Las temperaturas están empezando a subir, y nos avisan de algo evidente: estamos ya en la antesala del verano en buena parte de España. Cada vez queda menos para poner el aire acondicionado y, ante este sencillo gesto, hay algo que todos los expertos recomiendan hacer antes: limpiarlo y revisarlo.
¿Te ha pasado alguna vez que al poner el aire acondicionado por primera vez en meses este huele mal? El olor puede cambiar: humedad, vinagre… Pues bien, esto es mucho más que algo incómodo o desagradable. Es una señal de alerta que, según señalan los expertos en calidad del aire, jamás debes ignorar. Porque no es cuestión de confort, sino de salud respiratoria.
No te preocupes: se puede solucionar en tan solo 15 minutos, y por menos de lo que cuesta un café con leche. Y hoy te contamos cómo.
Qué es ese olor del aire acondicionado
Cuando el año pasado dimos fin al verano, y apagamos el aire acondicionado por completo, el dispositivo guardó en su interior cierta cantidad de humedad residual. Y durante todos esos meses de otoño e invierno, esa oscuridad y humedad ha hecho que el interior de tu aire acondicionado sea el caldo de cultivo perfecto para hongos, moho y bacterias. Si tiene bomba de calor y lo has usado, puede que te libres; pero si notas el olor, debes estar en alerta.
El principal culpable de ese olor tan desagradable suele ser del género Legionella, aunque hay distintos tipos de hongos que se pueden ir acumulando en tu aire. Cuando encendemos el aire sin haber hecho una comprobación y limpieza previa, esas esporas van directas a tus pulmones. Y si empiezas a notar picor de garganta, ya sabes por qué es.
Un error crucial: confiar solo en los filtros
Son muchas las personas que creen que basta con limpiar el filtro. Es más, seguramente tú seas de los que hace eso: saca esa malla de plástico que limpia el polvo, lo limpia y ya está. Y aquí reside el error: sí, los filtros son una línea defensiva, pero solo la primera. El foco de infección suele estar detrás, escondido en:
- El evaporador, que son esas láminas de aluminio que se enfrían,
- El ventilador, donde se va acumulando polvo húmedo y negro.
- La bandeja de desagüe, donde esa agua estancada puede acabar por ser perjudicial para la salud.
La solución al olor (y a los problemas) cuesta menos de 5€
Pero aquí llega la buena noticia: no tendrás que llamar a un profesional, ni gastarte 100€ en un mantenimiento, porque el problema no es mecánico. Realmente, es algo que puedes hacer tranquilamente desde la comodidad de tu hogar… Y puede que con productos que ya tengas por casa. Estos son:
- Agua de grifo o destilada.
- Vinagre blanco de limpieza.
- Un pulverizador vacío.
- Gotas de aceite esencial de árbol de té: es opcional, pero es un potente fungicida.
Cómo hacerlo paso a paso
Tardarás muy, muy poco, menos de 15 minutos. Por supuesto, lo primero que tendrás que hacer es preparar la mezcla de los ingredientes que hemos señalado antes en el pulverizador; usa cuatro quintas partes de agua, y una quinta de vinagre blanco. Del árbol de té solo tendrás que añadir de cinco a seis gotas.
- Desconecta el aire acondicionado por completo.
- Limpia bien los filtros, con agua templada y dejando secar al aire sin que les dé el sol de forma directa.
- Con los filtros fuera, verás que hay unas láminas metálicas. Pulveriza la mezcla generosamente, y verás cómo el líquido empezará a arrastrar toda la suciedad hacia la bandeja de desagüe y se irá hacia el exterior.
- Si puedes ver el ventilador interno, ayúdate de un pincel para quitar todo el polvo que pudiera tener adherido. Es justo ahí donde reside realmente el mal olor.
- Cuando todo esté seco, colócalo y enciéndelo, poniendo el aire en Modo Ventilador (sin frío). Eso terminará de secar todos los componentes y, además, hará que no se estanque la humedad.
Son muchos los expertos que explican que esperar a la ola de calor para poner a punto el aire acondicionado es una mala estrategia. Porque cuando la temperatura exterior supera los 25 grados, el equipo trabajará a máxima potencia y si los filtros o la batería estaban sucios tendrás riesgo de avería. Y, además, una factura de la luz mayor, porque el aire tendrá que esforzarse más debido a la suciedad.
Dedícale 15 minutos hoy a tu aire acondicionado, y tanto tus pulmones como tus bolsillos te lo agradecerán.
