Xiaomi ha vuelto a hacerlo y acaba de lanzar al mercado una de esas joyas que son ya marca suya y que salen sin competencia real y volviéndose un auténtico dolor de muelas para las otras firmas del sector.
Se trata de la Xiaomi Smart Camera 3 3K, la tercera generación de su dispositivo de vigilancia doméstica y que por fuera puede parecer igual que las anteriores versiones pero que en realidad encierra importantes novedades.
De hecho las cámaras de vigilancia de Xiaomi son de las más vendidas por muy buenos motivos: ofrecen todas las funcionalidades importantes en uno de estos dispositivos y no inflan el precio con características innecesarias ni servicios de pago.
La última generación de este producto ha venido a rizar el rizo y viene equipada con unas especificaciones impresionantes a un precio de salida que parece un error.
Resolución 3K y un zoom que sorprende
| Característica | Especificación |
|---|---|
| Resolución | 3K (2960 x 1666 píxeles) |
| Sensor de Imagen | 5 Megapíxeles |
| Movimiento PTZ | 360° Horizontal / 109° Vertical |
| Conectividad | Wi-Fi de doble banda (2.4 GHz / 5 GHz) |
| Almacenamiento Local | Tarjeta MicroSD de hasta 256 GB |
| Visión Nocturna | 8 LEDs infrarrojos + Tecnología 'Ultra Low-Light Full Color' |
| Audio | Comunicación bidireccional con micrófono y altavoz |
| Seguridad | Chip de cifrado MJA1 con clave privada y certificado |
| IA Local | Detección de personas y reconocimiento facial (sin nube) |
La Smart Camera 3 3K cuenta con muy buenos puntos a favor pero el más llamativo es sin duda la nueva resolución 3K con la que viene equipada como su nombre indica. Con la capacidad de grabar a 2960 x 1666 píxeles, estamos ante una cámara que casi triplica la definición de los modelos con los que compite en su gama de precios y que habitualmente se quedan en un simplemente correcto FHD.
Esto se deja ver no sólo en una calidad de imagen ampliamente superior sino que tiene gran influencia en algunas de sus otras funciones. Una de las más importantes en este sentido es el reconocimiento facial, que ya aparecía en generaciones anteriores pero que da una respuesta mucho mejor ahora que la cámara tiene muchos más píxeles de imagen con los que trabajar. Así reconocerá rostros habituales y personas conocidas en casa, mientras que te alertará si un desconocido entra en su rango de vigilancia.
También se nota a la hora de distinguir objetos de distintos tipos en las grabaciones de seguridad, permitiendo distinguir diferentes objetos donde antes simplemente se veía un bulto en las manos de alguien.
Otro de los grandes beneficiados es el zoom digital, ya que de nuevo al tener una imagen base mayor con la que trabajar, es posible conseguir ampliar el zoom sin perder una calidad aceptable.
La cámara ofrece además una gran movilidad gracias a su sistema de giro e inclinación, que da 360 º de rotación horizontal y hasta 109 º de inclinación vertical, permitiendo abarcar prácticamente cualquier ángulo imaginable con simplemente ubicarla en una buena posición.
Remata Xiaomi con un chip de seguridad muy avanzado, con clave privada única y certificado digital además de transmisión de vídeo cifrada, con lo que no tenemos que preocuparnos por nuestros datos.
Además cuenta con comunicación por voz bidireccional, conectividad wifi de doble banda y compatibilidad con tarjetas microSD para el almacenamiento, permitiendo hasta 256 GB.
Precio y disponibilidad
Aquí tenemos una buena y una mala noticia.
La buena es que Xiaomi ha presentado la Smart Camera 3 3K ha salido con un precio de lanzamiento de solo 169 yuanes, que equivalen a menos de 21 € al cambio: un precio ridículamente bajo para las prestaciones que ofrece.
La mala es que, como ya debes estar imaginando por lo que acabamos de decir, la cámara aún no está disponible en nuestro mercado porque por el momento solo se ha lanzado en China.
Eso sí, no hay motivos para creer que no llegará: en España ya tenemos modelos anteriores que pueden adquirirse en la tienda oficial de forma normal, así que solo será cuestión de un poco de paciencia y de esperar que el precio no se infle demasiado al salir al mercado global.
