Tras un arranque esperanzador en el año 2014, parece que el segmento Android Wear se atasca, empujado sobre todo por la llegada de los Apple Watch en 2015 y por la pinza que supone para el OS de wearables de Google la existencia de Tizen en todos los dispositivos de Samsung. Aun así, es posible ver todavía algunos productos que sorprenden y cuyas compañías se afanan por diferenciar del resto de competidores.

Pensado para hacer deporte

Es por eso que la edición Sport del Moto 360 tiene todas las papeletas para ser encasillado en el nicho de los usuarios con aspiraciones deportivas ya que los ex de Google han querido meter la cabeza en el disputado mercado de los wearables enfocados al control del ejercicio que hacemos a diario.

Moto 360 Sport

Aunque tiene Android Wear en su interior, esa especialización que le han querido dar se percibe desde el mismo instante en el que lo cogemos y notamos su acabado de silicona, que es perfecto para que lo podamos maltratar de mil y una maneras. Gracias a este material resistirá nuestras jornadas de running, ciclismo, natación o lo que le echemos encima sin problemas, aunque es cierto que a la vista no le hace ningún guiño y ofrece una sensación espartana de poco trabajado.

Moto 360 Sport

Como os decimos, esa silicona llega a todos los lugares del smartwatch ya que además de la correa, la parte que rodea a la espera también tiene este acabado. Además, por los días que lo hemos usado hemos comprobado que no es el material más limpio que podíamos imaginar ya que en él quedan pegados hilillos y suciedad que es imposible quitar. Podéis verlo en las imágenes que adjuntamos al artículo donde este Moto 360 Sport no ofrece la mejor imagen posible.

Moto 360 Sport

De todas formas, este reloj inteligente mantiene las líneas generales de diseño del Moto 360 por lo que se aparta poco del dispositivo que cautivó a miles de usuarios en todo el mundo hace algunos meses y en el que podemos apreciar, como elementos más identificativos, su botón rayado y el sensor de ritmo cardíaco en la parte posterior.

Como os decíamos antes, la fabricación del Moto 260 con silicona tiene todo el sentido del mundo ya que a la resistencia que ofrece permite al smartwatch cumplir con la certificación IP67 que le confiere resistencia a los líquidos y al polvo, algo que es casi obligatorio cuando hablamos de este tipo de dispositivos.

Un hardware estándar

En este punto Motorola no se ha complicado lo más mínimo y ha dejado los experimentos para otra ocasión. Así, se ha decidido a utilizar una combinación de hardware que es de las más populares en este segmento de los gadgets con Android Wear, como es la utilización del procesador Snapdragon 400, 512MB de memoria RAM y 4GB de almacenamiento interno que podremos utilizar para ir instalando nuevas aplicaciones, esferas o para trasladar músicas, fotos, etc. Lo habitual.

Moto 360 Sport

Por su parte, la batería también repite tamaño, como en el caso del Moto 360, y tendremos 300 mAh. que ofrecen una autonomía más que aceptable. Por las pruebas que hemos realizado estamos hablando de un día y medio de uso continuado sin problemas y, si no le damos demasiada caña, podríamos llegar a las dos jornadas completas. Motorola, además, ha tenido un gran gesto con aquellos usuarios que tengan un Moto 360 y quieran ahora la edición Sport, ya que ha permitido que la misma base de carga funcione con ambas versiones por lo que podremos reutilizar la cuna sin problemas, lo que nos ahorrará costes si queremos tener un lugar donde recargar el reloj tanto en casa como en otro sitio.

Moto 360 Sport

En lo que a conectividad se refiere, el Moto 360 Sport viene muy bien equipado ya que al Bluetooth 4.1 hay que añadir Wifi y GPS, lo que le confiere una libertad (casi) total al dispositivo si queremos utilizarlo sin el móvil al lado. Si nos decidimos a salir a correr sin el smartphone podremos tener cumplida cuenta del trazado que hemos recorrido, el esfuerzo realizado, los pasos, las calorías, etc., para luego volcar todo en la suite de Motorola.

Android Wear y una esfera

La instalación del OS de Google no tiene cambios respecto de otros relojes que usan esta misma versión de Android Wear por lo que se comporta con agilidad, rapidez y fluidez. En este punto no hay quejas y es lo mismo que podemos encontrar en otros dispositivos de la competencia que comparten la misma combinación de procesador y memoria RAM.

Eso sí, donde Motorola sí ha metido la mano es en la suite vinculada al uso del Moto 360 Sport como ayudante para controlar el ejercicio que hacemos. En este caso se llama Moto Body y la llevaremos tanto en el móvil como en el propio smartwatch, que es el lugar desde donde se recaba toda esa información.

Moto 360 Sport

Además de esa suite específica, el Moto 360 Sport trae una esfera exclusiva que tiene que ver con Moto Body y que gracias al uso de colores nos ofrece de un vistazo las datos de frecuencia cardíaca, pasos, calorías y tiempo del ejercicio que hemos realizado. Parecerá poca cosa, pero os podemos asegurar que con el paso de los días esa esfera se convierte en imprescindible para los que tienen una vida llena de compromisos deportivos.

Moto 360 Sport

Esfera casi redonda por culpa del sensor de luz

El Moto 360 Sport repite el mismo diseño de pantalla del modelo original y por eso monta un panel de 1,37 pulgadas con una resolución de 360×325 pixels y que viene de serie con una tecnología que han dado en llamar como AnyLight. A priori, esto permite al reloj acomodar el brillo de la pantalla para ofrecer una legibilidad perfecta bajo cualquier situación del luz, pero por desgracia por el camino se pierden muchas cosas.

Moto 360 Sport

Una de ellas es el efecto WOW! ya que el Moto 360 Sport acaba por no llamar la atención cuando miramos su pantalla: los colores quedan muy apagados, parece que le falta brillo y por momentos llega a parecer que tenemos un reloj con tinta electrónica (a color). Si lo comparamos con otros smartwatch, está muy lejos de lo que ofrece un Gear S2 de Samsung y su pantalla Super AMOLED.

Además, Motorola ha decidido seguir cortando la parte inferior de la pantalla para colocar el sensor de luz, lo que le quita belleza al reloj y deja su esfera sin ser una circunferencia perfecta, cosa que otros fabricantes sí han respetado en aras de un diseño que siempre queda especialmente bonito y agradecido.

Moto 360 Sport

¿Y el precio? Pues apuntad: 286 euros que, actualmente, podéis conseguir con algo más de rebaja en webs como Amazon que tienen un descuento de algo más de 65.

Moto 360 Sport
Diseño76%
Rendimiento85%
Autonomía75%
Software80%
Funciones80%
Precio80%
Lo Mejor
  • La conectividad
  • Pensado para deportistas
Lo Peor
  • La pantalla no sorprende
  • La silicona ensucia el reloj
79%Puntuación global
Puntuación de los lectores: (7 Votos)
92%