A día de hoy, cualquier smartwatch que se precie cuenta con un sensor de ritmo cardíaco más o menos decente. Además, el gran talón de Aquiles de este tipo de wearables, su corta autonomía, ha quedado atrás. Solo hay que dar un vistazo a nuestro análisis del Huawei Watch GT 2 para que quede claro que la batería de los relojes inteligentes ha mejorado a pasos agigantados.

Volviendo al monitor de ritmo cardíaco, la gran mayoría de relojes inteligentes cuentan con varias opciones que nos permitirán monitorizar nuestras pulsaciones en tiempo real, en el momento en el que iniciemos cualquier tipo de actividad física, o cuando lo activemos de forma manual. El problema es que, en algunos casos, puede pasar que no realice una detección lo suficientemente correcta. Vamos a ver los motivos por los que puede suceder y la mejor forma de solucionarlo.

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Cómo mejorar la detección del ritmo cardíaco en un smartwatch

Evidentemente, estos trucos para mejorar la detección del ritmo cardíaco, son igual de útiles para un reloj inteligente que para una pulsera de actividad. Por lo que si tienes una smartband, también te van a servir para mejorar la forma en la que monitoriza las pulsaciones. Uno de los problemas más habituales a la hora de utilizar esta funcionalidad, tiene que ver con la correa del smartwatch o la smartband.

Y es que, si aprietas demasiado la correa, o la llevas muy suelta, el sensor situado en la parte inferior del dispositivo no es capaz de captar de forma correcta el ritmo cardíaco. Así que, lo ideal sería llevar una correa elástica, que es lo que permitirá tomar unas mediciones más correctas. Evidentemente, si utilizas un smartwatch, es probable que utilices un sistema tradicional. En este caso, ajusta la correa para que quede firme pero sin estar demasiado apretada. ¿Te gusta llevar el reloj de forma holgada? Pues que sepas que las mediciones del pulso no serán correctas.

Otro consejo para mejorar la detección del ritmo cardíaco tiene que ver con la aplicación utilizada. Cualquier smartwatch traerá su propio sistema de medición, pero siempre puedes descargar uno externo para confirmar que los datos entre una y otra app cuadran. Para ello, descarga una app, aunque nosotros te recomendamos Cardiogram, disponible tanto iOS como para dispositivos Android.

Cada cierto tiempo deberías limpiar los sensores. Para ello, lo único que necesitas es un poco de algodón y alcohol. Humedece el algodón con un poco de alcohol y pásalo suavemente por los sensores para poder limpiar cualquier partícula que se haya podido adherir. Por último, pasa un paño seco para limpiar los restos de producto sobrante y tendrás los sensores de tu smartwatch como nuevos.

Por último, has de tener en cuenta el ejercicio que estás realizando. Más que nada porque los relojes inteligentes, y las pulseras de actividad, no se llevan demasiado bien con los medios acuáticos. Sí, la mayoría de estos dispositivos cuentan con un modo natación, que utiliza determinados algoritmos para conseguir registrar tus pulsaciones de la mejor forma posible. Por lo que, si vas a practicar este tipo de deporte, activa dicho modo en tu smartwatch o smartband para que monitorice mejor el ritmo cardíaco.