Los cables provocan ruido visual, y son una de las grandes problemáticas en los hogares actuales. Acumulamos cables, regletas tradicionales, cargadores… Pero ¿sabías que las regletas integrables podrían cambiar todo el aspecto de tu salón? O de tu cocina, o de tu dormitorio. Y de una forma tan sencilla que te sorprenderá.
Todos hemos sufrido ese enredo de cables detrás del escritorio, o sobre la encimera de la cocina, o debajo de la mesa del despacho, o en la mesita de noche. Es lo que los expertos denominan desorden visual, y puede cambiar por completo (para mal) el aspecto de tu casa. Pero existe una solución tan estética como funcional: las regletas empotrables, o integrables.
Hoy te lo contamos todo sobre ellas, para que sepas si encajan con lo que buscas o no. Y, sobre todo, qué debe tener una para ser una buena compra.
Qué es una regleta integrable y cómo transforma tu espacio
A diferencia de las regletas convencionales (suelen quedar sobre la mesa, el suelo, colgando…) estas regletas «ocultas» se encastran directamente en la superficie de un mueble. Hay muchas que son aptas para esto: muebles, encimeras, mesas… O incluso estanterías que te permitan disimular los cables.
Por lo demás, funcionan exactamente igual que una regleta. Tienen enchufes eléctricos y, las más modernas, cuentan también con distintas tomas USB para que puedas prescindir de cabezales grandes.
Ventajas principales
Tienen algunos puntos fuertes que hacen que se posicionen como una de las alternativas preferidas entre los compradores:
- Estética limpia e invisible. Se adaptan a los acabados de tu mobiliario, puesto que encontrarás de todas las tonalidades y gamas.
- Aprovechamiento del espacio. Tendrás mucho más espacio útil en las superficies.
- Seguridad y protección. Una de las claves que muchos compradores olvidan es que reducen el riesgo de verter líquidos o acumular polvo en las conexiones. Y, por ende, son más seguras.
- Mejor conectividad. Es cierto que todas tienen tomas tradicionales, pero muchas incluyen también puertos USB-A y USB-C.
Posibles desventajas
La única desventaja real que tienen es que son definitivas y que, además, tendrás que instalarlas tú. Es decir: tendrás que hacer el agujero en la superficie. Normalmente, encontrarás, junto con la propia regleta, instrucciones de instalación y medidas concretas del agujero para que no cometas errores.
Las claves para elegir la regleta adecuada
Antes de decidirte por un modelo concreto, has de tener en cuenta que hay ciertos aspectos de cara a acertar con la compra.
En primer lugar, el número y el tipo de conexiones que necesitas. Por ejemplo, encontrarás regletas como la que te dejamos en este enlace que tiene solo dos tomas de enchufe. Tiene el punto fuerte de que ocupa menos espacio, pero te permitirá conectar menos dispositivos. Hay otras que tienen cuatro enchufes y cuatro puertos diferentes, como la que te dejamos en este enlace. En ese caso, te dará mucha más versatilidad de uso.
Junto a esto, es clave que analices la profundidad bajo la superficie de la que dispones. Que no vayas a chocar con cajones, o incluso con tuberías en el caso de la cocina. Y si va a haber agua cerca, es importante revisar la resistencia IP.
En cuanto a la instalación, la mayoría de modelos requiere un corte o bien circular o bien rectangular. Planifica bien el corte y, si no te sientes seguro, contacta con un experto.
Dónde instalar una regleta empotrable en tu hogar
Aunque es cierto que se pueden colocar en casi cualquier mueble, hay tres estancias en las que casi siempre una regleta así hace que el cambio sea radical.
1. En la cocina
Tanto en una encimera como en una isla pueden acabar por salvarte el día a día. Porque entre la cafetera, la freidora de aire, la batidora, el tostador, el microondas… Las tomas de corriente se suelen quedar cortas mucho más rápido de lo que nos gustaría.
Tienen la ventaja de ser fáciles de ocultar y de limpiar, sobre todo las que tienen tapa (como esta que te dejamos en este enlace).
2. En el escritorio
Donde más falta suelen hacer es en los escritorios y en las zonas de teletrabajo. Monitor, portátil, móvil, luz, ventilador, calefactor… Y todos los añadidos que podamos tener. Todo esto requiere un cable y, por ende, un enchufe.
Integrar un bloque de enchufes en la parte posterior, o incluso en una esquina del escritorio, hará que trabajes más cómodo. Y que limpiar sea también mucho más sencillo.
3. En el dormitorio
Y, cómo no, tu mesita de noche cambiará por completo. Porque podrás cargar tu móvil, tu reloj, tus auriculares, tu Kindle… Y todo desde un mismo centro que, además, pasará mucho más desapercibido.
Tipos de regletas entre las que puedes elegir
No hay un solo tipo de regleta, sino que hay diferentes versiones entre las que podrás elegir en función de lo que pudieras necesitar. Y hay tres que son las más buscadas entre los usuarios:
- Emergentes (tipo torre). Se llaman también encastrables, y quedan totalmente ocultas debajo de la superficie. La clave de estas es que puedes sacarlas y meterlas cuando necesites, con lo cual pasan desapercibidas por completo. Un ejemplo es este modelo de Emuca, que tiene diferentes configuraciones.
- Abatibles o con tapa. Este tipo de regletas son muy cómodas en la cocina, porque te permiten cerrarlas cuando no las estás usando y hacen que puedas limpiarlas mucho mejor. Y las encontrarás incluso en tonos dorados, plateados, negros… Como este modelo que te dejamos aquí.
- Integrables tradicionales. No tienen tapa, y los enchufes quedan totalmente visibles. Son las que suelen ofrecer más tomas, y unas de las más buscadas para escritorios.
