La crisis de la memoria RAM podría estar a punto de cobrarse su próxima víctima en los nuevos smartphones que llegarán al mercado en los próximos meses o años.
Seguro que ya has leído o escuchado bastante de este tema, pero lo cierto es que estamos en el inicio de una gran ola que nadie quiere ver crecer más aún… pese a que todo apunta a que lo hará. Y no un poco precisamente.
El resumen de la situación es sencillo: los grandes centros de datos y la IA han acaparado la producción mundial de memoria RAM en un porcentaje muy importante. Los grandes productores han priorizado a este tipo de clientes, mucho más rentables pero también más exigentes, que apenas dejan margen de maniobra para productos como componentes de PC, móviles o videoconsolas para el gran público, entre muchos otros.
Y dado que una planta de producción de semiconductores necesita años para ponerse en funcionamiento y los grandes productores no han anunciado que vayan a aumentar la oferta, todo apunta a que la situación no va a mejorar en los próximos años inmediatos.
Los móviles vuelven a los 4 GB de memoria RAM
Tanto es así, que parece que vamos a vivir un retroceso en los estándares de las tecnologías móviles actuales, al menos en cuanto a memoria se refiere. A día de hoy prácticamente cualquier teléfono de gama media nos ofrece 6 GB de RAM incluso en sus versiones más económicas, así como capacidades de almacenamiento de entre 128 y 256 GB, en función de lo elegido en cada caso.
Y eso en lo más barato, porque si subimos hasta la gama media-alta, moviéndonos en precios de alrededor de 500-600 €, saltamos enseguida a configuraciones con 8 y 12 GB de memoria RAM, disfrutando así de dispositivos con una capacidad de multitarea mucho más amplia y más posibilidades.
Pues bien, la escasez actual de chips de memoria DRAM parece que empujará a los fabricantes a que esto cambie. TrendForce ya había llevado a cabo un informe en que mencionaba que los smartphones de gama alta retrasarían su salto a los 16 GB de memoria, manteniendo los 12 GB en las próximas generaciones de los modelos que aún los tienen, además de rebajar a 8 GB algunos dispositivos de gama media que actualmente cuentan con 12 GB.
Así, la gama baja caería hasta unos escasos 4 GB en aquellos casos en que actualmente cuentan con 6 u 8 GB de RAM.
Además, según la información hecha pública recientemente por el filtrador Lanzuk, la situación podría agravarse aún más con un descenso a 12 GB incluso en los smartphones con 16 GB de RAM: todo un retroceso de varios años.
Es de esperar que este tipo de cambios se vean en próximos modelos como el Google Pixel 11 Pro o el OnePlus 16, que en sus versiones actuales aún ofrecen 16 GB de RAM.
También el almacenamiento podría verse afectado
Si bien la RAM tiene un impacto notable en los móviles destinados al gaming o las tareas exigentes y la multitarea, lo cierto es que la otra parte del problema podría afectar de mucho más universal a todo tipo de usuarios: la reducción de la capacidad de almacenamiento también.
Y es que la crisis actual también afecta a estos componentes, con lo que no sería raro que los próximos móviles de gama de entrada que lleguen al mercado lo hagan con solo 64 GB de almacenamiento, lo que también podría empujar a que veamos móviles con ranuras microSD que nos permitan ampliar su almacenamiento, como hacíamos no hace tantos años.
Un panorama claramente desalentador, pero que tampoco nos deja otras opciones ni nos da capacidad de maniobra alguna como consumidores: solo podemos elegir comprar o esperar.
