Estamos a punto de entrar en el mes de agosto, lo que significa que la ola de calor está a punto de golpearnos muy fuerte. Ante esta perspectiva, son muchos los que buscan una solución eficaz desesperadamente para intentar dormir de un tirón y sin interrupciones, ya que puede afectar muy negativamente al descanso diario y acabar haciendo mella en tus fuerzas para enfrentar la semana laboral.
Aunque los ventiladores y los aires acondicionados son las soluciones que todos conocen, una más creativa y que cada vez cobra más importancia es la de las mantas térmicas, hechas con un tejido transpirable muy fino que aportan frescura para todos los que no pueden evitar taparse por las noches pero no quieren sudar la gota gorda. Una de las más interesantes es la Marchpower, disponible en Amazon rebajada.
¿Son realmente eficaces?
La respuesta corta y concisa es sí, pero debes tener en cuenta que tampoco se trata de una solución milagrosa que vaya a sustituir un buen aire acondicionado o un ventilador de techo potente. Ahora bien, tejidos con una elevada conductividad térmica, capaces de absorber el calor corporal con mayor rapidez que una manta convencional. El resultado es una sensación de frescor inmediata cuando te cubres con ella, algo especialmente agradable en las noches más calurosas.
Algunas reseñas comentan que suele notarse más durante los primeros minutos y que después su efecto va bajando a lo largo de la noche, sin embargo, debes saber que se trata de mantas que funcionan mucho mejor en contacto directo con la piel, por lo que el uso de pijamas o rapa de cama reduce su eficacia, por lo que es recomendable usarla directamente sobre la piel para maximizar su efecto y prolongarlo durante más tiempo. Además, suelen contar con un diseño de doble cara (como este modelo), combinando un tejido refrescante para el verano y otro más suave pensado para utilizarla cuando bajan ligeramente las temperaturas.
Una alternativa para quienes pasan calor al dormir
En mi opinión, el mayor atractivo de este tipo de mantas no está en que prometan bajar varios grados la temperatura corporal, sino en que ayudan a evitar esa incómoda sensación de calor acumulado o de sudor nocturno, cuando el colchón y la almohada están recalentados durante las noches más calurosas. Otra de sus grandes ventajas es que puede lavarse en la lavadora siguiendo unas sencillas recomendaciones del fabricante, por lo que es fácil mantenerla limpia.
Es una ayuda, no una solución definitiva
Antes de comprarla, debes tener muy claro que si tu dormitorio alcanza los 30 o 32 grados durante la noche, ninguna manta de este tipo hará milagros. Sin embargo, cuando la temperatura es elevada pero soportable, sí puede marcar una diferencia, sobre todo para quienes suelen despertarse empapados en sudor o sienten que las sábanas retienen demasiado calor. Puedes encontrarlo disponible en Amazon rebajado.
No obstante, si buscas una solución más eficaz y directa, más aún incluso que el aire acondicionado o los ventiladores de techo, el siguiente paso son los colchones de agua. Tienen la capacidad de llenarse de agua por dentro y regular la temperatura desde un apartado externo, tanto en calor para el invierno como en frío para los meses de verano. Sin embargo, debes saber que se trata de un producto bastante caro, aunque muy eficaz.
