En caso de trabajar desde casa, o de pasar muchas horas delante de un escritorio, sin duda sabrás que las mesas elevables se han convertido en una de las alternativas más recomendadas por los expertos posturales. Porque te permitirán estirarte, ponerte de pie o, como es mi caso, usar una cinta mientras trabajas. Y esta Maidesite EL2 Plus Art puede cambiar por completo tu espalda en este sentido.
Las mesas de escritorio con motor integrado se han convertido en un indispensable entre aquellos que pasamos horas y horas pegados a un portátil o a un monitor. Porque es cierto que cambian (y mucho) tu postura a lo largo del día. Ya no solo porque puedas continuar trabajando de pie, o incluso a la par que haces pasos en una cinta de andar, sino porque permiten que ajustes de forma precisa la altura que necesitas para sentirte cómodo con el monitor. Y, gracias a eso, consiguen que tanto tu espalda como tu cuello se lastimen menos.
En este sentido, llevo unas semanas probando el modelo Maidesite EL2 Plus Art. Es una mesa elevable con patas en color blanco que, además, traía consigo un tablero de 140 cm de largo en color roble. Su diseño está pensado para que encaje a la perfección con despachos serios y, a la par, discretos. Aunque no solo brilla por su estética, sino también por la calidad de sus acabados y por otros detalles técnicos en los que vamos a profundizar en este análisis.
La experiencia de montaje
- Tiempo de montaje: alrededor de 1 h y media.
- Personas necesarias: puedes montarlo solo, pero recomendamos hacerlo entre dos.
Comencemos con la experiencia tanto al recibir el producto como en el propio montaje, puesto que es clave como usuario. Si adquieres tanto el escritorio elevable en sí como la tabla de escritorio, cada uno de ellos te vendrá por separado. Y aquí viene uno de los puntos fuertes: la personalización. Podrás seleccionar el color de las patas, dependiendo del modelo que escojas (en este caso, encontrarás negro y blanco) como la tonalidad concreta del tablero. E incluso podrás elegir el tamaño; en este caso, seleccioné 140 cm, pero tú podrás apostar por otros tamaños.
Como hemos señalado, cada uno viene por separado. Lo primero que te recomendamos abrir es el tablero; como verás, viene totalmente preparado para que puedas hacer el montaje del escritorio justo encima del tablero y, tras eso, sacarlo de la caja. De esta manera, te evitarás colocarlo sobre el suelo.
Tras tener el tablero abierto y controlado, pasamos a abrir el escritorio en sí, que es lo que realmente requiere montaje. Hay unos pasos previos que siempre recomendamos tener en cuenta:
- Localiza todas las piezas y colócalas de forma ordenada, para que así puedas tenerlas a mano cuando vayas a ir realizando el montaje.
- Saca tanto las herramientas (que vienen ya incluidas) como las que tú puedas querer usar aparte. En mi caso, usamos un destornillador eléctrico. Pero lo cierto es que no es necesario, puesto que trae todo lo que necesitas para el montaje.
- Ten a mano las instrucciones de montaje. Son muy sencillas e intuitivas, vienen divididas paso a paso y no te costará nada entenderlas, incluso aunque no seas experto en montaje. O aunque no hayas montado previamente ninguna mesa motorizada.
Todos los pasos en sí son bastante sencillos, incluso el proceso que involucra al motor y a las piezas móviles. Como verás en el manual, no tendrás más que conectar los cables que vienen integrados en las patas con la base que le dará potencia. No te preocupes si sientes que hay muchos cables, puesto que todo esto queda totalmente oculto y organizado, con lo cual no se verán cuando hayas terminado el montaje completo.
Lo único que sí que has de tener en consideración es que la mesa pesa en su conjunto. Cuando, al finalizar, tengas que darle la vuelta, probablemente necesitarás a otra persona que te ayude a moverla para evitar golpes indeseados.
Qué debes tener en cuenta a la hora de montar la mesa
Hay algunos puntos clave que son interesantes de esta mesa de Maidesite, y que no todos los fabricantes tienen en cuenta. El primero de ellos es que, como ya hemos señalado, no necesitarás herramientas extra. Trae todos los tornillos correspondientes (organizados por números, para que sepas cuándo has de usarlos), una llave Allen y un destornillador, además de llaves inglesas planas para que puedas ir asegurando las tuercas.
No tendrás que hacer agujeros más allá de los que la mesa trae, así que no necesitarás taladros. Esto implica que, además, los orificios encajarán a la perfección y no quedarán demasiado holgados, ni desgastarán en ningún momento la madera.
Te permite elegir entre cuatro ruedas o cuatro soportes tradicionales; en nuestro caso, hemos instalado las ruedas porque nos parece que aporta un plus de comodidad. Hará que, cuando quieras aspirar o fregar debajo del escritorio, puedas moverlo todo sin problema. No te preocupes, puesto que tienen frenos y estos son muy estables, con lo cual no se moverá a menos que tú decidas quitarlos.
