Treinta y ocho grados a la sombra, pleno julio, sábado y las tres de la tarde. Acabas de comer, te pones cómodo en el sofá… y el aire acondicionado se apaga. Nadie ha tocado el mando y no se ha ido la luz, simplemente, ha dejado de funcionar. Podría ser el argumento de toda una película de terror pero lo cierto es que es un caso que ocurre innumerables veces cada verano. ¿Sabes qué hacer si te pasa a ti?
Con olas de calor como la que estamos viviendo, todo el mundo abusa de sus aparatos de aire acondicionado en un intento de hacer la temperatura habitable en casa: en muchas zonas del país no es cuestión de elección, sino más bien de pura necesidad.
Sin embargo, precisamente porque ocurre tanto y a tantas personas, a todos nos saltan las alarmas pensando en lo caro que nos puede salir y lo mucho que puede tardar. Pero veamos qué se puede hacer en estos casos.
Qué hacer si se rompe el aire acondicionado: qué hacer en los primeros 5 minutos
Si el aire acondicionado deja de funcionar, sigue estos tres pasos de forma inmediata:
- Corta la corriente. Antes de tocar un aparato eléctrico que podría estar averiado, este es siempre el primer paso innegociable. Apaga el aire acondicionado con el mando y corta el interruptor del cuadro eléctrico que corresponde a su alimentación. Espera 10 minutos y vuelve a encenderlo para ver si, tras reiniciarse la placa electrónica del dispositivo, sigue sin funcionar.
- Comprueba el estado de los filtros. Si están demasiado obstruidos de polvo, podrían haber provocado que el dispositivo deje de funcionar.
- Asegúrate de que no se ha desconfigurado de modo o algún otro error involuntario al haber pulsado el mando de forma inconsciente.
Comprobaciones antes de llamar al técnico
Comprueba que no se da ninguno de estos casos antes de llamar a un profesional:
- Fíjate en el modo de funcionamiento. Comprueba que se encuentre en modo Cool y no en Fan o Heat.
- Asegúrate de que no ha saltado el diferencial en el cuadro eléctrico de casa a causa de exceder la potencia contratada.
- Mira la unidad exterior (la del compresor) y asegúrate de que no se ha tapado por hojas, polvo o algún otro tipo de residuo o suciedad.
- Busca fugas de agua en la unidad interior. Si caen gotas de agua dentro de casa significa que el desagüe se ha atascado.
Si ninguno de estos es tu caso, ha llegado el momento de descolgar el teléfono y llamar al seguro o al servicio técnico para concertar una cita, aunque debes saber que si es verano y pides una cita urgente, no será ni rápida ni barata.
Eso sí, esto te interesa: si vives en un piso de alquiler, debes saber que la reparación corre a cargo del dueño del piso si el aparato de aire acondicionado ya estaba ahí cuando firmaste el contrato. Él deberá hacerse cargo del coste de la reparación a menos que la avería se haya dado por un mal uso del aparato, pero incluso así, esto debe demostrarse.
Tabla de averías comunes
| Síntoma del aparato | Causa más probable | ¿Qué debes hacer? |
|---|---|---|
| No enciende nada | Problema eléctrico o fusible fundido | Revisar el cuadro eléctrico / Llamar a técnico |
| Echa aire, pero no enfría | Falta de gas por fuga o compresor roto | Requiere técnico calificado (Manipulación de gases) |
| Se congela o saca hielo | Filtros muy sucios o falta de gas | Limpiar filtros. Si sigue igual, llamar al técnico |
| Huele muy mal al encenderlo | Hongos y bacterias en el evaporador | Aplicar spray desinfectante antibacterias en los filtros |
| Parpadean luces de error | Fallo electrónico de la placa | Apagar 15 min. Si persiste, mirar el código en el manual |
Cómo sobrevivir mientras viene el servicio técnico
Si tienes que pasar unos días hasta que tengan un hueco para venir a solucionarte el problema, necesitarás seguir algunas recomendaciones:
- Cierra las puertas y ventanas en las horas de calor y no abras de nuevo hasta que la temperatura haya bajado en la calle.
- Cuando abras, usa la ventilación cruzada: abre la casa en dos puntos opuestos para que se cree una corriente de aire que pase por donde te interese.
- El truco de la toalla mojada. Coloca una toalla húmeda de agua fresca frente a un ventilador o tras este para que el aire que te mande vaya cargado de humedad.
