Si tu frigorífico también ha acumulado agua más de una vez debajo del cajón de la verdura (e incluso huele mal), hoy te contamos cómo solucionarlo. Porque en el 90 % de los casos es más sencillo de lo que parece y no hay ninguna avería.
La primera reacción que todos podemos tener de cara a encontrarnos con agua en nuestro frigorífico es pensar que se ha roto. Que el motor está fallando, que el gas refrigerante ya no funciona… Y que, por ende, tenemos que llamar a un técnico y pagar para solucionarlo.
Pero lo cierto es que, en la gran mayoría de los casos, nos encontramos con que no hay una avería real. Suele ser un pequeño fallo de mantenimiento provocado por una obstrucción y que tú mismo podrás solventar de forma bastante rápida.
Los motivos reales: un orificio obstruido
Lo primero que has de tener claro es cómo funciona un frigorífico, para así detectar rápidamente el problema. Si tenemos un funcionamiento habitual, las paredes internas van generando cierta humedad en forma de pequeñas gotas de agua en la placa trasera. Estas gotas se van deslizando hacia abajo hasta caer en una canaleta o embudo que se sitúa justo por encima de los cajones de verdura.
Esta canaleta conecta con un orificio de drenaje que se encarga de conducir el agua a través de un tubo posterior hasta una bandeja que se sitúa justo encima del compresor. Es el propio calor del motor el que hace que esta agua se evapore, eliminándola.
Pero podría surgir un problema: que haya restos de comida, moho, polvo o incluso etiquetas que caigan dentro de la canaleta, taponando ese agujero de drenaje. Y al no tener salida, el agua acaba por caer al fondo de la nevera y se acumula debajo de los cajones.
Por qué empeora esta acumulación de humedad
Además del atasco que ya hemos señalado, hay ciertos hábitos que realizamos en nuestro día a día que pueden provocar que haya una condensación excesiva de agua en la nevera.
| Hábito | Consecuencia | Posible solución |
|---|---|---|
| Pegar alimentos a la parte trasera de la pared | Acaba por interrumpir el flujo de las gotas de humedad, y favorece que estas caigan fuera de la canaleta | Deja al menos 2 cm libres entre envases y pared |
| Gomas de la puerta desgastadas | Permite que entre aire cálido del exterior y genera condensación | Limpia las juntas magnéticas y comprueba que haya un cierre hermético |
| Introducir comida caliente | El vapor de los recipientes se condensa en las paredes frías | Deja enfriar los guisos a temperatura ambiente |
| Ajuste de temperatura bajo | Provocas que las gotas de la pared se congelen y forma escarcha que puede taponar la salida | Ajusta siempre la temperatura del refrigerador entre 3 y 5 grados |
Cómo desatascar el desagüe: paso a paso
Pero vayamos al quid de la cuestión: ¿cómo lo arreglamos? Si el problema real es esta obstrucción, es mucho más fácil de lo que pudiera parecer. Tardarás entre 5 y 10 minutos, y solo necesitarás seguir cinco pasos:
- Vacía y retira los cajones de la fruta y de la verdura. De esta manera, tendrás acceso total a la pared trasera del electrodoméstico.
- Busca la canaleta y el orificio. Suele estar en la parte baja de esta pared, y lo verás de forma bastante sencilla.
- Limpia el agua acumulada. Puedes usar papel de cocina, por ejemplo, porque es bastante absorbente y dejará un buen resultado.
- Desatasca el conducto. Normalmente, los frigoríficos suelen tener un pequeño bastoncillo para desatascar el conducto. En caso de que no lo conserves, puedes ayudarte de distintos elementos que tengas por casa: una pajita de refresco de plástico, un limpiador de pajitas, un bastoncillo de oídos… La idea es conseguir arrastrar ese tapón de suciedad.
- Usa agua templada con una jeringuilla e inyéctala por el orificio, siempre con una presión moderada. Puedes añadir unas gotas de vinagre de limpieza en caso de que huela mal. Lo que conseguirás es que se escuche el agua fluyendo hacia la bandeja trasera, y asegurarte así de que ya no tienes problema.
Si realizas una limpieza así una o dos veces al año, de forma preventiva, evitarás todo tipo de malos olores y filtraciones. ¡Y te ahorrarás tener que llamar al técnico!
