¿Tú también te has planteado hacerte con un eBook a color de entre todos los que hay ahora mismo en el mercado? Hoy te contamos cuáles son las ventajas reales que tienen con respecto a las pantallas en blanco y negro y, sobre todo, cuáles son esas limitaciones que pueden marcar la experiencia.
Durante décadas, aquellos que querían hacerse con un libro electrónico sabían que sí o sí iban a perder matices de color. Es cierto que con los libros normales, las novelas, no pasa nada; pero cuando metemos ilustraciones, o cuando hablamos de un uso más enfocado en el estudio, puede ser complejo perder el color.
Es aquí donde irrumpieron las nuevas tecnologías a color, que han traído consigo una increíble cantidad de tonalidades diversas. Y es eso lo que hace que muchos usuarios se planteen… ¿Ha llegado el momento de dar el salto al color?
Cómo funciona la tinta electrónica a color y por qué cambia la experiencia
Para entender bien el comportamiento de un eBook a color, es crucial comprender bien su arquitectura y su pantalla. A diferencia de las pantallas LCD (u OLED) que tienen algunas tablets, no emite luz directa a los ojos. Es decir, que evita esa fatiga visual que sí que sentimos con otras pantallas. La tinta electrónica usa microcápsulas con pigmentos que lo que hacen es reflejar la luz ambiental.
En tecnologías como Kaleido 3, lo que se hace es añadir sobre la base tradicional de blanco y negro una capa de filtros de color. Eso hace que el dispositivo pueda mostrar más de 4.000 colores, ofreciendo así una experiencia muy similar a la que tendrías con un papel impreso.
Y es así como cambia drásticamente la forma de interactuar con algunos libros concretos:
- Cómics, tebeos y novelas gráficas: cobran vida, y nos muestran la paleta original del autor, aunque ligeramente aclarada.
- Tomar notas o subrayar, algo clave para estudiantes y profesionales. Podrás marcar tus textos en distintos colores, haciendo que estudiar sea mucho más sencillo.
- Libros de texto, de cocina o incluso de divulgación: no te perderás esquemas, fotografías ni gráficos. Mucho más cómodo y sin las confusiones de los tonos de gris.
Las limitaciones de la pantalla a color
Por desgracia, no todo son ventajas. La tinta electrónica a color no es el sustituto perfecto para el blanco y negro en todos los perfiles de lector, puesto que trae consigo algunos sacrificios.
El primero de ellos es la resolución. En las pantallas en blanco y negro te encontrarás con una resolución de 300 ppi, mientras que en color bajará drásticamente a 150 ppi. Eso hará que sientas que la calidad de muchas imágenes baja considerablemente.
A esto hemos de añadirle que tiene un filtro sobre el panel que provoca que la pantalla en reposo sea más grisácea que la de un eBook monocromo. Eso hará que dependas algo más de la luz frontal, puesto que tendrás que darle normalmente algo más de potencia. Y, por desgracia, eso repercutirá en la autonomía de la batería.
Veredicto: ¿cuándo merece la pena?
No siempre merece la pena dar el salto a los lectores en blanco y negro; si únicamente lees novela, el eBook monocromo continúa siendo la opción más inteligente. Porque ofrece un mayor contraste nativo, menor precio y mejor batería.
Pero si eres de las personas que lee muchas revistas, documentos técnicos, cómics… En ese caso es cierto que las ventajas de la tinta a color compensa bastante sus limitaciones. No tendrás la saturación de un iPad, pero sentirás tu vista mucho más protegida.
