Si te paras a pensar en ello, las actualizaciones de nuestros móviles era algo en lo que rara vez pensábamos hace solo algunos años. Nadie se planteaba cómo de importante era el periodo de vida útil de un smartphone ni por cuánto tiempo iba a recibir soporte de software por parte del fabricante.
Hoy, en cambio, todos tenemos bastante más presente este factor. El cambio obedece a motivos bastante sencillos: actualmente los móviles son mucho más potentes y capaces y la realidad es que tienen el potencial para durarnos mucho más tiempo, además de suponer también una inversión más importante.
Hace una década ningún entusiasta mantenía su móvil durante demasiados años porque enseguida quedaba desfasado. Los usuarios más casuales, por otro lado, ignoraban en gran parte las funciones smart del móvil y se contentaban con poder llamar y usar WhatsApp, así que tampoco le daban demasiada importancia al resto. Los móviles baratos no eran capaces de mucho más durante demasiado tiempo, al fin y al cabo.
Los años de soporte ahora importan
Ahora son muchas las marcas que lanzan sus nuevos modelos al mercado con la garantía de al menos 5 años de soporte de software. Esta cantidad, que se consideraba antes generosa y un punto a favor, actualmente se está volviendo más bien un requisito indispensable.
Uno de los responsables de esto es llamativamente Apple, una marca conocida por no apostar precisamente por la calidad-precio de sus productos pero que sí fue de las primeras en ofrecer a sus usuarios la garantía de 5 o más años de actualizaciones incluso en los smartphones de gama baja.
Actualmente muchos usuarios se fijan en este dato: al menos muchos más que antes. Los móviles son más potentes y competentes pero también más caros y nadie quiere hacer una inversión importante que quede desfasada en poco tiempo.
Que los móviles sean cada vez mejores y más caros también implica que incluso los usuarios más entusiastas no siempre actualizan su dispositivo cada año ya porque simplemente no es necesario.
A todo esto hay que sumar que además la Unión Europea exige a los fabricantes este mínimo de 5 años o más de soporte en los móviles comercializados en su territorio y a los fabricantes suele serles más sencillo limitarse a mantener esta política de actualizaciones a nivel global que molestarse en establecer distintos calendarios según países y zonas.
Por un uso más sostenible
Cinco años ya no sorprenden a nadie: es un requisito a cumplir, un estándar mínimo. De hecho tenemos empresas como Samsung, que ya ha superado este valor y garantiza 6 años de actaulizaciones de software incluso a dispositivos tan económicos como el Galaxy A07, uno de sus móviles de gama más baja.
| Fabricante | Años de OS | Años de Seguridad | Modelo de Referencia | Observaciones Clave |
|---|---|---|---|---|
| 7 años | 7 años | Pixel 9 Series | Actualizaciones directas desde el día 1. Referencia en Android. | |
| Samsung | 7 años | 7 años | Galaxy S24 Series | Compromiso extendido a algunas gamas medias (Serie A). |
| Apple | ~6-8 años | ~6-8 años | iPhone 16 | No promete un número fijo, pero su historial supera los 6 años de grandes actualizaciones. |
| Fairphone | 8+ años | 10+ años | Fairphone 5 | Líder en sostenibilidad y soporte, con hardware modular. |
| Xiaomi | 3-4 años | 5 años | Xiaomi 15 Series | Ha mejorado, pero aún por detrás de los líderes en sus gamas altas. |
Y eso por no hablar de auténticos ejemplos de sostenibilidad como Fairphone, una marca que se enorgullece no de ofrecer los smartphones más potentes ni los más baratos, pero sí los más sostenibles. Con diseño modular y centrados en la reparabilidad y sostenibilidad, son móviles que podremos usar durante años cambiando o reparando solo aquellos componentes que sean necesarios.
Además los fabricantes de procesadores al fin ha entendido que una vida útil larga para nuestros móviles es una necesidad y han dado su brazo a torcer también, con los principales chipsets como los de Qualcomm ofreciendo también un soporte técnico más prolongado.
En cualquier caso hay que tener en cuenta lo que nos están ofreciendo cuando hablan de «X años de actualizaciones». Habitualmente esto se refiere a actualizaciones importantes de sistema operativo y de seguridad.
Ambas son vitales para ofrecer una buena experiencia a largo plazo. Las primeras porque se encargan de ofrecernos un rendimiento que mejora o como mínimo no decae con el tiempo y las segundas porque solucionan bugs y errores críticos, además de blindarnos contra posibles ataques o fugas de datos.
Así, cuando el soporte de un smartphone cae tampoco es urgente cambiarlo de inmediato, pero sí recibimos una presión notable por hacerlo, que habitualmente resulta en la compra de un nuevo dispositivo en menos de un año.
