La recarga inalámbrica es una tecnología que ya existe en el mercado, pero lo cierto es que no ha evolucionado como muchos esperaban y se ha quedado como algo casi anecdótico para los dispositivos de gama alta (aunque su utilidad es innegable, ya que incluso en coches como por ejemplo el Kia Stinger 2018 del que os hablamos en Topes de Gama la incluyen como un extra). El caso, es que hay una compañía llamada uBean que tiene la intención de innovar aquí, y acaba de despejar muchas dudas sobre su trabajo.

La idea de uBean, empresa que está afincada en Silicon Valley, es la de utilizar las ondas ultrasónicas para poder recargar dispositivos con batería (como pueden ser desde smartphones hasta las consolas portátiles). Es decir, hablamos básicamente del aire. Una idea tan innovadora como complicada de implementar y, esto, ha llevado a muchos a poner en duda si el trabajo de la compañía tiene verdadero futuro o no.

Y, lo cierto, es que hasta la fecha no se tenía motivo alguno para tener gran esperanza de la llegada a buen puerto de uBean. Pero esto ha cambiado ya que de una forma imprevista la compañía ha decidido mostrar sus avances respecto al la recarga inalámbrica por el aire. Y, la verdad, es que la sorpresa ha sido mayúscula ya que lo que se puede decir es que esta funciona… aunque pueda parecer increíble.

Aplicación de tecnología uBeam

Demostración de uBean en Los Ángeles

El caso es que la compañía sin esperarse y en el ámbito del evento Upfront Summit en el que se habla de tecnología inalámbrica -pero fuera de este y, por ello no estaba confirmada su asistencia al 100%-, ha demostrado que su tecnología de recarga mediante el uso de ondas ultrasónicas es funcional. Y, además, se han podido grabar vídeos que demuestran lo que decimos como el que dejamos tras este párrafo:


Lo cierto es que resulta sorprendente ver que son tan sólo con acercar Meredith Perry (CEO de la compañía) un smartphone a un emisor de las ondas este comienza la recarga. Y, si la compañía uBeam es capaz de reducir el tamaño del elemento que emite estas -que por ahora no es precisamente pequeño-, estamos ante un avance que puede definitivamente suponer un paso avance para la recarga sin cables. La verdad es que el trabajo va mucho mejor de lo que se esperaba y, además, es efectivo.

Evidentemente no estamos ante la llegada al usuario final de la tecnología de uBeam a corto plazo, pero pensar en medio plazo (unos tres o cinco años como mucho) no es una locura y, lo cierto, es que las aplicaciones son casi infinitas. Un ejemplo es la implementación en centros comerciales o tiendas, donde se pueden utilizar emisores para la recarga y que esta se produzca con tan solo estar al lado tomando un café, por poner un ejemplo. No hay que perder de vista a uBeam.