamente un problema -esta es una de las bondades de ofrecer un ecosistema cerrado-.

¿Y cómo ha conseguido esto Apple? Pues aumentando el rendimiento que ofrecen los cores que hay en el interior del A11 que utiliza el iPhone X. Los más potentes ofrecen una capacidad hasta un 25% superior que el modelo al que sustituyen y, los menos potentes -pero más eficientes-, alcanzan nada menos que el 70%. No es de extrañar que, por lo tanto, el trabajo en multitarea sea uno de los puntos donde hay una mayor evolución, algo esencial en los portátiles. Como digo, pinta realmente bien.

iPhone X, salto al futuro de Apple

Aparte de los avances estéticos y de nuevas opciones como FaceID, si el nuevo smartphone de Apple del que hablamos puede significar un punto de inflexión para los de Cupertino. Esto lo digo ya que, si el rendimiento en condiciones reales del nuevo A11 confirma las expectativas, no sería descartable que la firma fuera dejando de lado los de otros fabricantes, como puede ser Intel. Si esto es así, hablaríamos de un cambio muy radical, y que haría más cerrado su ecosistema.

Procesador Apple A11 del iPhone X

Veremos si esto ocurre, ya que se deberían dar cambios en aplicaciones como, por ejemplo, Photoshop y similares, pero con el paso del tiempo esto podría ocurrir perfectamente. Y, así, comenzar con una gama de portátiles no profesionales con el A12, una posibilidad que no suena nada mal. ¿No os parece?