La factura de la luz es uno de esos gastos del mes que en muy raras ocasiones baja a lo largo del año sino que, más bien al contrario, parece ir subiendo siempre. Contra los costes de las comercializadoras poco podemos hacer, pero hay una gran cantidad de cosas sobre las que sí tienes el control y que pueden suponer mucho dinero de diferencia a final de año.
En verano la factura suele dispararse especialmente a causa del aire acondicionado, en invierno es la calefacción y el resto del año cada vez dura menos: la factura eléctrica da muy poca tregua.
Precisamente porque lo sabemos, hoy hemos preparado una lista de las principales medidas que puedes tomar en casa para moderar tu consumo eléctrico y pagar menos a final de mes a la vez que haces tu hogar un poco más sostenible.
Los vampiros energéticos
No, no estamos hablando de psicología ni de ninguna pseudociencia: nos referimos a los dispositivos que consumen mucho más de lo que crees por el simple hecho de estar enchufados en casa.
El auge de los dispositivos inteligentes ha acarreado un coste oculto: el modo standby de nuestros aparatos eléctricos cada vez consume más energía. Lo que en su momento hacía que un aparato se limitara a tener el dispositivo listo para detectar la señal del mando que lo encendiera, hoy puede suponer que el aparato se mantiene conectado a internet las 24 horas, buscando actualizaciones y llevando a cabo procesos en segundo plano que, evidentemente, consumen energía.
Una PlayStation 5, una TV box o unos cargadores siempre enchufados implican un gasto que se acumula entre todos los dispositivos y acaba notándose en la factura. La solución pasa por usar enchufes inteligentes, como veremos ahora.
El enchufe inteligente: tu mejor aliado
Los enchufes inteligentes son una solución universal que no solo hacen nuestra vida más fácil sino que nos ayudan mucho a reducir el consumo eléctrico. Al poder programarse, permiten acabar en gran medida con el problema de los dispositivos que consumen electricidad en standby. Si programas tus enchufes para que dejen de suministrar energía a las horas en que sabes que no se usan, como por la noche y cuando estás fuera de casa, ahorrarás buena parte del consumo fantasma del día.
Además estos dispositivos suelen ser bastante económicos y su esperanza de vida es muy prolongada, puedes hacerte con un pack como este que dejamos aquí y conectar a ellos los dispositivos de mayor consumo fantasma.
Por otro lado, los termostatos inteligentes son una gran ayuda con la calefacción y el aire acondicionado, suponiendo un salto grande en el consumo gracias a sus funciones avanzadas de optimización.
Routers, televisores y otros
Poca gente lo sabe, pero un televisor o un monitor de gran diagonal pueden suponer un importante consumo energético, especialmente si tenemos el brillo o la frecuencia de actualización configurados a un grado muy alto. Bájalos cuando no lo necesites, y asegúrate de que no los tienes encendidos si no los estás viendo, o reduce el brillo al máximo si, como muchos usuarios, simplemente quieres el ruido de fondo en casa.
Del mismo modo, muchos routers actuales permiten configurarlos de forma automática para apagarse por las noches, una opción especialmente interesante y doblemente beneficiosa: reduces el consumo y a la vez la radiación innecesaria.
Por último, los monitores de consumo son también un elemento importante: si no puedes saber cuánta electricidad consumen tus dispositivos, muchas veces no hay forma de poner remedio a una factura inflada. Un medidor de consumo te ayudará a identificar los principales culpables, que en muchos casos te sorprenderán ampliamente.
