Llega la vuelta a clase y, con ella, las horas pegados a pantallas LED de un ordenador, un monitor o incluso una tablet convencional. Por desgracia, no hay nada que fatigue más la vista que esto. La luz azul que emiten estas pantallas reduce el parpadeo natural de los ojos y provoca vista cansada, especialmente en sesiones de estudio o de trabajo prolongadas.
¿Cómo podemos evitar el cansancio ocular que se provoca tras horas y horas de trabajo delante de una pantalla? ¿O de estudio? Muy fácil: buscando alternativas. Y si tienes un eBook en tu casa, tienes la alternativa mucho más cerca de lo que imaginas. Porque las pantallas con tinta electrónica ya no son meros dispositivos para leer; son cada vez más los profesionales que los usan para estudiar o trabajar.
La clave de la salud visual: la tinta electrónica
La gran ventaja de un libro electrónico reside, como podrás imaginar, en su pantalla. La tinta electrónica funciona mediante unos pigmentos microscópicos que se mueven de forma física para formar el texto. No tenemos una pantalla que emita luz, sino que refleja la luz ambiental; es decir, exactamente lo mismo que haría el papel impreso.
En caso de que estudies de noche, por ejemplo, la iluminación frontal que integran estos dispositivos ilumina la pantalla desde los bordes hacia dentro. No ilumina de forma directa tu vista, lo que permite que se mantengan tus ritmos circadianos intactos. Asimismo, hay muchos modelos que te permiten ajustar la temperatura de luz.
Por último, estas pantallas no tienen parpadeos. Se conocen como flicker, y son esos micro-parpadeos que parecen imperceptibles, pero que acaban por fatigar los músculos oculares. Frente a esto, la tinta electrónica es totalmente estática.
Cómo sacarle el máximo partido a tu Kindle estudiando
Para conseguir que tu eBook sea tu mejor amigo estudiando, hay ciertos ajustes que te pueden ser de ayuda. ¡Y te los contamos todos!
1. Gestión y lectura de archivos PDF
Suele ser el gran talón de Aquiles de los eBooks, puesto que los PDF cuentan con maquetaciones fijas. Pero se puede resolver de dos maneras distintas:
- Con un ajuste de zoom y recorte de márgenes, consiguiendo así adaptarlo a pantallas de 6 – 7 pulgadas.
- Con eBooks de más de 10 pulgadas te será mucho más sencillo, puesto que normalmente se muestran los documentos A4 sin recortar.
2. Toma de notas, subrayado y exportación
Normalmente, estudiar requiere un rol mucho más activo que el de leer como tal. La mayoría de eBooks te permite subrayar e ir señalando los fragmentos clave del texto; además, muchos te ofrecen la opción de exportar todo esto en formato PDF.
En dispositivos compatibles con lápiz, podrás subrayar: anotar en los márgenes, crear cuadernos, categorizarlos… Pero no te preocupes si no tienes un eBook con lápiz, puesto que el resto también te deja tomar notas. Es cierto que tendrás que ir introduciéndolas a mano con el teclado propio del eBook y tardarás más, pero para anotaciones cortas es muy práctico.
3. Sincronización en la nube
No todos los eBook cuentan con sincronización en la nube, pero Kobo, por ejemplo, sí que es compatible con muchos de ellos. Podrás usar Google Drive, Dropbox o incluso OneDrive, dependiendo del que uses en tu día a día. Y te recomendamos que lo configures, porque así tendrás todos los apuntes directamente en tu PC o tablet cuando los necesites.
En caso de que tengas un Kindle, podrás ayudarte de herramientas como Send to Kindle para enviar artículos de forma directa desde tu ordenador o móvil a tu Kindle. Muy cómodo, especialmente porque así podrás leerlos en una pantalla electrónica.
Más allá de todo lo que ya hemos señalado, debes saber que un eReader no solo hará que tu vista esté menos cansada, sino que también te ofrecerá un entorno de trabajo cerrado y libre de notificaciones. Nada de correos, nada de WhatsApp: solo tú y tus apuntes.
