La IA sigue más que dispuesta a dar forma al mundo del mañana. Mientras las grandes empresas mantienen su frenética carrera por conseguir los mayores avances (y amenazan al mercado entero de la electrónica con ella) los usuarios vemos cómo cosas antes impensables de repente están al alcance de unos pocos prompts.
Es casi magia, o algo que se le parece mucho para los que no somos programadores expertos. La IA no va corta de contraindicaciones precisamente, pero hay algo que resulta indiscutible: ha acercado al gran público cosas que antes eran sencillamente imposibles, o al menos casi inabarcables.
Y no, no hablo de convertir fotos a avatares al estilo de Studio Ghibli para probable úlcera del maestro Miyazaki, sino de cosas prácticas y casi tangibles. Desde síntesis de información, resúmenes y gráficos de informes a poder crear ilustraciones en cuestión de segundos, pasando por un potencial enorme a nivel didáctico y una potencial revolución en ámbitos como el cine y los videojuegos.
Como toda herramienta poderosa, la IA guarda un potencial enorme, que puede emplearse de muchas formas. Google ha demostrado con sus últimos avances que muchas de ellas avanzan en el sentido correcto.
Genie 3: una revolución para el desarrollo de videojuegos
Google DeepMind ha presentado recientemente Project Genie, su prototipo de inteligencia artificial, aún en fase experimental, que es capaz de crear mundos 3D al más puro estilo videojuego, por los que podemos movernos libremente e incluso llevar a cabo acciones básicas de plataformeo.
Cualquiera podría pensar que esto no es tan diferente de lo que permiten motores gráficos como Unreal Engine a nivel básico, pero la magia de Genie 3 es que crea estos mundos en tiempo real, con un solo comando de texto: basta un prompt y tienes todo un entorno 3D por el que moverte a casi 24 fps y 720p, que además es estable durante varios minutos.
Algo así no da aún para sacar un juego como tal: no es un producto acabado. Pero Google lo presenta como un proyecto de potencial espectacular, que podría facilitar enormemente la labor a los futuros desarrolladores. Los juegos indie del futuro podrían estar al alcance de prácticamente cualquiera con un mínimo de formación y tiempo invertido, haciendo una labor parecida a la que los modelos especializados en generar y editar imágenes hacen ya hoy.
Imagina que cualquiera fuese capaz de montar el esqueleto básico de un juego con solo unos pocos prompts y dándole indicaciones de lenguaje natural a un asistente de IA: quizás no serían los triple A más rompedores, pero tendríamos acceso a muchas ideas de potenciales creadores que actualmente se quedan en el tintero por falta de medios o conocimiento. Las oportunidades como esta siempre son bienvenidas.
Gemini se actualiza y ahora es un tutor personal
Otro avance muy significativo ha sido la nueva función «Aprendizaje guiado» que Google Gemini ha recibido, una de las que más nos han gustado en los últimos tiempos.
Se trata de una función sencilla en su concepto pero de valor incalculable para el usuario a pie de calle, con la que Gemini pasa a ser capaz de enseñarnos realmente materias y campos de conocimiento nuevos.
En lugar de limitarse a dar respuestas rápidas como los grandes modelos de lenguaje hacen generalmente, el asistente nos guía paso a paso en todo el proceso didáctico, adaptándose conforme el usuario asimila conocimientos y centrándose en que se aprenda e interiorice todo el proceso de forma auténtica, y no solo en que seamos capaces de dar la respuesta final correcta.
El futuro está en la IA
Puede gustarnos o no, pero está claro que vivimos un cambio a la altura de lo experimentado en la revolución industrial. Google lo sabe bien y por ello ha lanzado una serie de 5 minicursos totalmente gratuitos que permiten formarse en inteligencia artificial sin tener experiencia previa.
Se trata de una formación que enseña conceptos clave de IA y algunas herramientas prácticas, permitiendo inscripción gratuita a los que cumplan los requisitos establecidos por Google.
