Las dificultades en lectoescritura son un elemento cada vez más común en los niños en edad escolar, siendo un problema que puede tener un grave impacto negativo en su desarrollo y rendimiento académico.
La dificultad para escribir a mano aparece cada vez en un porcentaje mayor de niños, que actualmente se estima entre el 5 y el 15 %. La exposición temprana y excesiva a las pantallas y aparatos tecnológicos trabaja en conjunto con el vocabulario limitado, la falta de coordinación visomotora y la mala coordinación bilateral forman los ingredientes perfectos para acabar con un problema de escritura ilegible en las fases iniciales de aprendizaje.
Todo esto se agrava por culpa de los elementos de escritura digital que usamos a diario: ya en 2015 un estudio de IPSOS revelaba que el 75 % de los españoles escribíamos a diario con teclado, de forma digital, y no tenemos dudas de que ese valor solo habrá crecido en esta década.
Aprender a escribir a mano puede parecer anacrónico en estos días, una habilidad poco importante desde el punto de vista adulto, pero se trata de un elemento indispensable y de gran importancia en el desarrollo cognitivo del niño, que aprenderá un gran número de habilidades a partir de esta.
Evidentemente, no todos los niños que experimentan dificultades sufren de todos estos problemas, pero son las principales causas de lo que puede resultar en un grave obstáculo para su desarrollo a largo plazo. Es necesario tomar medidas para corregirlo cuanto antes.
El gateo como aprendizaje preventivo de la lectoescritura
Entre un 7 y un 17 % de los bebés experimentan problemas de algún tipo para realizar el gateo tradicional sobre manos y rodillas: algunos optan por arrastrarse, se deslizan sentados o llegan incluso a pasar directamente a la fase de deambulación, es decir, caminar.
Podría no parecer un problema si son capaces de moverse por su cuenta y acaban por caminar, pero en realidad el gateo es mucho más de lo que parece: se trata de un momento evolutivo de vital importancia en que el bebé desarrolla múltiples sistemas y aprende habilidades que más adelante afectarán, sin ir más lejos, a capacidades como la de lectoescritura.
Es más, según el terapeuta Glenn Domann, el 95 % de los niños que no gatean desarrollan problemas de lectoescritura, y el 5 % restante lo suple trabajando la manualidad.
Cuando el bebé gatea, se ve obligado a trabajar su desarrollo táctil, su desarrollo motriz, su desarrollo vestibular y el propioceptivo, todo ello a la vez que el visual. Gatear es todo un complejo proyecto de ingeniería para el cerebro inmaduro, que le obliga a coordinar y afinar sus diferentes partes y conseguir algo que desde fuera parece básico, pero que a nivel biológico es una auténtica gesta: desplazar de forma controlada un cuerpo de unos pocos kilos y meses de experiencia.
Desarrollar de forma temprana estas habilidades será elemental para conseguir después labores más complejas como la de seguir una línea de letras y mantener la atención al leer y ser capaz de sostener un lápiz adecuadamente con una mano y la hoja con la otra para poder escribir.
Cómo puedes ayudar a tu hijo a mejorar su escritura
Si tu hijo presenta problemas de gateo o de lectoescritura, tampoco hay que perder los papeles: no significa que no vaya a conseguir hacerlo, simplemente que necesita algo de ayuda con ello.
Además de controlar su exposición excesiva a las pantallas, móviles y tablets, hay ayudas específicas tanto para el gateo como para mejorar la postura de escritura que, pese a parecer sencillas, pueden hacer una diferencia vital cuando se aplican a tiempo.
Ayudas para estimular el gateo
Animar al bebé a moverse es lo mejor que podemos hacer por él siempre, por mucho que como padres implique un esfuerzo de atención que a menudo acaba siendo agotador. La sillita y la tele o la tablet son muy tentadoras para el adulto cansado, pero el pequeño necesita ser ese torbellino de energía y curiosidad que nos hace contener el aliento por su seguridad a cada momento.
Además, nada como una herramienta y juguete que les ayude en este sentido, como los muchos rodillos de estimulación temprana que podemos encontrar en plataformas como Amazon. Con diferentes tactos y elementos con los que interactuar, son además un apoyo cómodo y blando, que pueden aprender a hacer rodar y arrastrar con ellos para empujarles a esos primeros desplazamientos tan importantes.
Correctores de escritura para niños
En la fase de escritura temprana, también son importantes las herramientas que ayudan a un correcto agarre del lápiz o bolígrafo: es sorprendente la cantidad de niños, y posteriormente adultos, que nunca han aprendido a sostener un lápiz adecuadamente y han sufrido muchos años por ello.
Se trata de piezas muy sencillas que se acoplan al elemento de escritura y ayudan a interiorizar y automatizar esa postura manual, como estas que te dejamos aquí de Amazon.
También existen correctores de postura de muñeca, más elaborados, que ayudan a interiorizar la postura manual adecuada. Este de Exceart cuenta con un diseño ergonómico que produce resultados rápidamente: elaborado en silicona suave, evita la fatiga excesiva en la muñeca a la vez que ayuda a aprender una posición adecuada.
