Llega a España la alternativa que estábamos esperando para los enchufes tradicionales: los nuevos enchufes modulares. Estos no necesitan de instalación, tienen un diseño totalmente diferente (más moderno) y, además, ofrecen más tomas.
Estamos acostumbrados a que nuestras casas tengan enchufes empotrados, totalmente fijos en un lugar de la pared y que, por desgracia, nos permiten muy poca movilidad. Seguramente todos hemos tenido el mismo problema en más de una ocasión: nos encontramos con una estancia en la que los enchufes no están donde realmente los necesitamos. Y la única alternativa que teníamos hasta el momento era comprar regletas o alargadores.
Pues ahora España está cambiando esto, adoptando un sistema de distribución de energía modular que va a cambiar por completo el cómo nos llega la electricidad a casa. Y es que ya están aquí los enchufes modulares.
Sin obras: así son los enchufes modulares
Hasta ahora, la única forma que teníamos de cambiar la distribución de los enchufes en un hogar eran las obras. Polvo, romper paredes, cambiar distribuciones eléctricas por completo… Y eso mientras nos encontramos inmersos en una era tecnológica donde todos nuestros dispositivos necesitan un enchufe para cargarse.
Por suerte, ha aparecido un nuevo sistema de distribución de energía: los enchufes modulares. Estos son mucho más flexibles, ya que te permitirán colocar enchufes donde necesites, sin necesidad de tocar la estructura de tu hogar. Esto se debe a que la instalación es por fuera de la pared, no por dentro, permitiéndote así hacer cambios de forma mucho más sencilla que todos los enchufes tradicionales que hemos conocido hasta ahora.
Los enchufes modulares son una nueva forma de conexión eléctrica que hará que puedas reubicar todas las tomas de forma mucho más cómoda. Y es que estas ya no requieren empotrarse en la pared, sino que se instalan directamente sobre la superficie de la pared, como hemos señalado. No te preocupes: no son visibles, sino que se disimulan de una forma bastante interesante.
Son muy cómodos porque no tienen más que fijarse con adhesivos o con tornillos, se ocultan los cables con canaletas y se evitan tener que hacer grandes obras. Además, puedes ir moviendo, añadiendo o quitando módulos en función de tus necesidades, pudiendo así personalizar cada estancia en función de lo que realmente necesites. Eso sí: has de tener en cuenta que siempre se requiere un método de fijación adecuado.
Lo mejor de todo es que no solo hay enchufes estándar, sino que hay algunos que se pueden conectar directamente al cuadro eléctrico. La versatilidad que ofrece este sistema es sorprendente.
Cómo funciona este sistema
Pese a su aparente complejidad, lo cierto es que estamos ante un sistema que resulta bastante sencillo. Realmente, nos encontramos ante un sistema que está formado por unas piezas intercambiables entre sí que se montan dentro de un mismo marco. No nos encontramos con una pieza única, como sí que sucede con los enchufes tradicionales, sino con distintos módulos. En un mismo punto de la pared podemos tener, por ejemplo:
- Un enchufe normal.
- Dos enchufes, uno al lado del otro.
- Un enchufe y un puerto USB.
- O un enchufe y una toma de red.
Las combinaciones son muy variadas, y van a depender de las necesidades reales que tú pudieras tener. Este sistema de piezas se ensambla dentro de una misma caja eléctrica. A esta le llega la corriente, como en cualquier instalación eléctrica (cuenta con su fase, neutro y tierra), y es el punto de conexión. Pero es aquí donde cambia con respecto a un sistema tradicional: en lugar de encontrarnos con un único enchufe, nos encontramos con los módulos individuales que hemos señalado. Cada uno tiene sus bornes de conexión, y están diseñados para realizar diferentes funciones.
Estos módulos se conectan entre sí y a la red eléctrica, permitiéndonos la máxima variabilidad y versatilidad. Podemos encontrarnos con módulos que comparten la misma alimentación, o que funcionan de forma totalmente independiente, en función de lo que necesitemos. Lo mejor es que si cambian nuestras necesidades, es tan sencillo como cambiar el módulo. El cableado, como hemos señalado antes, no se inserta dentro de la pared, sino que va por fuera, tapado con unas canaletas. Y esto hace que te puedas olvidar por completo de las obras.
Por qué es una tendencia que cobra fuerza
Puede que te preguntes si se pueden instalar en cualquier casa, y la respuesta es sí. Pero es cierto que esta instalación la debe realizar una persona cualificada, y la casa debe contar siempre con una instalación eléctrica estándar y una caja eléctrica. No te preocupes: esta está en todas las viviendas. Da igual si vives en un piso moderno, o si estás en uno antiguo, porque se puede instalar.
Tiene muchas ventajas. Como, por ejemplo, que estos enchufes suelen tener un diseño minimalista que se integra bien con prácticamente todas las estancias nuevas. O que las canaletas en las que se instala el cableado son tan pequeñas que apenas se ven, sobre todo si se instalan bien. Poco a poco, están ganando terreno en pisos antiguos, en los que no compensa tirar paredes y hacer obra para cambiar la distribución de los enchufes. Sus beneficios más interesantes son los siguientes:
- La instalación es mucho más simple y sencilla.
- Cuentan con compatibilidad universal: encajan bien en ladrillo, hormigón, pladur, madera…
- Son muy flexibles, porque puedes colocar enchufes donde realmente los necesites. ¡Y puedes cambiarlos de ubicación!
- Cuentan con características de seguridad mejoradas.
- El coste de la instalación es muy inferior.
Con los enchufes modulares, se acaba esa idea de tener cables colgando por todas partes, o regletas que en ocasiones no son del todo seguras. Ahora se busca el máximo diseño y confort eléctrico, como ya sucede en otros países europeos.
Sí es cierto que tienen algunas limitaciones que has de tener en cuenta, como el hecho de que son más susceptibles a daños accidentales o que si bien es cierto que los cables se ocultan, son más visibles que los enchufes tradicionales.
