El fabricante con sede en Cupertino no ha conseguido sorprender en exceso durante sus últimas presentaciones. Por un lado, tenemos a los AirPods 2, sencillamente una revisión del modelo anterior. También nos decepcionaron con la nueva generación iMac 2019, especialmente por su falta de un disco SSD. Y No hablemos de los iPad Air y iPad Mini que, si bien es cierto que cuentan con mejores prestaciones que sus predecesores, mantienen esos marcos enormes y un diseño sin apenas cambios. ¿Lo peor? Que encima, el iPad Mini es casi imposible de reparar.

Como viene siendo habitual, los chicos de iFixit no han querido dejar pasar la oportunidad de destripar el iPad Mini para mostrarnos todos los secretos del nuevo tablet de Apple. Y, mucho nos tememos, que las decepciones superan, y de largo, a las bondades que trae el nuevo modelo.

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Para empezar, tal y como ha pasado con los nuevos AirPods 2, el iPad Mini de 2019 es sencillamente una revisión del modelo anterior. Estéticamente guardan un gran parecido, con ese diseño tan característico, el boton Home, la posición de la salida de audio de 3.5 mm… Y por dentro han confirmado que son un par de fotas de agua. Más parecidos imposible.

Pantalla del iPad Mini

Abriendo el iPad Mini. ¿Por qué es tan difícil de reparar?

Al principio, te sorprende para bien el uso de tornillos Philips genéricos, lo que hace que abrir la carcasa del iPad Mini sea una tarea relativamente sencilla. Hasta que vemos que el botón de Home está colocado de tal manera que, a la hora de cambiar el panel se convierte en una tarea titánica. Y si tenemos en cuenta que lo más probable es que, tras una caída fortuita, haga falta reparar la pantalla del iPad Mini, la cosa se complica.

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Y no solo eso: Apple ha pensado en todo para hacer que reparar el iPad Mini sea una tarea titánica. Por no decir imposible. ¿Por qué? Pues porque el segundo fallo más habitual, tiene una solución excesivamente complicada: sí, puedes cambiar la batería del tablet, pero será una tarea realmente difícil de realizar. ¿Lo peor? Que parece hecho de forma consciente, ya que se podría haber simplificado el proceso para no tener que volverte loco desmontando el dispositivo. ¿Obsolescencia programada?

Desmontando el iPad Mini

Por otro lado, no podemos olvidar un detalle que no ha gustado nada al equipo de iFixit: el conector lightning del iPad Mini está soldado a la placa base del dispositivo. ¿En serio? Para finalizar con el desmontaje del nuevo tablet del fabricante americano, decir que el resto del proceso es excesivamente difícil debido a que Apple ha decidido utilizar cantidades ingentes de pegamento para enganchar las piezas, haciendo que todo el proceso sea realmente engorroso.

Evidentemente, la conclusión respecto al proceso para desmontar y reparar un iPad Mini ha sido bastante negativa, recibiendo un dos sobre diez dentro del índice de reparabilidad del dispositivo. Y teniendo en cuenta la gran cantidad de soluciones que hay en el mercado a un precio inferior, nos tememos que el tablet más barato de Apple no es la mejor opción a tener en cuenta.

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