Los medios en inglés ya lo están llamando «Bechmark gate» y no es para menos: los bancos de pruebas, una de las herramientas más neutras y objetivas para valorar la potencia de un teléfono, podrían no ser tan fiables como creíamos.
Sabemos que los últimos smartphones que se lanzan al mercado, los nuevos buques insignia equipados con los chips más potentes, son auténticas bestias en cuanto a rendimiento.
Incluso sabemos que están llegando al mercado dispositivos que se englobarían en la gama media por precios, pero que aún así equipan los procesadores más punteros del momento, lo que les permite ofrecer unos estándares de potencia de primerísima línea por mucho menos.
Pero cuando hablamos de tecnología, decir «muy potente» es no decir nada. Hay que decir cómo de potente: hay que aportar números. Y ahí es donde entran en juego los benchmarks o bancos de pruebas: nos dan esas cifras que tanto nos gustan a los geeks. Se trata de herramientas de valor incalculable que dan puntuaciones concretas a los dispositivos en que se prueban, dándonos un valor totalmente cuantificable de su capacidad de rendimiento.
Siempre que las pruebas se hagan de forma limpia, claro.
El escándalo de la prueba de rendimiento
Fue el pasado 7 de abril cuando todo el asunto empezó a saltar. Los expertos de NotebookCheck informaban a la comunidad de que dos smartphones de la marca RedMagic habían sido retirados de la base de datos de pruebas de UL Solution, la empresa que lleva algunas de las herramientas más importantes del momento: seguro que te suenan nombres como 3DMark, PCMark o Testdriver.
Los chicos de Android Authority se hicieron eco del suceso también, consiguiendo una declaración oficial por parte del mismo fabricante en solo en día, declarando por qué motivos se habían retirado de la plataforma.
El caso afecta a los móviles RedMagic 11 Pro y 11 Pro Plus, dos de los móviles más potentes del panorama actual al menos desde el punto de vista de gaming y rendimiento. Según UL, el fabricante no había cumplido con las normas de referencia para establecer las pruebas. ¿Qué significa esto? UL, lo especifica en su normativa, no permite optimizaciones específicas ni genéricas que se apliquen expresamente para estas pruebas, ni la plataforma debe detectar el lanzamiento de ejecutable alguno durante la prueba.
La jugada de RedMagic
Uno de los principales responsables al destapar todo esto ha sido el canal de YouTube Saityo, un creador de contenido japonés que descubrió que el RedMagic 11 Pro tiene la capacidad de detectar que se está ejecutando un banco de pruebas en el smartphone y optimiza de inmediato el hardware del móvil y su comportamiento para conseguir la máxima puntuación posible, algo que evidentemente, va contra la normativa de UL.
¿Qué dijo RedMagic a Android Authority cuando se pusieron en contacto con ellos? Aquí tienes el comunicado traducido:
«Los dispositivos REDMAGIC están diseñados para ofrecer experiencias de alto rendimiento, especialmente para juegos intensivos y usuarios avanzados. Para ello, nuestros dispositivos ofrecen múltiples modos de rendimiento que permiten a los usuarios ajustar la CPU, la GPU y la configuración térmica según sus necesidades. Por ejemplo, el «Modo Diablo» está diseñado para maximizar el rendimiento en condiciones exigentes. El equilibrio entre rendimiento, consumo de energía y gestión térmica es un aspecto clave del diseño de nuestro sistema. El dispositivo evalúa dinámicamente la carga de la aplicación en tiempo real y asigna los recursos en consecuencia. Al ejecutar aplicaciones de alta demanda, como juegos 3D con gráficos intensivos, el sistema aplica una programación de mayor rendimiento para garantizar una experiencia fluida y estable. En cuanto a las pruebas de rendimiento, las consideramos un indicador del potencial de rendimiento de un dispositivo en condiciones controladas de alta carga. Por lo tanto, los resultados de rendimiento pueden variar según la configuración del sistema, los escenarios de uso y los factores ambientales. Seguimos comprometidos con ofrecer productos transparentes y de alto rendimiento que satisfagan las expectativas tanto de los jugadores como de los usuarios avanzados.»
Conclusión
¿Es esto hacer trampa entonces? Sí y no, como siempre, nunca es sencillo. Por un lado, que esto contraviene las normas de uso de UL queda fuera de discusión. Pero por otro lado, si los móviles RedMagic usan estas mismas optimizaciones al ejecutar juegos o apps exigentes que en las pruebas de rendimiento, también se trata de su rendimiento real.
Sin embargo, a partir de ahora tocará alzar una ceja cuando veamos puntuaciones demasiado llamativas en algunos bancos de pruebas. Aún así, del mismo modo que no podemos renunciar a estas valiosas herramientas, es normal que los fabricantes hagan todos los malabares posibles para maximizar su rendimiento en las pruebas, especialmente cuando se trata de móviles centrados en su potencia.
