Los smartphones actuales, tal y como los conocemos, ya tienen fecha de caducidad. La Unión Europea ha marcado el fin de los diseños unibody que supusieron un avance tan importante en cuanto a optimización del espacio.
Seguro que te acuerdas de aquella época de los Nokia en que, cuando el móvil se te caía, pasaba un poco lo mismo que con el mando de la tele: había un gran estruendo y la tapa y batería salían volando en ocasiones.
En aquel entonces, sacarle la batería al móvil era algo tan habitual como trivial, que permitía también cambiar solo ese componente de tu teléfono con innegable facilidad. Después llegaron los diseños unibody, con dispositivos en que, excepto los puertos y botones, todo quedaba oculto bajo la carcasa para el usuario.
Esto significó un importante avance tanto en el grosor de los móviles como en sus posibilidades de sellado y aislamiento, aunque parece que vamos a volver a la época anterior muy pronto.
La nueva normativa de la UE para las baterías móviles
A partir del 18 de febrero del próximo 2027, todos los móviles vendidos en la Unión Europea deberán contar con un diseño que permita a sus usuarios sustituir personalmente sus baterías de forma sencilla y accesible.
Se trata de una normativa que lleva aprobada desde 2023 pero tiene más miga de la que parece. Primero, la UE no ha aprobado este reglamento por fastidiar, como es evidente: se hace en pos de la sostenibilidad y para alargar la vida de nuestros dispositivos.
Algo que, por otro lado, va en la misma línea de lo que estamos viendo en los últimos años: con móviles cada vez más caros y más competentes, usarlos durante el máximo tiempo posible parece simple cuestión de lógica. Y dado que la batería es un componente que se degrada inevitablemente con el paso del tiempo y el Talón de Aquiles de cualquier móvil con unos añitos, facilitar su recambio es la solución más sencilla y evidente.
Eso sí, hay que puntualizar: esto no significa que vayamos a volver a los diseños con tapa trasera de hace dos décadas. Lo que la normativa exige es que la batería pueda extraerse y sustituirse simplemente con el uso de herramientas que puedan comprarse para el gran público, sin necesidad de usar utensilios exclusivos, calor ni disolventes.
Esto significa que puede ser totalmente válido un diseño que a primera vista parezca un unibody clásico, pero que nos haga sacar un par de tornillos con un destornillador común para poder extraer la batería, por ejemplo, como hace el modelo que vamos a ver ahora.
Algunos ya llevan tiempo haciéndolo
Si estás un poco metido en el mundillo de los móviles seguro que ya sabes de lo vamos a hablar ahora. Efectivamente, se trata de los Fairphone, una marca de móviles centrada por completo en el uso sostenible y el DIY, que ponen las máximas facilidades para cualquier usuario un poco versado o que simplemente se atreva a seguir las instrucciones pueda cambiar por sí mismo sus principales componentes.
Son smartphones totalmente modulares, que pueden no ofrecer un rendimiento tan espectacular como las grandes marcas a nivel de potencia, pantalla o fotografía, pero que sin duda sí mantienen la competitivad a la vez que aseguran una vida realmente larga para tu móvil.
El último de estos dispositivos es el Fairphone (Gen. 6), con una pantalla LTPO de 6,31 pulgadas, hasta 120 Hz de refresco y resolución 2484 x 1116 píxeles, con un Snapdragon 7s Gen 3 en sus tripas para el músculo electrónico.
Además monta un sensor principal de 50 MP con OIS y lo tenemos con 256 GB de almacenamiento y 8 GB de memoria RAM, de nuevo pensando en dar una durabilidad consistente.
Como vemos, mantiene unas especificaciones totalmente a la altura de la gama media y una sostenibilidad contra la que, ahora mismo, nadie puede competir. Además, cuando llegue el cambio de normativa, los Fairphone no van a necesitar cambiar una sola tuerca en sus diseños.
