Uno de los grandes problemas que tienen muchos hogares es la gestión de los cables, tanto en despachos como en salones o dormitorios. Porque es cierto que cada vez tenemos más dispositivos que requieren un enchufe y, por ende, necesitamos más tomas. La mejor solución es apostar por una regleta y, ya que elegimos una, qué mejor que apostar por una que encaje a nivel de diseño.
Si eres una de esas personas que sufre viendo cables por todos lados, o que está cansado de ver regletas blancas, anodinas e insulsas, hoy tenemos una de las mejores soluciones. Y es que Miratic ha lanzado una regleta (que, además, podrás empotrar) que hará que la gestión del cableado sea mucho más fácil. Y, sobre todo, bonita.
Hoy analizamos a fondo todas sus características clave, así como los materiales y la viabilidad real del montaje de esta regleta. Aunque ya te adelantamos que a nivel de relación calidad precio es un chollo, y que son muchos los compradores que la recomendarían a día de hoy.
Diseñada para la integración: estética y acabados
Uno de los grandes atractivos que tiene esta regleta es que es muy discreta a nivel de diseño. Nos encontramos con un dispositivo que ha sido pensado para que puedas integrarla en superficies de madera o de aglomerado: escritorios, encimeras de cocina, mesas, mesitas de noche…
Tiene distintos acabados, permitiéndote así elegir el que mejor encaje con la estancia en concreto que hayas elegido. Y lo cierto es que aporta una apariencia totalmente limpia y minimalista.
La carcasa tiene una tapa que es abatible; eso hará que, cuando no estés ocupando las tomas, estas pasen totalmente desapercibidas. No solo mejora la estética de la estancia, puesto que evita que haya cables a la vista, sino que notarás que acumula mucho menos polvo a largo plazo.
Una impecable configuración de conectividad
Pasamos al apartado más técnico, que es importante de cara a elegir una regleta. Combina tres tomas de corriente; no es una de las más grandes que encontrarás, pero esto es algo que sucede con prácticamente todas las regletas bonitas que hay en el mercado. Para conseguir que tengan un buen diseño, suelen mantenerse entre dos y cuatro enchufes-
No tiene puertos USB C ni tipo A, que es algo que algunos usuarios sí que pueden echar de menos, especialmente porque les hará tener que hacerse con más adaptadores de los habituales. No obstante, no es una queja que se repita entre las reseñas, puesto que es algo que el producto ya advierte en sus especificaciones técnicas y con lo que ya se cuenta.
Instalación, versatilidad y seguridad
La denominación de empotrable es lo que marca la diferencia con esta regleta. En realidad, te permite colocarla de dos formas diferentes:
- Montaje empotrado en una superficie. Tendrás que hacer cortes precisos sobre la superficie en concreto para, de esta manera, conseguir que encaje bien. Es cierto que el fabricante indica en las instrucciones cómo hacerlo, para que sea mucho más sencillo. El marco queda a ras de tablero una vez hecho, fijándose de forma firme en la parte inferior.
- Instalación en una superficie. Si no quieres perforar una mesa, puedes fijarlo mediante un soporte de fijación posterior que trae consigo. De esta manera, tendrás los conectores accesibles desde la parte superior o frontal.
Si pasamos a la construcción y a la seguridad, has de saber que tiene una estructura resistente y un chasis interior ignífugo. Este es capaz de resistir tanto a cualquier impacto como al calor.
Y, a nivel de seguridad eléctrica, integra:
- Protección contra sobrecargas y cortocircuitos.
- Obturadores de seguridad infantil, para que los más pequeños no puedan introducir objetos extraños.
- Grado de protección IP20, puesto que está orientado a espacios interiores.
¿Vale la pena la inversión? Opiniones
Como expertos en tecnología, hay algunas variables a la hora de ver si este producto realmente merece o no la pena. Lo primero que has de plantearte es el uso real que quieres hacer de él y, sobre todo, cuántas conexiones vas a necesitar; si buscabas algo que encaja con las tres tomas que ofrece, lo cierto es que sí que merece la pena. Los motivos son claros:
- Aporta una estética limpia y un orden sencillo.
- Es perfecto para quienes quieren superficies de trabajo que no llamen demasiado la atención.
- Tiene distintas formas de instalación, aportándote así una versatilidad extra.
- Cuenta con reseñas muy buenas por parte de los compradores, que le dan una nota media de 4,6/5 estrellas.
Es cierto que no es tan barata como una regleta tradicional, pero a cambio ofrece un diseño diferente y una manera distinta de tener controlados tus cables.
