A estas alturas no necesitaban convencernos de que las freidoras de aire son una herramienta espectacular en la cocina, pero siguen apareciendo estudios con datos que revelan nuevos beneficios del uso de estos pequeños electrodomésticos.
La venta y popularización de las airfryers no ha dejado de crecer en los últimos años. Los motivos de su éxito son claros, y es que este tipo de cocina representa un sinnúmero de ventajas y beneficios.
Es cierto que el nombre con el que aún hoy las conocemos, freidoras de aire, fue una maniobra de marketing elaborada, porque pese a sus muchos beneficios, hay que ser honestos: una freidora de aire no fríe. Por eso puede funcionar sin aceite o con muy poco: calientan la comida por convección, con lo que en realidad lo que hacemos en ellas es hornear.
Claro que nada de eso evita que sigamos pudiendo disfrutar de alimentos sabrosos, más sanos y preparados en tiempo récord, que además después nos facilitan enormemente la tarea de limpiar y recoger.
El estudio de la American Chemical Society
El estudio del que hablamos viene directamente de la Universidad de Birmingham y ha sido publicado en la revista ES&T, de la American Chemical Society.
En él se ha analizado la cantidad de compuestos volátiles que este tipo de dispositivos emite durante su uso y los resultados han sido sorprendentemente bajos, algo que es muy bueno: resultan hasta 100 veces más bajas que las obtenidas al freír en aceite de forma tradicional.
Eso sí, se ha observado que no todos los alimentos se comportan igual en la airfryer cuando se trata de compuestos volátiles. Si se trata de alimentos que contienen de forma natural su propia capa de grasa, más o menos fina, o ingredientes que ya han sido fritos previamente, la cantidad de compuestos volátiles se vuelve mayor, como resulta lógico: nos acercamos más a la fritura tradicional.
El estudio también revela que una limpieza adecuada de la freidora es clave en este punto: cuanto más cuidadoso sea el mantenimiento que le demos más controlados mantendremos estos elementos indeseables.
El peligro de los compuestos volátiles en la cocina
Como es fácil de imaginar, los compuestos volátiles no son nada recomendables en la cocina… sobre todo para quien está preparando la comida. También llamados COV, estas partículas deterioran la calidad del aire en la estancia y su exposición prolongada puede llegar a provocar problemas respiratorios y malestar como mareos. De hecho, nos exponen incluso a daños orgánicos y provocan una mayor probabilidad de sufrir determinados tipos de cáncer.
Así pues, queda claro que resulta vital reducirlos al máximo, para lo cual la airfryer ha demostrado ser un elemento de gran valor. El estudio de la Universidad de Birmingham ha revelado detalles tan llamativos como que las freidoras fueron aumentando la cantidad de COV emitidos conforme más uso tenían: aquellas que se habían utilizado al menos 70 veces liberaban un 23 % más de estos compuestos que las nuevas.
| Método de Cocción | Emisión Relativa de COV |
|---|---|
| Fritura tradicional (referencia) | 100x |
| Freidora de aire (nueva/limpia) | 1x |
| Freidora de aire (usada sin limpiar >70 usos) | 1,23x |
Todo apunta a que la acumulación de residuos es el principal problema aquí, motivo por el que hay que hacer hincapié de nuevo en la importancia de un mantenimiento adecuado a las freidoras de aire.
Aun así, incluso al cocinar elementos con mayor contenido graso y usar freidoras que no son nuevas, los datos revelaban que las airfryer seguían produciendo solo una fracción de los compuestos volátiles que otras formas de cocina como la fritura provocan.
Ya sabes, si tienes problemas respiratorios o simplemente quieres cuidar tu salud un poco más, ya tienes otro motivo de peso para hacerte con una airfryer nueva y de calidad.
