El throttling es un problema que ha afectado tradicionalmente a los ordenadores pero que cobra especial importancia en el panorama actual cuando hablamos de móviles. Te contamos en qué consiste esta limitación y por qué es importante.
El llamado throttling, cuya traducción al español sería algo así como «limitación» o «estrangulamiento» en el contexto de la informática, se refiere a la limitación de rendimiento que sufren los procesadores cuando su temperatura llega a cierto punto.
Se trata de una medida que se hizo necesario instalar en los chips informáticos hace ya mucho y aunque actualmente rara vez es un problema en ordenadores de sobremesa comunes, se vuelve más relevante en los dispositivos más compactos. Nuestros smartphones, que no son otra cosa que ordenadores de mano actualmente, son lógicamente de los más afectados.
Una capa de protección vital
Lo primero: aunque asociamos inevitablemente el throttling a algo negativo, en realidad es una característica muy importante con la que los procesadores actuales cuentan.
Al fin y al cabo, se trata de una reducción voluntaria del rendimiento que se da al alcanzar ciertas temperaturas precisamente para evitar daños en el hardware. Un procesador consume energía eléctrica al funcionar y gran parte de esta energía se transforma en calor: cuanto más intensamente funciona, más energía requiere y más calor produce.
Evidentemente, si no rompemos este ciclo de alguna manera esto llevaría a un sobrecalentamiento del dispositivo, que acabaría sufriendo daños graves. Ahí es donde el throttling entra en juego y reduce el rendimiento para mantener las temperaturas controladas, siempre por debajo del punto en que estas provocarían daños en el dispositivo.
Gracias a la capacidad de esta característica de frenar el rendimiento tanto como sea necesario podemos evitar que el procesador se queme, como ocurría en los procesadores antiguos o como sigue ocurriendo cuando algo en el sistema falla y el pico de temperatura es demasiado rápido.
Refrigerar un procesador de ordenador de sobremesa es casi siempre sencillo: los disipadores y los kits de refrigeración líquida cumplen con su cometido con gran eficiencia, gracias al cuidado del diseño de las cajas en cuanto a flujo de aire y espacio. En un móvil, en cambio, las limitaciones son mucho mayores: hay que requerir a otros sistemas de refrigeración menos capaces, y es que en la electrónica más pequeño supone casi siempre más caliente también.
Aquí puedes ver una tabla con algunos de los diferentes sistemas de refrigeración usados en móviles actuales:
| Solución | Marca/Modelo | Tipo | Mecanismo Principal | Ventaja Clave |
|---|---|---|---|---|
| GameCool 9 | ASUS ROG Phone 9 | Híbrido (Interno) | Célula Peltier y cámara de vapor 3D | Refrigeración por debajo de la temperatura ambiente sin accesorio. |
| AeroActive Cooler X Pro | ASUS ROG Phone 9 | Activo (Externo) | Ventilador externo de alta eficiencia y disipador | Reduce la temperatura superficial hasta 12°C, manteniendo FPS estables. |
| AquaCore | Nubia RedMagic 11 Pro | Líquida Activa (Interno) | Microbomba de cerámica y ventilador de 24.000 RPM | Primer sistema de refrigeración líquida activa en un móvil de producción masiva. |
| Loop LiquidCool | Xiaomi (POCO 15 Ultra) | Líquida Pasiva (Interno) | Circuito de refrigerante sin partes móviles | Disipación eficiente y totalmente silenciosa. |
Qué puedes hacer para evitar el throttling
Aunque el throttling evita que tu móvil se queme cuando le exiges demasiado, lo cierto es que sigue siendo una característica molesta: si estás jugando puedes notar claramente cuándo el throttling entra en juego porque la fluidez cae en picado y si se trata de alguna app exigente, incluso el funcionamiento del sistema operativo en sí recibe un impacto notable.
Así, lo que queremos evitar no es el throttling, sino el aumento de temperatura que lo causa. Además, que el sistema evite que el móvil se queme no quiere decir que las temperaturas excesivas no sean un problema: en un smartphone todo está muy junto y a ninguna batería le sientan bien las temperaturas extremas, y menos aún si estas se dan regularmente.
De hecho el throttling aparece no solo para proteger el procesador en sí, en los móviles puede entrar en acción también para proteger la batería y otros componentes como la memoria de una sobrecarga de trabajo.
Para proteger tu móvil y alargar al máximo su vida útil, lo mejor que puedes hacer es seguir estas indicaciones:
- Si algún juego calienta mucho tu smartphone, baja las opciones gráficas del mismo hasta un punto en que deje de calentarlo tanto.
- Evita la multitarea cuando no la necesites: acostúmbrate a cerrar las apps que no estás usando para aligerar la carga de tu dispositivo.
- No cargues nunca tu móvil mientras juegas o llevas a cabo alguna tarea exigente: el calor es doble por el trabajo realizado y por la carga de la batería. Esto es especialmente importante con cargadores de carga rápida, que calientan mucho más el dispositivo.
- Usa un accesorio refrigerante si necesitas rendimiento durante periodos prolongados.
