Cuando empecé a buscar una tableta gráfica con pantalla, tenía claro que no quería gastarme una fortuna. Había visto modelos de marcas muy conocidas con precios que superaban con facilidad los 500 o incluso los 1.000 euros, así que me decidí por una alternativa mucho más asequible, la UGEE U1600 de 15,6 pulgadas.
Después de varios meses utilizándola para dibujar e ilustrar, puedo decir que ha sido una de las compras que más me ha sorprendido por su relación calidad-precio. La puedes encontrar a buen precio en Amazon.
Una pantalla grande que marca la diferencia
Lo primero que me llamó la atención fue su pantalla Full HD de 15,6 pulgadas. Para quienes venimos de tabletas gráficas más pequeñas o sin pantalla integrada, el cambio es enorme. Poder dibujar directamente sobre la imagen hace que el proceso sea mucho más natural e intuitivo.
Otro detalle que agradezco muchísimo es el acabado antirreflejo. Parece una tontería hasta que pasas varias horas delante de ella. La sensación es mucho más parecida a dibujar sobre papel y evita bastantes reflejos molestos.
Aunque, hay una función que no valoré al comprarla y ahora me parece imprescindible, y son las teclas rápidas laterales. En este caso no tiene, así que, si quieres atajos para hacer zoom (algo que eché de menos) o cambiar de pincel, este modelo puede que no sea el tuyo. Pero, desde el controlador puedes personalizar los botones del lápiz.
Un lápiz cómodo y muy preciso
Otro de los aspectos que más me han gustado es el lápiz incluido. No necesita batería ni carga, algo que personalmente considero fundamental porque elimina tener que preocuparte por cargarlo.
La sensibilidad a la presión responde muy bien incluso realizando trazos suaves. Esto permite crear líneas finas, sombras o cambios de grosor de forma natural. Tanto para ilustración como para retoque fotográfico, la precisión es más que suficiente para un uso serio e incluso profesional. Eso sí, tampoco esperes que el lápiz tenga una precisión y presión igual que las tabletas más caras como las Kamvas o las Wacom. Además, incorpora un borrador en la parte trasera que utilizo muchísimo más de lo que imaginaba.
Lo que más me gusta de esta tableta gráfica
Después de todo este tiempo utilizándola, estos son los puntos que más destacaría:
- La pantalla de 15,6 pulgadas ofrece un espacio de trabajo muy cómodo.
- El lápiz funciona sin batería.
- La precisión es suficientemente buena para ilustración y diseño.
- Tiene una buena representación de colores.
- Resulta mucho más económica que muchas alternativas de marcas premium.
- Su instalación es sencilla y compatible con los principales programas creativos.
También tiene algunos aspectos mejorables
Como ocurre con cualquier producto, no todo es perfecto. La pantalla podría ofrecer algo más de brillo si trabajas habitualmente en habitaciones muy iluminadas. También requiere cierto espacio en el escritorio debido a su tamaño.
Otro detalle es que, como sucede con muchas tabletas gráficas con pantalla, las puntas del lápiz terminan desgastándose con el uso intensivo y es recomendable tener recambios disponibles.
Y, hay que tener en cuenta que depende de la conexión de un ordenador. No funciona como una tablet independiente tipo iPad, así que siempre necesitas tener el PC o el portátil conectado con un cable USB-C3 en 1 (que viene incluido). Además, dependiendo del equipo que tengas, puede que necesites utilizar el cable adecuado o una alimentación adicional, como un cable USB-C con todas las funciones, que no está incluido y que me hubiera gustado tener.
No es la tableta gráfica más avanzada del mercado ni pretende competir con modelos profesionales que cuestan tres o cuatro veces más. Sin embargo, por el precio que suele tener, ofrece una experiencia sorprendentemente completa.
