Resulta que no entrenábamos solo a Pikachu: por el camino, estábamos alimentando la que hoy es la IA geoespacial con más datos del mundo. Más de 30.000 millones de imágenes que dejan en nada a las bases de datos de Google Maps.
Se está hablando mucho del tema y es más que comprensible: el titular es demasiado bueno para ser cierto y lo peor es que ni siquiera hace falta jugar a exagerarlo para llamar la atención.
Sin embargo, el asunto no es tan sencillo como parece y merece desgranarse en detalle: te contamos todas las claves del último notición en las redes, que ha llegado incluso a los informativos en televisión.
Una jugada maestra de Niantic
Fue en marzo de 2025 cuando Niantic, los desarrolladores de Pokémon GO, la conocidísima aplicación de captura de Pokémon por todo el mundo desde nuestros móviles, vendieron este y otros de sus juegos a Scopely, una empresa con dueños en Arabia Saudí.
A partir de ese momento, Niantic se renombra como Niantic Spatial, declarando que dejan de dedicarse a los videojuegos para centrarse en… el procesamiento de datos para IA. Un movimiento que llamó la atención de muchos usuarios pero que no se ha explicado bien hasta ahora.
La clave de todo: el escaneo de Poképarada
En 2020, Niantic añadió a Pokémon GO la función de escaneo de Poképarada. Su funcionamiento era muy sencillo: consistía en que podíamos activarla en las Poképaradas para grabar un vídeo corto, escaneando a nuestro alrededor en 360 grados, que se enviaba a la base de datos del juego a cambio de algunas recompensas dentro del mismo. Hasta ahí todo normal, aunque seguro que ya te haces a la idea de por dónde va la cosa.
Niantic ha estado descomponiendo todos esos vídeos cortos en fotogramas independientes, que enriquecían con metadatos como la geolocalización, la hora del día, la orientación y los datos del acelerómetro y el giroscopio del móvil. Esto da lugar a una información de excepcional precisión y riqueza de información, que tiene un valor enorme porque, en las cantidades necesarias y con los sistemas adecuados, permite reconstruir tridimensionalmente el entorno.
Pues bien, Niantic tiene más de 30.000 millones de estas imágenes de valor excepcional, que además vienen de todo el mundo, porque Pokémon GO fue, desde luego, un éxito sin fronteras.
Con todos estos datos, hoy la empresa tiene el modelo geoespacial de mayor precisión que existe en todo el mundo, algo que no se puede descartar que fuese su plan original desde el principio. Un argumento digno de malo de película de superhéroes, impresionante.
¿Es legal lo que ha hecho Niantic?
Es la pregunta que mucha gente se ha hecho y que ha levantado tantas alarmas. Vaya por delante que el que aquí escribe no es abogado ni un experto en leyes, pero parece que Niantic sabía perfectamente lo que hacía, porque no ha cometido errores.
En las fotografías que llegaban, el sistema se encargaba de emborronar las caras y matrículas visibles para no cometer vulneraciones de intimidad o datos personales, y además, cómo no, estábamos aceptando el uso y explotación de estas información al aceptar esos términos y condiciones interminables que absolutamente todo el mundo acepta sin leer.
De hecho, al usar el sistema solo la información obtenida con la opción del escaneo de Poképarada, en que el usuario tenía que ejecutar la acción voluntariamente y enviar los datos aceptando las condiciones expresamente, estaban blindándose de forma impecable. Es más, al enviar estos datos el usuario estaba proporcionando a Niantic una licencia «transferible, sublicenciable, mundial, perpetua, libre de royalties y explotable». Un buen negocio por unas cuantas PokéCoins, ¿verdad?
El futuro con Coco Robotics
Todo esto no había salido a la luz hasta el anuncio de Coco Robotics de su acuerdo con Niantic Spatial. Esta empresa se dedica a los servicios de reparto con robots autónomos, un sistema poco habitual aún en nuestro país pero que lleva tiempo funcionando en otras partes del mundo.
Estos sistemas depende de la localización por GPS de sus robots repartidores y, si alguna vez te has movido por una gran ciudad con un sistema de posicionamiento como Google Maps activado, ya sabrás que dista de ser preciso: no es raro que la posición salte de una calle a la contigua de repente y esto es un grave problema para los robots.
Niantic ha creado un nuevo sistema que llaman VPS (Virtual Position System), en que el robot o dispositivo correspondiente usa su cámara para captar la imagen de dónde se encuentra y, al contrastarla con la base de datos conseguida con los usuarios de Pokémon GO, se consigue ubicar el dispositivo con un margen de error de, según la marca, centímetros.
El propio Zach Rash, CEO de Coco Robotics, ha compartido en público que «resulta que mover a Pikachu de forma realista por el mundo y mover sus robots de forma segura y precisa han acabado siendo el mismo tipo de problema».
Nunca tantas personas habían trabajado con tanto ahínco y de forma voluntaria para conseguir una base de datos tan rica. El truco, parece ser, es que no supieran que lo estaban haciendo.
