Xbox no está pasando por su mejor momento, hay que reconocerlo. Su política de no mantener exclusivos, excepcionalmente «buenrollera» dentro del mundo del gaming, no parece haber dado los resultados esperados.
A esto hay que sumarle la subida de precios de Xbox Live, su servicio de gaming en la nube y a la vez su producto estrella: la que era hasta entonces la suscripción más interesante para gamers y con mejor relación calidad-precio. Es más, incluso tras el cambio de condiciones sigue siendo una opción excepcional para los que no tienen máquinas potentes en casa.
La nueva generación de Xbox podría llegar en 2027
Es una noticia que cogerá a muchos por sorpresa y que además, esta vez no vienen de un filtrador cualquiera. Ha sido la mismísima Lisa Su, directora ejecutiva de AMD, quien ha hecho saltar la liebre en una conferencia reciente. Estas han sido sus palabras:
«Desde el punto de vista del producto, Valve está en camino de comenzar a comercializar su Steam Machine con tecnología AMD a principios de este año, y el desarrollo de la Xbox de próxima generación de Microsoft, que cuenta con un SoC semipersonalizado de AMD, avanza a buen ritmo para poder lanzarla en 2027″.
Cuando se habla de SoCs en hardware se refiere a circuitos que integran todos o casi todos los componentes importantes de un ordenador en su interior: es un elemento que básicamente se usa en smartphones y, también, en videoconsolas o equipos compactos.
Estas palabras fueron pronunciadas tras hacerse pública la predicción de AMD de que espera una «caída significativa de dos dígitos» en los porcentajes de ingresos por fabricación de chips semipersonalizados… exactamente como los que integran PS5 y Xbox, las dos grandes consolas de la generación, además de la nueva Switch 2 de Nintendo, aunque esta última utiliza un chip de Nvidia.
El futuro de Xbox: ¿consola tradicional o algo más?
Microsoft declaró que están desarrollando su nueva generación de dispositivos para Xbox, entre los que se incluyen las futuras consolas Xbox, trabajando junto con AMD. En esas mismas declaraciones prometían «un rendimiento de última generación, gráficos de vanguardia, una jugabilidad innovadora y una compatibilidad sin igual».
Así, queda poco lugar para dudas: AMD y Microsoft están enfrascados en el trabajo de las Xbox de próxima generación. Pese a su limitado éxito fuera de EE. UU. la actual Xbox Series X no deja de ser el dispositivo más potente de la generación, por lo que es inevitable dejar volar la imaginación y fantasear con lo que esta próxima generación puede traer.
¿Será al fin más potente que un ordenador gaming de gama media? Y, sobre todo, ¿por qué precio llegará? Porque la crisis de la memoria que estamos viviendo no parece que vaya a terminar pronto y 2027 está más cerca de lo que parece. También hay que tener en cuenta los rumores del año pasado de que la nueva máquina de Microsoft sería un híbrido de consola y PC, capaz de ejecutar Steam.
Eso sí, es de suponer que una empresa tan grande como Xbox tiene su suministro de chips controlado si afirma estar inmersa en el desarrollo de la nueva generación, con lo que quizás ocurra el milagro y tengamos una nueva máquina, potente y a un precio no demasiado disparado, que quizás esta vez sí sea capaz de competir con la de Sony.
Además, en el panorama actual, donde la PS5 y la Xbox Series ya llevan bastante tiempo en el mercado, adelantarse y lanzar primero la nueva generación puede conseguir un golpe de efecto importante. Si cuenta con buenas tecnologías de reescalado y consigue un salto de rendimiento gráfico, podría estar recuperando mucho terreno perdido.
