Ser autónomo en nuestro país nunca ha sido sencillo, pero una de las peores partes de este modo de vida es sin duda el papeleo: mantener un control férreo de cada factura que no pasa por las manos nunca es fácil y son muchos los que se ponen de mal humor con sólo pensar en que se acerca la fecha de hacer la trimestral.
Sin embargo, no queda otra. Al menos ahora lo tenemos más fácil: la digitalización hace mucho más llevadera la guerra con los papeles cuando puedes dejar de lado aquellos enormes carpesanos que nuestros padres manejaban y centrarte únicamente en mantener una buena organización de carpetas y documentos electrónicos.
Aún así, hay un elemento que muchos pasan por alto: la importancia de un buen medio de transporte físico de datos. Confiando en los mails para el envío de archivos, son muchos los que se desplazan con sus documentos en cualquier pendrive o memoria USB baratos, un error que no solo te complica la vida sino que puede salir muy caro.
Un SSD externo de calidad, seguro y compacto es una de las mejores herramientas con que puedes contar para mantener todas tus facturas y documentos bajo control.
Por qué un SSD
Habrá quien piense que no es necesario gastarse 40 o 50 euros en un SSD cuando una memoria flash de menos de cinco euros puede hacer el mismo trabajo… pero lo cierto es que no, no puede. O al menos no en las mismas condiciones.
Un SSD externo proporciona la velocidad de transferencia que necesitas para acceder rápidamente a tus archivos. Y es que si bien es verdad que las facturas y documentos de este tipo no suelen pesar mucho y se pasan rápido, lo que sí cobra gran importancia es la capacidad de acceder a ellos de forma rápida y cómoda.
Cualquier pendrive guardará tus facturas en unos segundos, pero tras unos meses de recibir carpetas y archivos, olvídate de que acceda a la previsualización de todos ellos de forma rápida en tu ordenador. Todo ello por no hablar de la seguridad: los pendrives baratos no deben utilizarse nunca como biblioteca de archivos por lo poco fiables que resultan, mientras que un SSD bueno no dará problemas ni siquiera con los años, manteniendo tus facturas y documentos en su mejor estado y con total seguridad.
Un modelo compacto, rápido y resistente
El disco SSD de Netac en su versión de 500 GB es perfecto para lo que hoy nos interesa: una unidad de almacenamiento muy compacta, rápida y resistente, que puedas llevar cada día contigo en el maletín o la bolsa de trabajo para mantener tus documentos siempre a mano.
Podrás almacenar tus facturas desde tu portátil en cualquier momento o incluso desde el móvil, ya que la conectividad USB-C permite no solo una mayor velocidad de transferencia sino también más posibilidades de conexión gracias a que es el nuevo estándar universal.
Ofrece una velocidad de lectura de unos 550 MB/s y de 450 Mb/s de escritura, más que suficiente para acceder de forma instantánea a tus carpetas y archivos, y nosotros nos quedamos con el modelo de 500 GB porque para archivos de este tipo no necesitarás nunca más y gastar de más aquí no aporta nada.
Para que te hagas una idea, con 10 GB de capacidad podrías almacenar las facturas emitidas y recibidas durante 12 meses de un negocio pequeño, que con las velocidades del Netac se transferirían en menos de 30 segundos, entre tres y cuatro veces más rápido que con un pendrive USB 3.0 estándar.
En cuanto al diseño exterior, su forma alargada hace muy fácil buscarle un hueco en la bolsa a diario o incluso en el bolsillo de la chaqueta, con un tamaño de 10 x 2,9 x 0,9 cm y un peso de tan solo 30 gramos.
Se trata de una forma ideal de transportar tus documentos contigo cuando tengas que visitar al gestor o simplemente mover tus facturas y archivos entre el equipo de casa y el del trabajo, con muchas más garantías que una memoria USB y también más posibilidades de conectividad.
| Perfil de Usuario | ¿Es una buena opción? | Justificación (Basada en sus características investigadas) |
|---|---|---|
| El Autónomo con presupuesto ajustado | Sí, excelente. | Ofrece las ventajas de velocidad y fiabilidad de un SSD a un coste muy bajo, siendo un salto cualitativo enorme frente a un pendrive sin una gran inversión. |
| El Profesional que maneja datos sensibles (abogados, consultores) | Solo si se complementa. | Su falta de encriptación nativa lo hace inadecuado por sí solo. Es una opción viable únicamente si el usuario se compromete a usar software de encriptación como VeraCrypt para proteger la información confidencial. |
| El Creador de Contenido o Fotógrafo | No, es insuficiente. | Sus velocidades de escritura (450 MB/s) son limitadas para transferir grandes volúmenes de vídeo 4K o archivos RAW. Alternativas como el Samsung T7 o SanDisk Extreme son más adecuadas para este perfil. |
Máxima seguridad
Si necesitas una mayor seguridad para datos más sensibles, siempre puedes gastar un poco más y buscar dispositivos con capacidad de encriptación de datos como el K390, también de Netac, con ofrece encriptación de hardware de nivel militar, con botón físico para la entrada de contraseña.
Otras soluciones en este aspecto son recurrir al software gratuito VeraCrypt, una herramienta de código abierto que te permitirá encriptar tus documentos antes de guardarlos en tu SSD. De esta forma puedes proteger cualquier contenido bajo tus propias contraseñas con distintos algoritmos de encriptación, ofreciendo protección AES de 256 bits, el estándar militar, y todo ello sin coste alguno ni anuncios.
Al final, se trata de dedicar solo unos segundos a encriptar cualquier grupo de archivos o carpetas, que aparecerá en el SSD de destino como un único archivo inaccesible a menos que se introduzca la contraseña, y que asegura que si perdemos la unidad de almacenamiento o alguien consigue acceso a ella, no pueda apoderarse de información sensible.
Claro está, tampoco suele ser necesario recurrir a este tipo de software siempre. A menudo manejamos información que no es peligrosa ni siquiera si cae en terceras manos, con lo que en esos casos no es necesario tomarse la molestia de protegerla.
