En las últimas semanas hemos visto cómo los precios de la memoria RAM se han triplicado e incluso cuadriplucado en muchos casos. Puede que pienses que no te afecta si no eres fan de la informática, pero nada más lejos de la realidad: aquí nadie está a salvo.
A día de hoy vivimos rodeados de multitud de dispositivos que necesitan de memoria RAM para funcionar, sin importar lo poco que te importen los videojuegos o lo bajo que sea tu perfil como usuario tecnológico. Teléfonos móviles, relojes inteligentes, ordenadores portátiles, tablets… muy pronto vamos a ver cómo el desastre de la memoria RAM salpica a todos estos productos.
La tormenta perfecta
La Inteligencia Artificial está viviendo un boom sin precedentes en lo que muchos han tachado ya de burbuja a punto de estallar. Y aunque hay datos que hacen pensar en esto último, lo cierto es que nos guste o no, la burbuja no sólo no ha estallado aún sino que sigue creciendo.
Todo el mundo quiere subirse al carro de la IA y los centros de datos han acaparado la producción mundial de IA, que prácticamente ya está vendida al completo para todo el próximo 2026.
Los fabricantes priorizan los pedidos de chips DRAM para IA porque son ventas mucho más rentables, así que los fabricantes de productos diseñados para el gran mercado tienen mucha menos RAM a su disposición, lo que significa que tienen que comprarla más cara. Así que el precio sube y los usuarios no quieren comprar por tanto dinero, con lo que los propios fabricantes deciden centrarse aún más en el mercado de la IA porque el gran público no compra y así la escasez se hace aún mayor, con casos como el reciente anuncio del cierre de Crucial.
Es un pez que se muerde la cola, y que además se agrava por las tensiones geopolíticas actuales y los aranceles aplicados… en efecto, una tormenta perfecta en toda regla que es la culpable de que hoy mismo sea imposible comprar 32 GB de RAM DDR5 por menos de 400 €. Una verdadera locura que nadie habría podido imaginar.
Actualmente, solo entre Samsung, SK Hynix y Micron (la marca por encima de Crucial) controlan el 93 % del mercado mundial de DRAM. Sus ingresos están disparados por las nubes y no parece que la situación les preocupe lo más mínimo.
Un problema que afecta a todos
El problema no son solo los kits de memoria RAM. De hecho esto es lo de menos: incluso entre los freaks de la informática y el gaming este es un componente que se actualiza con poca regularidad y no es difícil que dure más de 5 años.
El problema es que vivimos más rodeados que nunca de dispositivos que usan memoria DRAM y esta subida no tardará en afectarles a todos ellos. Tu smartphone tiene memoria RAM, tu tablet también y por supuesto tu portátil la usa, por no hablar de wearables más pequeños, tv box o incluso televisores: si es inteligente, lleva DRAM.
Y la disponibilidad está también más comprometida que nunca: en Tom’s Hardware nos cuentan que solo un único proyecto de OpenAI se ha llevado el 40 % de la producción mundial de memoria, nada menos que 900.000 obleas de DRAM al mes para Stargate.
Mientras, Micron ha multiplicado por diez sus ingresos netos anuales este año respecto al anterior, de ahí la decisión de la marca de dar carpetazo a Crucial y poner sus recursos donde más dinero dan. Con todas estas piezas en el tablero, no cuesta entender por qué la situación no va a solucionarse pronto.
Los fabricantes de ordenadores y componentes ya están subiendo los precios de sus productos y lanzamientos como el de las Steam Machines o las próximas tarjetas gráficas RTX 5000 Super de Nvidia se ven en entredicho, pues no hay producción para abastecerlas ni forma de lanzar a un precio competitivo. Es más, esto podría afectar incluso al lanzamiento de las RTX 6000, que parece que va a retrasarse también.
Y hay mucho más, los SSD están en el mismo barco porque los centros de datos también necesitan almacenamiento y los fabricantes, que son las mismas tres grandes firmas, de nuevo les priorizan a ellos. E incluso con toda esta demanda tanto Samsung como SK Hynix y Micron no parecen seguros de aumentar la producción, pues no quieren que un exceso de oferta reduzca sus ingresos como les pasó en 2023: les sale más rentable mantener la escasez.
¿Hasta cuándo va a durar esto entonces? Algunos sucesos nos dan pistas, como el supuesto lanzamiento de las RTX 5000 Super que Nvidia habría retrasado (de momento) hasta el tercer trimestre de 2026, quizás con la esperanza de que para entonces la cosa se haya calmado. Otras previsiones son menos optimistas, y es que cuando se preguntó a los fabricantes hubo marcas que afirmaron que esperaban que la situación se prolongara hasta bien entrado 2027 e incluso 2028.
Así que no tardaremos en ver cómo en las próximas semanas y meses muchos de los productos que consumimos empiezan a ver sus precios subir. No sería lógico que los móviles tripliquen su precio por culpa de la RAM, pero ¿un incremento del 10 o el 20%? Eso no sería nada raro.
En cualquier caso, si has notado la subida de precio en componentes de las últimas semanas y estás montando un nuevo ordenador, no podemos recomendarte que esperes a que los precios vuelvan a bajar porque todo indica que no van a hacerlo pronto. De hecho, lo más probable es que en los próximos meses la tendencia siga agravándose o extendiéndose.
Las últimas informaciones al respecto, junto a las declaraciones de Hynix de que creen que la escasez va a prolongarse hasta nada menos que el 2028, parecen indicar que la industria tecnológica tiene unos años complicados por delante. Hay rumores de que los móviles van a volver al estándar de 4 GB de RAM para minimizar el impacto de todo esto, así como que componentes como las tarjetas gráficas subirán de precio entre un 20 y un 30 % a partir del año que entra.
