Han pasado más de 20 años desde el lanzamiento de esta consola portátil, y me acabo de comprar una Nintendo DS. ¿Me he vuelto loco? No, es una de las mejores decisiones que he tomado, y te voy a dar los motivos por los que igual deberías seguir mis pasos.
Ya sea porque eres un fan empedernido de Nintendo como si te gusta jugar de forma puntual, hay muchas razones para comprar la Nintendo DS. Teniendo en cuenta que me ha costado 70 euros con 5 juegos, entenderás por dónde van los tiros del primer motivo…
El precio actual de la Nintendo DS es de risa
El primer motivo por el que vale la pena comprar una Nintendo DS en 2026 es, sencillamente, el precio. En el mercado de segunda mano es fácil encontrar unidades funcionales por unos 50 euros, a veces incluso con cargador y algún juego incluido.
Como verás en la imagen que hay sobre estas líneas, dando un vistazo rápido en Wallapop ves que los modelos rondan estos precios. Y en mi caso, esperé hasta cazar un chollo y llevarme la consola y 7 juegos por 60 euros. Lo dicho, un precio de risa.
Un catálogo inmenso y en español
Sin duda, otro gran punto a favor de la Nintendo DS es su catálogo. Es difícil encontrar otra consola con una biblioteca tan amplia y tan diversa. Y lo más importante: una gran parte de esos juegos llegó traducida al español.
Hay juegos de rol, puzles, aventuras gráficas, plataformas, estrategia, propuestas educativas y auténticas rarezas que no encajan en ningún género concreto. Y si bien es cierto que algunos juegos se han revalorizado y son caros, la mayoría se venden al peso: 10 juegos por 10 euros y parecidos… Opciones no te van a faltar precisamente.
La consola que obligó a los desarrolladores a ser creativos
Antes hemos hablado de su catálogo de juegos. Pero es que ¡vaya juegazos! Yo no soy demasiado fan de Nintendo, pero guardo muy buenos recuerdos de cuando un colega me pasó la consola hace unos años. Especialmente por un detalle: tener que soplar al micrófono para abrir una puerta en The Legend of Zelda: Phantom Hourglass y resolver un puzzle.
La Nintendo DS no es un portento técnico, no lo fue cuando fue presentada en 2004, menos acabando 2025. Pero la magia de la consola era cómo interactuaban los juegos con el usuario gracias a su particular diseño.
Esto dio lugar a una avalancha de juegos creativos, muchos de ellos desarrollados por grandes editoras que hoy difícilmente apostarían por algo así. Títulos que jugaban con el uso del stylus, con la doble pantalla, con el sonido o con mecánicas que no tendrían sentido en ninguna otra consola
Una experiencia que no se puede replicar ni emular bien
Otro de los grandes argumentos a favor de la Nintendo DS es que su experiencia es muy difícil de replicar fuera del hardware original. Emularla nunca es lo mismo. La doble pantalla pierde sentido en una televisión grande, en un teléfono… Y ya no hablemos de usar el stylus de la Nintendo DS.
Y a un precio tan ajustado, vale la pena comprar una Nintendo DS en vez de intentar apaños con emuladores que no ofrecerán la misma experiencia.
Ligera, portátil de verdad y sin requerir Internet
Por último, pero no menos importante, está su condición de portátil auténtica. La Nintendo DS es ligera, resistente y fácil de transportar. Cabe en una mochila pequeña, aguanta bien el trote y ofrece una autonomía que aún hoy resulta sorprendente.
¿Cuántas personas has visto con una Nintendo Switch por la calle? Más allá de viajes o casos esporádicos, su tamaño hace que no sea manejable en el día a día. Pero la Nintendo DS cabe en un bolsillo…
Así que, teniendo en cuenta que por unos 80 euros te puedes hacer con una Nintendo DS en muy buen estado y unos cuantos juegos, no dudes en cazar tu ganga, ¡no te arrepentirás!