Un punto clave es que podrás elegir si quieres el controlador en el lado derecho o en el izquierdo. Te recomendamos que lo decidas cuando estés haciendo el montaje del alimentador del motor, porque así podrás ponerlo más cerca de esa zona y te evitarás tener cables de más. Como persona diestra, tenerlo en el lado derecho resulta mucho más cómodo; pero si eres zurdo, o si prefieres ponerlo en el otro lado, te resultará igual de cómodo.
Diseño, acabados y calidad de la construcción
En cuanto le des la vuelta a la mesa, verás que el tablero tiene una calidad que sorprende. Nos encontramos con un elegante diseño de roble en la zona del escritorio que hará que encaje a la perfección incluso con los despachos más sobrios y elegantes. Además, juega a su favor el hecho de que tiene un buen grosor, lo que transmite calidad y estabilidad desde el primer momento.
Las patas son metálicas, de un discreto color blanco, y extremadamente estables. Tiene un motor en cada una de las patas, lo que aporta un grosor extra que, en el día a día no se nota en absoluto. El hecho de que el motor esté así integrado hace que sea mucho más silencioso que otros modelos similares. Y, además, las patas te permitirán usar la mesa sin que jamás notes que el monitor se mueve lo más mínimo. Si eres de los que, como yo, tecleas con fuerza, es un detalle que agradecerás.
Como hemos señalado antes, encontrarás tanto distintos colores de patas como de tablero, así como diferentes tamaños. Eso hará que puedas personalizar el tuyo al máximo y que, además, lo hagas mucho más idóneo para tu tipo de trabajo o de uso.
Por último, trae consigo un organizador de cables que puedes instalar en la parte inferior y posterior del tablero. Como sucede con el controlador, también puedes elegir si prefieres que esté en la zona derecha o en la izquierda. Te recomiendo tener en cuenta dónde sueles tener tú la regleta o los enchufes, para así que haya la mínima distancia posible entre el organizador y estos. Es de aluminio, práctico y muy sencillo.
¿Son 140 cm espacio suficiente?
Como persona que continúa usando agenda física (sí, en pleno 2026) y que suele tener a mano tanto el portátil (siempre conectado a un monitor) como el iPad, además de un cuaderno de notas, un termo de agua, el cargador del móvil, velas y otras decoraciones varias, el tablero tiene el tamaño perfecto. No soy una persona minimalista en mi decoración: mi teclado es grande, siempre tengo la agenda abierta, me gusta tener mi móvil visible, tengo subrayadores y figuras de decoración… Y creo que con este tamaño tengo más que suficiente.
Por contextualizar, mi monitor mide 27 pulgadas. El portátil siempre está cerrado en un soporte, y en verano suelo tener un ventilador de sobremesa (que también ocupa espacio, como veréis en las fotos). Es un muy buen tamaño, sobre todo por la profundidad que ofrece, que también hace que juegues con ese extra.
Un motor silencioso y muy fácil de configurar
El motor de esta mesa promete un máximo de 45 dB, y lo cierto es que es tan silencioso que apenas lo apreciarás cuando lo estés usando. Si tienes mascotas es un plus, puesto que no se asustarán cuando cambies de posición al escuchar el sonido.
El controlador es tan intuitivo que prácticamente no tendrás ni que leer las instrucciones (aunque te recomendamos hacerlo para sacarle más partido). Tiene un total de cuatro posiciones distintas que podrás configurar y que, además, podrás hacer de forma muy precisa. Podrás elegir cómo quieres trabajar, si necesitas otra postura para estudiar o jugar, la que quieres para estar de pie… O, como es mi caso, la que mejor te viene de cara a andar en la cinta mientras trabajas.
Con respecto a esto último, debes saber que el escritorio se mantiene estable incluso con el traqueteo de la cinta. Es algo que vas a agradecer (y mucho), porque no notarás ni que el monitor se mueve (pudiendo esto marearte) ni que el teclado o el portátil se va desplazando.
El controlador también tiene temporizadores que podrán ir recordándote cuándo tienes que cambiar de postura. En mi caso, no los uso, puesto que no me gusta que me desconcentren cuando trabajo; no obstante, es una buena idea para mejorar la higiene postural.
Para quién merece la pena este escritorio elevable
Si trabajas desde casa, si pasas tu tiempo libre jugando al ordenador, o si estás estudiando unas oposiciones y tus horas se pasan delante de la mesa, es una compra redonda. Te permitirá explayarte y colocar absolutamente todos tus apuntes, ordenar tus subrayadores, colocar tu agenda, tu portátil… Todo lo que pudieras necesitar, y de forma extremadamente cómoda, gracias a la superficie que ofrece.
Aunque lo mejor es lo silencioso que es el motor, lo bien que funciona, lo rápido que es y lo cómodo que resulta poder memorizar diferentes posiciones. Su diseño personalizable es uno de sus grandes puntos fuertes, puesto que hará que puedas elegir siempre el que mejor encaje con tu zona de trabajo. Sin duda, un indispensable si pasas muchas horas sentado.
